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Red Internacional
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DESPENALIZACIÓN DEL ABORTO. Aborto: ¿basta con despenalizar?

La marea verde, un movimiento histórico de miles de mujeres en argentina, se extendió por toda América Latina y el resto de mundo con la consigna de arrancar en las calles el derecho a decidir.

Soledad Farfalla Maestra de secundaria, Agrupación Magisterial y Normalista Nuestra Clase

Jueves 26 de septiembre de 2019

La marea verde llegó a México con una movilización en solidaridad con las argentinas, el #8A de 2018 en el que las mujeres de la patagonia le disputaban al senado “aborto legal, en el hospital”. Así como las mujeres salimos a las calles, pronto saldrían también algunas figuras del MORENA para hacer política y evitar que la marea contagiara con sus métodos a las mexicanas.

Antes de esperar a ver emerger un gran movimiento, figuras como Olga Sánchez hicieron política para contener y desviar en aquel entonces, prometiendo que luchará por volver real el derecho a decidir, a un año de aquellos días, las cosas poco han cambiado.

Desde entonces el debate está abierto, las declaraciones de las mujeres de la actual administración son vacilantes, hay quienes un día dicen que van por la despenalización en todo el país y al otro dicen que están en contra del aborto y a favor de la vida; mientras otras dicen claramente que no sólo están en contra, sino que van por la penalización a nivel nacional.

Mientras las de arriba van ajustando su política de acuerdo a sus necesidades, hoy entre simulaciones, estiras y aflojas, las mujeres en Oaxaca dieron un primer gran paso por la despenalización del aborto.

Esto es muy significativo, sin embargo para todas las que luchamos por los derechos plenos de las mujeres otra discusión se abre: ¿basta con despenalizar el aborto?

¿Despenalizar o legalizar?

Partimos de reconocer que despenalizar es importante para que las mujeres que en este deciden abortar o abortan de manera espontanea, no sean criminalizadas y condenadas a prisión. Sin embargo, no es suficiente para garantizar que todas las mujeres puedan decidir sobre sus cuerpos.

Eliminar el aborto en las primeras semanas de gestación de los códigos penales no es suficiente, pues la clave no es que el aborto deje de ser un delito. Literalmente es cuestión de vida o muerte que sea reconocido como un derecho. Por ello no basta con despenalizar, el estado debe obligarse a resolver esta cuestión de salud pública a través de un marco legal que vuelva exigible el derecho al aborto.

De lo contrario no todas podrían pagar este servicio médico. Lo anterior, pensando que en México sólo el 44.9% de las mujeres en edad laboral están activas; que de éstas, el 70% gana menos 5 mil 300 pesos mensuales; que sólo el 4% gana más de 13 mil pesos; o que en promedio las mujeres ganamos 34% menos que nuestros compañeros por el mismo trabajo.

¿A quién le conviene despenalizar?

Como respuesta al posible ascenso de movimiento de mujeres, a las mujeres de la Cuarta Transformación les conviene conceder en todo caso la despenalización. Genera acuerdo con un sector del feminismo y la academia, pero sobre todo, no compromete al estado.

Esto explica por qué la maniobra de despenalizar el aborto en aquella entidad, a menos de una semana de ver emerger nuevamente la lucha por el derecho a decidir en todo el mundo, y claro en México que tiene ya diversas convocatorias para tomar las calles este #28S.

Conviene también a todas las empresas que hacen de la salud sexual y reproductiva un gran negocio. En la Ciudad de México la presencia de estas clínicas privadas ha aumentado después de que en 2007 se conquistara la Interrupción Legal del Embarazo.

¿Por qué legalizar el aborto?

Miles de mujeres pobres mueren en quirófanos clandestinos, sufren secuelas graves o son presas por abortar, al tiempo, otras pueden cubrir los gastos que implica practicarlo en condiciones óptimas, incluyendo de ser necesario el viaje a la Ciudad de México u otro país.
Que la maternidad sea una elección y no una imposición garantizará dos cosas de suma importancia: que las mujeres vivan su maternidad en mejores condiciones (económicas, emocionales, etcétera) y; que la niñez viva dignamente.

El aborto legal se vuelve clave en un país en el que más de la 20 millones de niñas, niños y adolescentes viven en pobreza y 4 millones más en pobreza extrema, esto representa más del 60% de la niñez en México. No podemos hablar ni siquiera de niñas y niños en situación de calle porque no existen cifras oficiales. Son estas niñas y niños los más expuestos a la violencia, las redes de trata y la bruta realidad que ofrece este sistema capitalista y patriarcal.

¿Cómo conquistar la legalización?

No hay claridad de qué saldrán a decir mañana las personas que representan a la “Cuarta Transformación”, tampoco sabremos si AMLO será dueño de su silencio siempre. Lo que sí tenemos claro es que nuestros derechos los hemos arrebatado con lucha.

Para que todas las mujeres y las personas gestantes puedan decidir sobres sus cuerpos, se vuelve urgente que las mujeres tomemos las calles.

Toda persona que opine que ninguna debe morir o terminar presa por abortar; para quienes tengan acuerdo en que la maternidad debe ser una decisión y no una imposición; para quienes crean que la vida digna de las niñas, los niños y las mujeres está por encima de la “vida” de un cigoto o un feto: desde Pan y Rosas les invitamos a organizarnos en cada escuela, en cada centro de trabajo para pensar cómo pelearemos en los siguientes meses por un derecho elemental como lo es el aborto.

Vamos por educación sexual integral desde la educación inicial, para decidir; acceso gratuito y basto a anticonceptivos para no abortar y; aborto legal, seguro y gratuito para no morir.

Las mujeres tenemos una cita este 28 de septiembre a las 15:30, en el monumento a la madre. ¡Por la legalización del aborto en todo el país, marcha con Pan y Rosas!