Un parche por seis meses evitaría miles de despidos en el sector, a cambio de seguir subsidiando a las multinacionales con el sudor del pueblo trabajador. Ninguno de los actores involucrados en las negociaciones ni los medios de comunicación hacen referencia a la posibilidad de una avanzada en la flexibilización laboral que ya se está viviendo.
Iván Marín Trabajador de prensa de diario El Chubut
Martes 2 de febrero de 2016 13:26
Pasadas las siete de la tarde de ayer se conoció lo que sería un principio de acuerdo en lo que hace al conflicto petrolero de la cuenca del Golfo San Jorge. Se subsidiará con 10 dólares el barril de exportación a cambio de un acuerdo que supuestamente contempla seis meses sin despidos en el sector. En la reunión celebrada en Casa Rosada desde las cinco de la tarde estuvieron presentes el gobernador de Chubut Mario Das Neves; el intendente de Comodoro Rivadavia Carlos Linares; dirigentes sindicales de petroleros privados y jerárquicos Jorge Ávila y José LLudgar, respectivamente; los ministros nacionales Rogelio Frigerio (Interior), Juan José Aranguren (Energía) y Jorge Triaca (Trabajo). Además, los representantes de las tres operadoras más importantes de la zona: Pan American Energy (PAE), YPF y Tecpetrol.
Tras la reunión el primero en hacer declaraciones ante los medios nacionales fue el titular del Sindicato del Petróleo y Gas Privado del Chubut, Jorge Ávila, quien manifestó que “por seis meses se resguarda toda la actividad laboral de todos los puestos laborales de la provincia del Chubut y se mantienen los salarios de los trabajadores, y mes a mes se va hacer una revisación técnica de dónde estamos parados y hacia adonde vamos”.
Respecto a si los trabajadores hicieron alguna concesión, afirmó que “nosotros no renunciamos a nada. Venimos de una devaluación, de un problema de estabilidad laboral que va a ir mejorando día a día a medida que estos acuerdos avancen y que nos permitan por lo menos transcurrir estos meses difíciles con el precio del barril del crudo casi en el piso”. Agregó que se discutirá “salarios cuando se convoque a las empresas y la Cámara”. Como en anteriores reuniones, agradeció una vez más “la habilidad” del gobernador y el ministro del Interior para llegar a este acuerdo.
El gobernador Mario Das Neves, por su parte intentando demostrar firmeza ante las cámaras de televisión se mostró conforme con el acuerdo y reivindicó los resultados de la reunión, remarcando que a la misma no fueron los CEOs de las operadoras sino “Bulgheroni (Carlos), Galuccio (Miguel) y Ormachea (Carlos)”, por PAE, YPF y Tecpetrol, respectivamente. Das Neves le agradeció a “Rogelio Frigerio que ha sido el articulador de todas las reuniones, al propio presidente (Mauricio Macri) que intervino en la tarde en esta discusión”.
El gobernador se quejó que “cuando el precio del barril estaba a 100 dólares tendrían que haber formado el fondo anticíclico, y se lo gastaron. El Estado nacional retenía el petróleo, más del 70 por ciento, 14 mil millones de pesos en el 2014”.
Se conoció que de los 10 dólares con lo que subsidiará el barril de exportación, 7,50 lo pondrá la Nación y el resto la Provincia. A ello agregó Das Neves, sin especificar cómo, que “acá las que más van a aportar son las operadoras, más allá que les caigan algún lagrimón”.
Carlos Linares, intendente de Comodoro Rivadavia, también reivindicó los resultados de la reunión, remarcando en especial el rol jugado por el gobernador de Chubut y a Rogelio Frigerio en las negociaciones. Finalmente agradeció “a todos los medios, sobre todo a los medios de Capital Federal” por la cobertura que hicieron del conflicto. ¿Un guiño para Cristóbal López, que cubrió un conflicto obrero como nunca? Sin dudas, el empresario que acumuló fortunas en los doce años de kirchnerismo tiene importantes intereses en la industria petrolera.
¿Y los trabajadores qué?
El primer interrogante que surge frente a los resultados de la tarde de ayer es por qué se da por cerrado un acuerdo sin la consulta de los principales involucrados en los resultados del mismo: los propios trabajadores petroleros. Por lo que pudo averiguar La Izquierda Diario, el miércoles a las 16 horas se llevará a cabo el plenario de delegados para comunicar los pormenores de lo discutido. Después de ello debería haber asambleas en distintos lugares de trabajo.
Distintas voces indican que es poco lo que se discute en esos plenarios. Una vez que la línea es bajada desde la férrea conducción de Ávila, lo que prima es más bien la mera comunicación a las bases, sin la posibilidad de que las mismas opinen. En las asambleas en los lugares de trabajo casi no habría discusión. Ello, obviamente, tiene consecuencias en la capacidad de organización para resistir los embates que las operadoras vienen aplicando desde el año pasado. No se descarta que el acuerdo sea para ganar tiempo en distintos tipos de reducciones de personal. Se sabe que en los meses de noviembre y diciembre pasados proliferaron las jubilaciones anticipadas. Se prevé que lo mismo ocurra en los próximos seis meses. A ello se agregan los retiros voluntarios y la profundización de las persecuciones a los trabajadores que comenzó el año pasado, que derivan en sanciones de advertencia y luego despidos. Ello se dio especialmente en lo que concierne a los certificados médicos.
Como no podía ser de otra manera, se especula que más allá que Ávila niegue que este acuerdo tenga implicancias en concesiones salariales para las próximas paritarias, se arregle una recomposición salarial por debajo de la inflación y en cuotas, cosa que no venía ocurriendo en años anteriores.
Desde ya, las especulaciones políticas no pueden faltar, más en un año donde se elige comisión directiva en el sindicato. Algunos rumores indican que la agrupación que lidera Ávila, la 7 de Octubre, estaría atravesando fuertes internas. Incluso trascendió que miembros de su comisión directiva, como los secretarios Adjunto, Gremial y de Acción Social, entre otros, no estarían asistiendo a todos los plenarios de delegados. Tampoco estarían concurriendo a dichos plenarios los delegados enrolados en la agrupación 11 de Octubre, liderada por el diputado provincial dasnevista Mario Mansilla. Tampoco se descarta un acuerdo entre el gobernador y Ávila para que dé un paso al costado de cara a las próximas elecciones y arribe a la conducción del sindicato alguien de su riñón. Eso sería parte de un acuerdo mayor, por el cual el actual secretario General fue designado en el directorio de Petrominera. Más en general, en el plano nacional, no se descarta que el gobierno de Mauricio Macri haya cedido como parte de un acuerdo con el sector de Sergio Massa, con el cual estaría más cerca Mario Das Neves.
Más allá de las especulaciones, la realidad es que los trabajadores siguen subsidiando a las multinacionales. Los gobiernos, ya sea nacional, provinciales o municipales acuerdan de espalda al pueblo parches que en nada apuntan a resolver el problema estructural del sector. La nacionalización de las empresas, sin indemnización y bajo gestión de los propios trabajadores está muy lejos del horizonte de estos sectores y de las distintas corrientes burocráticas que conducen o apuntan a conducir los sindicatos. Frente a las características más pesadas del petróleo Escalante, la posibilidad de una refinería estatal para la cuenca del Golfo San Jorge tampoco está en la mira de nadie. Ni qué decir de la apertura de los libros contables de las multinacionales para corroborar cuál es la situación financiera que atraviesan. Si los gobiernos y las patronales arribaron a este acuerdo, fue por la movilización de miles de petroleros que les advirtieron que no estarían dispuesto a dejar pasar los despidos sin luchar.