La Asociación de Municipalidades Chile y la Asociación Chilena de Municipalidades se reunieron con la Subsecretaría de Prevención del delito y el Ministerio de Defensa.

Akemi Matsubara Egresada Derecho Universidad de Antofagasta
Domingo 10 de mayo de 2020
Foto: El Diario de Antofagasta
Según los alcaldes, durante la cuarentena se han aumentado los delitos violentos, perpetuando inseguridad en la ciudadanía. Escandalosa es la frase y “diagnóstico” que hace el Alcalde Alessandri de Santiago, que indicó que hay un factor relacionado con el estallido social: “se han disparado los robos violentos porque después del estallido, la mitad de los vehículos de Carabineros se vieron destruidos. Además, por la pandemia, los comisarios y sus dotaciones están trabajando por turnos, porque, si no, se contagian todos. Entonces, hay menos carabineros y menos vehículos, y ahí nos pilla la pandemia y la delincuencia”.
O sea, para Alcaldes como Alessandri el aumento de delitos violentos tiene relación a que Carabineros se ve disminuido en su fuerza represiva y no porque hay un factor socioeconómico detrás. Es decir, el Gobierno de Piñera ha implementado leyes que precarizan más la vida, que tiene a más de 1 millón de trabajadores suspendidos o despedidos, arrojados al seguro de cesantía, con una incertidumbre total sobre el futuro, mientras el Gobierno ofrece míseras migajas de bonos para “sostener” la vida. ¿Y la culpa del aumento de los delitos es del estallido social?
¿Plata para represión o plata para salud?
La línea del Gobierno es clara. En Santiago, aumentaron la represión y el control del espacio público, sin embargo, no hay nuevas medidas de salud para las 14 comunas que están en cuarentena total. En la capital del país, 75 mil efectivos policiales rondarán las calles, con vehículos blindados y a esto se le sumaron las llamadas “boinas negras” ¡Como si los militares fueran a combatir el covid!
Hay un inédito plan de Estado de Sitio en Santiago, que es llevado adelante con un discurso securitario del Gobierno, contra los “individuos irresponsables” mientras el Gobierno no ha hecho más que hacer caer la crisis sobre los trabajadores y salvar a las grandes empresas.
Durante esta semana, el Ministro Blumel también recorrió la ciudad de Antofagasta anunciando el incremento de efectivos y vehículos policiales, donde en la región minera habrán más de 1.700 patrulleros y 100 nuevos policías. Este anuncio, realizado en la Plaza Colón, no fue desapercibido y fue acompañado con cacerolazos de los vecinos del sector centro.
“Tenemos que preocuparnos de proteger la salud y bienestar de las personas, la seguridad y el orden público en cada rincón del país y especialmente en esta región“ señaló Blumel en el punto de prensa. Sin embargo, no es el mayor fortalecimiento de la represión lo que protegerá la salud de las personas.
Mientras el Gobierno anuncia mayor represión tanto para Santiago como para las regiones en cuarentena, vemos que no hay ningún aumento en el presupuesto de Salud ni nuevas medidas que realmente sirvan para enfrentar la crisis sanitaria.
En Antofagasta, por ejemplo, un 82% de las camas UCI están ocupadas. Aún no anuncian mayor presupuesto para la región que concentra altas cantidades de personas con coronavirus. Sin embargo, trabajos no esenciales como la minería siguen andando, anunciaron mayor represión policial y un CESFAM especialmente para Carabineros, PDI y Gendarmería.
¡Nuestras vidas y salud primero!
El Gobierno busca fortalecer la represión. Debemos rechazar este ataque que no viene a solucionar nada sobre la crisis sanitaria que estamos viviendo. Hay que luchar por un plan de emergencia nacional, que junto al aumento de presupuesto en la salud pública, la aplicación de tests masivos, contempla un ingreso mínimo de emergencia acorde a la canasta familiar para todos los trabajadores informales.
También es necesaria la prohibición de los despidos y suspensiones, porque la crisis no la pueden pagar las y los trabajadores. La ley de protección -más bien destrucción- del empleo, favoreció a los grandes empresarios y grupos económicos. No podemos dejar que la desidia empresarial esté por sobre nuestras vidas, es por esto que de igual forma es necesario el cese de los sectores productivos no esenciales, asegurando un ingreso mínimo de emergencia, para que nuestras familias no sean expuestas al virus para seguir aumentando los ingresos de los ricos.