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Red Internacional
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Burocracia Sindical. Andrés Rodríguez: amagando con el conflicto para negociar el ajuste

El Gobierno se propone otorgar a los estatales un aumento del 12%, mientras Andrés Rodríguez de UPCN defiende al club de los burócratas sindicales que aceptaron el 15% y subordina el llamado al paro general al aval del peronismo y los gobernadores.

Facundo Aguirre

Facundo Aguirre @facuaguirre1917

Martes 29 de mayo de 2018 08:57

Para reducir el déficit fiscal exigido por el FMI, el Gobierno de los CEOS multimillonarios, funcionarios con sus fortunas en el exterior, se preparan para imponer un aumento salarial del 12% a los trabajadores del Estado nacional, cuyo promedio salarial es de 16 mil pesos. Así lo han anunciado a coro los ministros Nicolas Dujovne, Luis Caputo y Andrés Ibarra. A los sojeros que tienen 5000 millones de dolares en el exterior, no se les va a tocar un centavo, ya que, cuando tímidamente especularon con volver a las retenciones, pusieron el grito en el cielo y el gobierno enseguida arrugó.

La ofensiva contra el salario estatal del macrismo, vendría acompañada por una andanada de nuevos despidos en el Estado de casi 20 mil agentes. El planteo además niega la clausula de revisión en caso de que el aumento sea superado por la inflación. Como incentivo ofrecerían mantener el presentismo que ha resultado en una manera de liquidar los derechos adquiridos en materia de licencias y premios por productividad.

El criador de pura sangre

El Gobierno confía en convencer a la burocracia de UPCN valiéndose de los antecedentes del acuerdo que el mismo UPCN firmó por el 12% en provincia de Buenos Aires. El tema es que la situación ha cambiado radicalmente y la pretensión del gobierno choca con un malhumor social y una fragilidad económica para la vida de los trabajadores que puede tornarse explosiva.

Ante este panorama donde el Gobierno y las patronales han declarado un plan de guerra contra los trabajadores, Andrés Rodríguez, secretario general de UPCN, miembro de la Sociedad Rural y criador de caballos, insiste que aunque vamos a una escenario de posible "conflictividad", la tarea del sindicalismo es buscar "el dialogo". Rodríguez, uno de los hombres más fuertes del sector dialoguista de los gordos de la CGT, es una burocracia que ya ha entregado anteriormente los salarios y permitido los despidos en el Estado haciendo poco creíble sus amenazas de resistencia.

Recordemos que entre el 2016 y lo que va del 2018 se produjeron miles de despidos que fueron avalados por UPCN.

El Centauro, tal como se lo apoda, afirmo recientemente en una entrevista que: "Muchos gremios que firmaron el 15% le han hecho un gran aporte a la tranquilidad del país", reconociendo abiertamente que la entrega del salario de los trabajadores por parte de todo un sector de la burocracia sindical, fue una colaboración con la política de Cambiemos. Sin embargo, los anuncios oficiales frente al retorno del FMI han alterado esa percepción y en otra entrevista Rodríguez afirma que: "nos da la sensación desde el campo sindical, de que se aproximan tiempos de confrontación".

Increíble afirmación. El pronunciamiento del Gobierno es claro, su propuesta del 12% y la amenaza de 20000 despidos son toda una señal de que va a avanzar en un ajuste brutal y que el centro del ataque serán los estatales. Pero Rodríguez solo tiene la sensación pues, preocupado más por sus privilegios que por la suerte de sus afiliados, confía que el conflicto sea evitable.

Tener la sensación es diferente de la certeza de que hay que luchar. Implica que pueden pretender negociar la dimensión del ajuste y el ataque a los estatales. Así lo confirma el propio Rodriguez: "Apelamos a que siempre haya una instancia de solución por la vía del diálogo, lo que sería mucho más provechoso. Pero si no hay respuestas indudablemente las salidas tendrán que ser otras". La razón seria: "no intentar tirar de la cuerda para que la cuerda se parta. También nosotros tenemos que generar un equilibrio necesario para no provocarle al país más deterioro del que tiene".

