El viernes 13 cuando finalizaba la tercera semana de lucha (y dos de paro) de los trabajadores de la Educación los gremios que responden a la CTA de Yasky anunciaron como una victoria un pre acuerdo por las capacitaciones que aún no tiene firma. Se mantiene el paro por la renovación de las plantas transitorias y los monotributistas.
Mirta Pacheco @mirtapacheco1
Sábado 14 de enero de 2017 21:48
Entrevista a Rodrigo Reclade 1 - YouTube
El último día de la de la segunda semana del paro por tiempo indeterminado estuvo cargado de novedades en Educación. Recordemos que este paro fue llamado tanto por la Junta Interna de Ate (lista Verde y Blanca de Ate Capital), como por UPCN (el gremio de Andrés Rodriguez que después de dejar pasar los despidos del año pasado, que se sumaron a los más de 12.000 de la Administración Pública Nacional, llamó por primera vez a una medida de lucha en el ministerio).
Este último sindicato solo planteaba la renovación de los contratos de la planta orgánica de esa cartera; mientras que Ate planteaba ese punto más la anulación de las resoluciones firmadas por Esteban Bullrich el 23 de diciembre pasado, que cortaba el trabajo de más de 2000 tutores y coordinadores del Programa Nacional de capacitación gratuito denominado “Nuestra Escuela”, con la consecuente caída de dichas capacitaciones que involucran a aproximadamente 140.000 docentes de todo el país. Esto claramente implica un ataque del macrismo a la educación pública, gratuita y de calidad.
Las novedades estuvieron dadas porque UPCN, vía mail, anunció que habían arribado a un acuerdo con las autoridades del Ministerio por el 75% de los 400 contratos de planta transitoria y de universidades (contratos precarios que fue la herencia del kirchnerismo, de la que se valió el gobierno para despedir en toda la Administración Pública) que estaban en riesgo de ser echados. Es decir que el mismo sindicato anunciaba que 100 trabajadores iban a ser despedidos, o más: la cifra exacta nunca se conoció, ni los listados de esos 400 empleados.
Antes de ese anuncio, también vía mail y comunicados de prensa tanto CTERA como ATE anunciaron como una “gran victoria”, que habían llegado a un acuerdo por el programa “Nuestra Escuela” y que el Ministro de Educación iba a dar marcha atrás con las resoluciones que ponían grandes trabas para que los cursantes finalizaran sus especializaciones y como dijimos: ponía en riesgo el trabajo de los tutores. Pero ese acuerdo, al día de hoy no está firmado por ninguna autoridad del Ministerio.
De confirmarse esto, sería producto de la lucha de los tutores y de los trabajadores de la planta orgánica del ministerio y también sería un gran paso adelante para continuar la pelea por la renovación de todos los contratos del organismo y por la prosecución del programa de capacitación nacional, que recordemos: ya nació, allá por el 2013, con fecha de vencimiento 2016 y el macrismo agregó una tercera cohorte hasta 2018, de la cual se desdijo con las resoluciones del 23 de diciembre pasado.
Que no dividan a los trabajadores
La predisposición a la lucha que demostraron los trabajadores de la educación, peleando de conjunto (tutores, coordinadores, cursantes y planta orgánica del ministerio), no puede dilapidarse peleando separados. Lamentablemente la lucha que comenzó con todos juntos, Ate comenzó luego a dividirla en los hechos y luego del llamado al paro ya no hubo más asambleas comunes, ni siquiera asambleas del conjunto de los edificios del Ministerio de Educación, lo cual en medio del paro por tiempo indefinido generaba mucha incertidumbre entre los trabajadores.
Es por eso que desde la Agrupación Marrón Clasista, en Ate, desde un comienzo se planteó la necesidad de la unidad entre los trabajadores de los dos gremios, entre los trabajadores del Programa Nuestra Escuela, entre los docentes cursantes y la planta del Ministerio, además de la exigencia a ATE capital y nacional de un llamado a un paro nacional para no encerrar la lucha dentro del organismo, cuestión que a lo largo de los días puede desmoralizar. Ya los trabajadores votaron por unanimidad el llamado a un plenario abierto de las dos centrales de ATE para definir un plan de lucha por el conjunto de las reivindicaciones, pero ni Ate capital ni nación le pusieron fecha a ese plenario.
El gobierno y su intento de amedrentar a los trabajadores
En estas semanas de lucha, los trabajadores tuvieron que soportar una fuerte presencia policial en los edificios del ministerio, con los dos primeros días del año con la Federal adentro del mismo, con vallas en las puertas, incluso llegando a pegarle a delegados de la junta interna de ATE. El día jueves 12 por la noche entraron a la casa del Delegado General de la Junta Interna de Ate, le revolvieron todo y claramente eso se inscribe en ese intento de meter miedo. Todos debemos repudiar y exigir el esclarecimiento de estos hechos.
Un intento más del macrismo de aplastar con represión la lucha y los reclamos del pueblo trabajador: así lo vimos con los manteros en el barrio porteño de Once y con los hermanos mapuches en la provincia de Chubut, gobernada por un aliado del gobierno nacional como es Das Neves.
En el festival que se realizó el mismo viernes 13 en la Plaza Pizzurno, en frente del Ministerio, Ate planteó que el paro continuaba hasta tanto no se renueven los 400 contratos de “adentro” del ministerio y Bullrich no firme la resolución anulando las 14 del 23 de diciembre. Es posible torcerle el brazo al Ministro, ya la promesa de dar marcha atrás con respecto a los postítulos es un indicio de eso, pero para lograr las demandas del conjunto de los trabajadores de la educación, es necesario la pelea y organización en conjunto para definir cómo seguirla.