A menos de un mes de la puesta en vigencia de la ley 14.656 de municipales, menos del 10% de los municipios tienen convenio colectivo. Tanto el oficialismo y la oposición siguen dando vueltas. Los únicos que podemos acabar con este manoseo somos los trabajadores.
Martes 14 de junio de 2016
En enero pasado, María Eugenia Vidal intentó vetar la ley14.656, y tras la reunión con la Federación de Sindicatos Municipales Bonaerenses (Fe.Si.Mu.Bo.), su aplicación fue prorrogada por 180 días con la excusa de que había nuevos intendentes y necesitaban tiempo. Al parecer, con esto la Federación dio tiempo para que el PRO, el Frente Renovador, el Frente Amplio Progresista, el Justicialismo bonaerense de Oroño y Giacobbe y el de Mónica López, votaran el 19 de mayo la Ley de Emergencia Administrativa, herramienta utilizable para seguir prorrogando la ley de convenio colectivo.
La ley 14.656,como ya hemos hablado en otras oportunidades de la mano de Christian Castillo, Diputado por el FIT en ese momento, había sido desmembrada del proyecto original. En este sentido, si luego del 6 de julio, si se pone en vigencia la ley sin convenio colectivo, se perderán algunas reivindicaciones de derechos de los trabajadores municipales y tendrá pocos beneficios a nivel salarial, sobre todo en cuanto a antigüedad y recategorización
Una de las mayores contradicciones es que intendentes del FPV son los más acérrimos opositores a sentarse a negociar, siendo ellos quienes votaron a favor en su momento. En la tercera sección de las negociaciones se destaca el intendente de Avellaneda Jorge Ferraresi, que quiere sumar al sindicato de UMA y UPCN junto con STMA y, como este último no está de acuerdo, no logran fecha de inicio. Por el lado de Lanús el SEMLA denunció al intendente Néstor Grindetti para poner en vigencia la ley pero, no es el sector que tiene mayoría de afiliados, que si los tiene STML de Miguel Pedhelee. En Esteban Echeverría fue gestionado al Ministerio de Trabajo y este determinó que el sindicato que lidera Adrián Gouin se sentara dejando fuera a los sindicatos CICOP, SOEME y ATE.
En Almirante Brown luego de muchas fotos y diarios hablando de logros, nada ha pasado
La realidad es que el intendente de Almirante Brown Mariano Cascallares necesitaba tener firmada un acta de acuerdo no superior al 30% para presentarle a Vidal para que le baje el dinero de la coparticipación, donde el sindicato de Ricardo Sandoval le hizo ese favor con una mentira de dos actas de acuerdo con diferente información, una con acuerdo anual y otra en septiembre. Y además, con las promesas de apertura de paritaria.
Hasta la fecha solo hubo un par de reuniones, sin estar todos los delegados paritarios del Ejecutivo y con la promesa de 4 puntos que solo son refrendas de acuerdos firmados en diciembre. Más el “fabuloso” aumento del 15% en marzo y 15% en agosto. Desde el 2 de junio rige un estado de alerta y movilización, pero el único movimiento que generó el sindicato, y a pedido del cuerpo de delegados, fue una serie de “charlas informativas en los sectores de trabajo”. Llamadas así porque está prohibido decir asambleas, por el temor del sindicato a que el Ejecutivo piense que el trabajador esté disconforme y quiera movilizar. Lo real es que la burocracia sindical junto al Ejecutivo tienen un plan: achicar la planta, precarizar los sectores, tercerizar trabajos, eliminar bonificaciones en ciertos sectores de tareas riesgosas y la utilización de extras para acallar cualquier intento de movilización con la amenaza de eliminarlas, y que corre riesgo la continuidad del personal temporario.
Los únicos que podemos acabar con este manoseo somos los trabajadores y que no nos callen, que con o sin el sindicato, exigiendo a los delegados que se pongan a la cabeza de la lucha, conseguiremos cada reivindicación del trabajador.