Es decir, que el dirigente de UPCN se preocupa porque el sindicalismo peronista siga siendo el garante de la gobernabilidad en crisis por el plan de guerra declarado contra los trabajadores, y no que los trabajadores sean los llamados a pagar los platos rotos de la crisis de la deuda externa provocada por el gobierno y los capitalistas fugadores de divisas.

El problema que tiene actualmente la burocracia, de la cual el hombre de UPCN es un fiel exponente, es que no los dejan siquiera jugar el papel de garantes de la gobernabilidad y quedan expuestos ante la creciente bronca de una base que puede comenzar a pensar que si los dirigentes no se ponen a la cabeza, seria más útil marchar con la cabeza de los dirigentes.

Como buen representante del conservadurismo burocrático, Rodríguez condiciona la convocatoria del paro general al apoyo del peronismo y los empresarios. Pero además limita su finalidad a la búsqueda de una mesa de diálogo: "un paro no es una determinación exclusiva del movimiento sindical (...). Es hablar con gobernadores, es hablar con legisladores, es hablar con empresarios, es hablar con la Iglesia. O sea, generar un acompañamiento de los sectores importantes de la sociedad y luego entonces posiblemente producir un acontecimiento como este que, en realidad, es una señal, una advertencia para que las cosas cambien de rumbo. Y después veremos que es lo que pasa". El criador de caballos pura sangre confiesa aquí que no solo el paro es lo menos deseado sino que de producirse buscaran negociar las condiciones del ajuste, como el mismo dirigente reconoce cuando dicen que están dispuestos a acompañar algunos de los puntos de la reforma laboral exigida por los empresarios: "Si el proyecto en sí se subdivide en ítems diferentes, por ejemplo, la reforma laboral como blanqueo exclusivamente o el tema de la capacitación y formación, la creación de una agencia de salud y el tema de la reglamentación y de la ley de las ART, por ahí podríamos llegar a un entendimiento."

ATE Nacional y el "modelo sindical" del retroceso

Por su parte, mientras Andrés Rodríguez especula con las condiciones de vida de miles de estatales, ATE Nacional, no ha pasado del rechazo formal y en los papeles. Hasta el momento no ha convocado ni a una sola asamblea para discutir su pliego y las medidas a seguir.

En su pliego de reivindicaciones frente a la paritaria pide un 25% de aumento por el cual, más allá de las palabras, no esta dispuesto a pelear. Lo novedoso del pliego de ATE dirigido por Cachorro Godoy, es que en lugar de rechazar el miserable presentismo de 1100 pesos, con el cual Ibarra liquido los derechos adquiridos en licencias, pide que se mensualice.

El modelo sindical alternativo de la CTA muestra que esta dispuesto, si los dejaran, a negociar aceptando el retroceso de los trabajadores.

Daniel Catalano y el interesante criador de caballos

Hace poco Daniel Catalano, dirigente de ATE Capital, había declarado que Andrés Rodríguez era "un dirigente interesante". El historial del hombre de UPCN lleva a preguntar en que sentido considera el hombre de ATE "interesante" al de UPCN. Hay que considerar que Catalano es parte de un sector del kirchnerismo sindical que predica el retorno a la CGT y milita por la unidad del PJ. En este caso entendemos el interés de Catalano hacia Rodríguez porque considera que el hecho de que sea un "compañero peronista" es más importante que su rol como burócrata traidor.

Favores correspondidos ya que Rodríguez en principio no se opone al retorno de la CTA Yasky y ATE a la CGT "en la medida que esos sectores respeten el modelo sindical argentino", es decir a la burocracia sindical y sus privilegios. Desde el punto de vista del sindicalismo "nacional y popular" es una capitulación completa del llamado "modelo sindical" que supieron levantar como alternativo a la CGT y como base de apoyo de los distintos experimentos centroizquierdistas, desde el Frepaso al kirchnerismo, pasando por la Alianza de Fernando De la Rua.


Facundo Aguirre

Militante del PTS, colaborador de La Izquierda Diario. Co-autor junto a Ruth Werner de Insurgencia obrera en Argentina 1969/1976 sobre el proceso de lucha de clases y política de la clase obrera en el período setentista. Autor de numerosos artículos y polémicas sobre la revolución cubana, el guevarismo, el peronismo y otros tantos temas políticos e históricos.

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