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Acuerdo precario entre Grecia y la Eurozona

Los ministros de Finanzas de la Eurozona en principio acordaron ayer, extender por cuatro meses el llamado “rescate” financiero de Grecia. Aunque alejaría por ahora el riesgo de salida del país heleno de la zona del euro, se trata de un acuerdo precario.

Sábado 21 de febrero de 2015

Los ministros de Finanzas de la zona euro acordaron en principio el viernes extender por cuatro meses el rescate financiero de Grecia, lo que disiparía por ahora –aunque habrá que esperar las condiciones finales del acuerdo- la amenaza inmediata de que este país pueda quedarse sin fondos en marzo y se vea obligado a abandonar la zona euro. Cuestión que según algunos economistas como el experto en crisis financieras Barry Eichengreen, “podría convertirse en un Lehman Brothers al cuadrado”.

Habrá que ver cómo se desarrollan los hechos en los próximos días ya que el acuerdo, recién sería ratificado una vez que los países acreedores queden satisfechos con una serie de reformas que Grecia debe presentar la próxima semana. Cuestión que probablemente no coincida con las promesas del gobierno de Syriza de poner fin a las medidas de austeridad.

El presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, dijo en rueda de prensa "Hoy dimos un primer paso en el proceso de reconstruir la confianza", agregando que "Hemos vuelto a establecer un terreno común para alcanzar un acuerdo sobre este comunicado".

Es cierto que por un lado el acuerdo alcanzado tras la tercera reunión de ministros en dos semanas, brinda espacio al Gobierno griego para tratar de negociar con sus acreedores un alivio de deuda a mayor plazo.

Pero no es menos cierto que por otro, Tsipras ha comenzado a abandonar su promesa de poner fin al “rescate”, dejar de negociar con la llamada "troika" de acreedores internacionales (FMI, Banco Mundial y Unión Europea), y abandonar las medidas de austeridad.

Evaluación contradictoria de los resultados

Alemania, el mayor proveedor de fondos de la Unión Europea y principal acreedor de Grecia, viene exigiendo "mejoras significativas" (esto es, un mayor ajuste) en los compromisos de reformas de parte del nuevo Gobierno griego antes de que se acepte una extensión del financiamiento.

Los comentarios de Alemania y Grecia con respecto a la negociación, resultaron radicalmente opuestos.

El ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schaeuble, cuyos “oscuros sueños” son conocidos, dijo que "Estar en el Gobierno es una cita con la realidad y la realidad no es tan hermosa como nuestros sueños", tras insistir en que no habrá pagos hasta que el programa de rescate se implemente por completo. "Los griegos ciertamente van a tener momentos difíciles al explicar el acuerdo a sus votantes", dijo el veterano político “soñador”.

En tanto, el ministro de Finanzas de Grecia dijo que las conversaciones habían mostrado que las elecciones pueden traer un cambio a Europa. Yanis Varoufakis insistió en que se evitaron "medidas recesivas", y que el Gobierno aún confía en subir el salario mínimo y recontratar a “algunos” empleados públicos despedidos. "Nadie va a pedirnos que impongamos medidas a nuestra economía y a nuestra sociedad con las que no estamos de acuerdo", agregó.

Primeras repercusiones y perspectivas

El euro rebotó frente al dólar y los mercados bursátiles registraron cierres récord, mientras los rendimientos de los bonos del Gobierno griego caían por el optimismo tras el acuerdo.

El acuerdo requiere que Grecia envíe para el lunes una carta el Eurogrupo en la que enumere todas las medidas que planea tomar durante lo que queda del periodo de rescate, para asegurar que va a cumplir con las condiciones exigidas.

Si la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional quedan satisfechos con esto, los estados de la zona euro ratificarán la extensión del pacto, que en algunos países exige una aprobación parlamentaria.

Los ministros de Finanzas de la zona euro podrían rubricar el acuerdo el martes a través de una teleconferencia.

Sin embargo, si hay dudas, se volverían a reunir en Bruselas, dijeron funcionarios, una condición sobre la cual insistió España, cuyo Gobierno ajustador, temeroso de un mayor fortalecimiento de Podemos, no quiere que Tsipras reciba un trato especial.
El ministro de Finanzas de Irlanda, Michael Noonan, se mostró precavido respecto a los resultados y dijo a periodistas: "Es un primer paso importante que esperamos que lleve a un segundo paso en la noche del lunes o la mañana del martes, pero luego hay un tercer paso con las ratificaciones parlamentarias".

El complejo documento final fue elaborado en conversaciones preliminares entre Varoufakis, Schaeuble, Dijsselbloem y la directora gerente del FMI, Christine Lagarde.
Los ministros de Finanzas de otros países de la zona euro insistieron en exigir garantías de que Grecia cumpliría las estrictas condiciones del rescate sobre disciplina presupuestaria y reformas económicas.

Tsipras tuvo una larga conversación telefónica con la canciller alemana Angela Merkel el jueves y habría hablado repetidamente con los líderes de Francia e Italia en la búsqueda de una solución que permitiera a su gobierno no traicionar tan abiertamente las promesas electorales.

"Fue un proceso laborioso pero eventualmente constructivo", dijo Lagarde.

Por su parte, un funcionario griego sostuvo la más que dudosa afirmación de que Atenas "ha dado vuelta la página" y logró un muy necesitado margen para negociar un nuevo acuerdo. Veremos en el transcurso de la semana próxima hasta dónde está dispuesto a retrocer Tsipras en sus promesas electorales así como la reacción de los trabajadores y las masas emprobrecidas de Grecia frente al más que probable retroceso del gobierno de Syriza en sus promesas electorales. Nos pronunciamos, como lo venimos haciendo insistentemente desde estas páginas por la inmediata anulación de la deuda (ver Más que nunca con el pueblo griego por la anulación de la deuda y Por la anulación de la deuda y contra los planes de austeridad) y apoyamos una gran campaña de solidaridad en ese sentido.

Redacción La Izquierda Diario / Agencias