Es con el uso de la ley antiterrorista el 2017 que comenzó el I encuentro y el "retorno a lo social". Este 21 de septiembre a pesar del cerco policial en París y el regreso de los carros lanza gases, el gas lacrimógeno que se sintió tuvo otro aroma: el de una primera jornada de convergencia entre Chalecos Amarillo y el Movimiento por el Clima, pero también, de signos temprano de consolidación de sectores del movimiento social.
Lunes 23 de septiembre de 2019
El gobierno de Macron había marcado el tono de la jornada: a toda costa, mantener el orden y no volver al mismo escenario - de pesadilla - del pasado 1 de mayo. Y es que con una estrecha red policial en París y un despliegue masivo alrededor de los principales edificios, abiertos al público por ser el Día del Patrimonio y en el contexto del uso de la ley antiterrorista, que el gobierno comenzó su día con el miedo de que Chalecos Amarillos entrasen a lugares y edificios de poder.
(Comunicado que se refiere a los bloqueos de calles para el día 21 de septiembre por el día del Patrimonio)
Macron "sigue muy de cerca la situación en París y en las provincias. Siendo movilizado y movilizable en todo momento". Y es que detrás de este comunicado el objetivo es mostrar que el gobierno ha aprendido del levantamiento de los Chalecos Amarillos. Recordemos por ejemplo el episodio de esquí en La Mongie o las imágenes del Fouquet (reconocido restaurante visitado por políticos y famosos) en llamas que fueron eventos desastrosos para el gobierno. Pero si esto sirve para la comunicación, la puesta en escena en las calles también ilustra el temor de la clase dominante en volver a fracasar en el mantenimiento del orden ya que podemos ver, que tras las demostraciones de fuerza, las brigadas de policía motorizada e infiltrados policiales, aún prevalece cierto nerviosismo ante la situación en Paris.
Por eso, este sábado 21 de septiembre fue una fecha clave en términos de movilización social. Siendo en general una jornada exitosa, incluso cuando algunas personas veían en la salida de los Chalecos Amarillos una movilización nostálgica de lo que había sido el movimiento, aunque muy pero por el contrario, los Chalecos Amarillos ahí presentes, fueron acogidos por la Marcha por el Clima y todo esto en un contexto de llamado a la convergencia social. Así también y mientras se daba esta movilización, se llevaba a cabo otra concentración – llamada por el Sindicato Fuerza Obrera – en contra de las pensiones.
Así, de esta manera y por primera vez, colectivos militantes, ecologistas y Chalecos Amarillos hicieron de este sábado un testimonio concreto en las calles, del llamado de unidad en la lucha.
En otros lugares de Francia también se pudo apreciar la unidad de los movimientos sociales en las calles.
Este fenómeno de unidad de lucha en las calles no solo en París. Así es como en Burdeos, la manifestación de los trabajadores de Ford, en contra de los despidos, también se sumaron a la movilización organizada por Chalecos Amarillos y los manifestantes medioambientales
En Toulouse también se logro observar este fenómeno, pues el Viernes 20, miles de jóvenes ya se habían movilizado y aún así, muchos de ellos regresaron a la calle el 21 de septiembre participando en el evento convocado por los Chalecos Amarillos. Gaëtan Gracia, trabajador de la aeronáutica y activista de CGT, señaló en vista de los muchos días de acción llamados, que el 21 de septiembre es un día "interesante" porque muestra cierta tendencia "a la convergencia entre diferentes movimientos sociales". Además Gaëtan refiere: "El Todos Juntos solo podrá realizarse si organizamos las luchas nosotros mismos"

Andrés Vargas
Médico General en APS Redactor La Izquierda Diario Chile