lid bot

BUROCRACIA SINDICAL. Adónde está que no se ve: la borrada de la CGT ante la crisis nacional

La conducción de la central sindical sostiene una tregua duradera a pesar de la enorme crisis económica y social. El moyanismo y las corrientes afines al kirchnerismo convocan a paro pero no plantean continuidad.

Viernes 26 de abril de 2019 00:13

La frase “vive por fuera de la realidad” es de uso común. En el lenguaje cotidiano suele ser utilizada para referirse a personas distraídas por lo general. Sin embargo, si uno analiza el escenario político verá que hay gente que vive por fuera de la realidad. Y ahí, más que distracción, lo que hay es decisión consciente de hacerse a un lado.

Ese es el caso de la dirigencia de la CGT. Los caciques sindicales se reparten entre quienes callan mientras mantienen la tregua con el gobierno y quienes solo hablan para ratificarla. Entre los primeros está Héctor Daer.

Si uno se toma el trabajo de revisar su cuenta de Twitter se encontrará con que el dirigente de la CGT y el gremio de Sanidad no postea nada hace casi una semana. Al cierre de esta nota (22 h del día jueves) encontramos que el último posteo se realizó el viernes 19 de abril. El hombre decidió promocionar el complejo I’marangatú que el gremio de Sanidad posee en Tigre. La propuesta no era mala. Al fin y al cabo, se trataba de un fin de semana largo.

El único inconveniente para el (todavía) dirigente de la CGT radica en que los días lunes, martes, miércoles y jueves se convirtieron en un verdadero polvorín político y económico. Solo en la últimas de estas jornadas, el dólar llegó a subir hasta los $ 47.50 para bajar recién luego de un fenomenal torniquete sobre las tasas de Leliq, que se ubicó en 71 %.

La devaluación que sufrió el peso frente al dólar en las últimas horas anticipa nuevos golpes sobre el bolsillo del pueblo trabajador. Por más que el gobierno hable de “precios esenciales”, cada nueva suba del dólar significa mayores golpes sobre la economía de las familias trabajadoras.

A pesar de eso, la CGT sigue inmutable. Hace pocas horas fue Carlos Acuña, otro de los dirigentes de la central. Este miércoles fue el encargado de señalar que “no sirve hacerle un paro a este Gobierno, no se revierte nada así”. El hombre fue el mismo que, ante la última medida de fuerza nacional llamada por la CGT, dijo que era “para descomprimir”.
 
Es decir, la medida de fuerza no busca “revertir” nada. Solo busca canalizar el descontento social. Acuña solo confirmó que todo lo que hace la CGT no sirve para enfrentar los planes de ajuste del gobierno, las patronales y el FMI.
 
 Los caciques de la CGT están demasiado ocupados en la tregua que sostienen con el gobierno y en las negociaciones internas del peronismo. Esta semana quedó en evidencia, cuando la sede de la Uocra sirvió como sede para el encuentro entre Roberto Lavagna y Sergio Massa. El anfitrión, Gerardo Martínez, se ilusionó con “que esta reunión sirva como punto de partida para la unidad del peronismo”.

El ex espía del Batallón 601, oficialista bajo todos los gobierno -incluido el de Macri- ahora apuesta por una unidad que va a tono con los intereses del gran empresariado. No es el único. En ese encuentro también aportaron presencia Andrés Rodríguez y el mismo Acuña. El hombre de UPCN no para de recibir críticas entre los trabajadores estatales de base. No es para menos. Es un garante de las políticas de flexibilidad que impulsa el gobierno nacional.

Paro, movilización...y urnas

El próximo martes Camioneros, las CTA y los gremios enrolados en el Frente Sindical por el Modelo Nacional irán al paro. La medida, según se anunció en las últimas horas, implicará movilización.

Este sector de los gremios ha venido sosteniendo un discurso opositor. Sin embargo, a la horas de las medidas de fuerza no se ha distinguido mucho de los gremios de la CGT. La de este 30 de abril en la primera en muchos meses, mientras vino avanzando el ajuste de Macri, los gobernadores y el FMI.

Hasta el momento tampoco está anunciada continuidad alguna de la medida de fuerza. Eso no debería extrañar. Hace semanas, cuando se anunció oficialmente la convocatoria al paro, los dirigentes como Moyano y Ricardo Pignanelli se encargaron de aclarar que “la salida” estaba en las urnas y en octubre. Este sector, alineado con el kirchnerismo, tampoco cuestiona la subordinación al acuerdo con el FMI que plantean sostener tanto el macrismo como el peronismo en sus diversas variantes.

Sin embargo, los golpes de las crisis caen ahora sobre millones de trabajadores y trabajadores. Hablar de octubre es hablar de un futuro indeterminado mientras cada día crecen la pobreza y los despidos. Se hace urgente enfrentar el ajuste abiertamente, planteando un programa de medidas que empiece por romper el acuerdo con el FMI pero ataquen las ganancias del gran capital. Es necesario que la crisis no vuelve a ser pagada por los trabajadores y el pueblo pobre, como ya ocurrió en 1989 y 2001.

El próximo martes el Frente de Izquierda convoca a un acto en Plaza de Mayo, para conmemorar nuevamente el Día Internacional de los Trabajadores. En un acto que tendrá como orador de cierre a Nicolás del Caño -candidato presidencial de ese espacio- se levantará una tribuna para plantear un programa de lucha contra el ajuste que imponen el FMI, Macri y los gobernadores.