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Educación. ¿Adelantar el año escolar 2021? ¿Cuáles son las prioridades del Ministro Figueroa?

Reproducimos a continuación la columna de una profesora de educación diferencial de la agrupación Nuestra Clase de Valparaíso respecto a la propuesta de adelantar el año escolar y el problema del agobio laboral. A solicitud de la docente nos reservamos el poner su nombre para evitar posibles represalias laborales.

Miércoles 14 de octubre de 2020

Ayer 13 de octubre el Ministro de Educación Raúl Figueroa se reunió con un grupo de estudiantes de cuarto año medio al interior de La Moneda para conversar diversas temáticas. Entre los temas planteados por una parte, como siempre, se volvió a insistir en el retorno a clases presenciales, y por otra, se planteó sin mayor análisis la posibilidad de adelantar el año escolar 2021, lo cual ya había señalado Figueroa en un programa televisivo.

Las razones del Ministro frente a la idea de adelantar el año escolar 2021 se basan en que según él los estudiantes seguramente requerirán reforzar sus aprendizajes del año anterior, pero a su vez señala que no existe una fecha estipulada para ello, sin embargo le parece importante ir conversando sobre esta situación que por supuesto afectaría aun más el funcionamiento de las comunidades escolares.

Parece bastante irrisoria la argumentación del Ministro puesto que actualmente las y los profesores seguimos con clases virtuales, clases que en la gran mayoría de los casos no se pueden desarrollar de la mejor forma por todas las razones ya conocidas como la conectividad a internet, la falta de aparatos tecnológicos, espacios adecuados e incluso la baja capacitación en el uso de las plataformas virtuales tanto de estudiantes y apoderados, como también de las y los profesores.

Recordemos que actualmente estamos trabajando con la priorización curricular propuesta por el Mineduc, y es más, adaptando y adecuando la priorización de los objetivos curriculares a su expresión más mínima, pero el Ministro parece desconocer que al inicio de cada año escolar lo que cada escuela hace es un repaso de los contenidos y habilidades desarrolladas el año anterior lo cual en este contexto se vio totalmente truncado y aún así hemos seguido adelante con una serie de dificultades apoyando a todos nuestros estudiantes que simplemente no entienden, no escuchan, requieren de apoyos extras o no se pueden conectar.

Por lo tanto, considerando que este año ha sido tan irregular en relación a la entrega de contenidos y el desarrollo de habilidades en este contexto virtual y en plena pandemia, es que no se puede entender siquiera que el Ministro esté pensando en adelantar actividades escolares correspondientes al año 2021, las y los profesores tenemos que preguntarnos ¿Cuáles son realmente las prioridades de este Ministro?

El Ministro Figueroa señaló puntualmente "nos parece relevante ir generando una discusión, una conversación sobre la conveniencia de anticiparla", pero ¿De qué conveniencia habla el ministro? ¿A quién o a quiénes les podría convenir el adelantar el año escolar cuando ni siquiera durante este 2020 se han podido lograr los objetivos de aprendizaje propuestos de manera priorizada?

No hemos sido capaces de responder plenamente a las exigencias de las clases en el contexto virtual, aun así haciendo todos los esfuerzos posibles tanto los profesores, como las familias y los propios estudiantes, trabajando en un complejo proceso de adaptación a esta nueva forma de enseñar y aprender, ahora por la falta de criterio y empatía mostrada nuevamente de parte de las autoridades, no podemos más que rechazar esta idea absurda planteada por Raúl Figueroa.

Porque además se olvida el Ministro de la situación real que se vive en torno a las clases virtuales, el creciente nivel de agobio que tienen hoy profesores, estudiantes y sus familias en un contexto que sólo incrementa las brechas sociales y las desigualdades de las cuales ya hemos hablado bastante.

Tal nivel de agobio quedó demostrado en la encuesta realizada en varios países de Latinoamérica por el Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación (Llece) de la Unesco, que monitoreó la experiencia de los docentes entre el 25 de agosto y el 10 de septiembre: “En el caso de Chile, el sondeo concluyó que los docentes reconocen una sobrecarga del 70%, al realizar feedback (retroalimentación) con sus alumnos"

Estamos hablando de un agobio creciente en relación al trabajo y la sobrecarga laboral de las y los profesores, que al parecer el ministro de Educación Raúl Figueroa no toma en consideración realizando declaraciones o anuncios que sólo contribuyen a acrecentar la molestia en las comunidades educativas y el rechazo de las y los profesores quienes en particular hemos demostrado una gran fortaleza para enfrentar la implementación de las clases virtuales sin ningún tipo de recursos de parte de los sostenedores, puesto que durante la pandemia hemos usado nuestros propios medios para costear internet, materiales, computadores, celulares y etc. para poder responder rigurosamente a nuestro trabajo y a las múltiples necesidades de nuestros estudiantes.