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Red Internacional
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BRASIL // CRISIS POLITICA. Ante el avance del impeachment en el Senado, el PT apuesta a la negociación y a las urnas

¿Intento desesperado? ¿Sería posible convencer a diputados y senadores de convocar a elecciones anticipadas?

Leandro Lanfredi

Leandro Lanfredi Trabajador petrolero | Rio de Janeiro

Sábado 30 de abril de 2016

Las nuevas movidas políticas, que van en aumento, son reflejadas a diario en los noticieros, dan cuenta de las iniciativas del PT para que Dilma renuncie o sin renunciar presente una enmienda constitucional que instaure nuevas y anticipadas elecciones presidenciales. Renan Calheiros (PMDB), actual presidente del Senado, y Lula ya se reunieron para tratar estos temas.

Todos los cálculos de los votos en el Senado apuntan a que éste ratifique la votación golpista aprobada en la Cámara de Diputados. Ante este escenario, Lula, Dilma y el PT se vieron frente a dos opciones: apostar a que se haga realidad el camino que señalan los discursos de la CUT sobre la huelga general y la radicalización obrera imponga una derrota al golpe o buscar algún nuevo acuerdo con los parlamentarios de la derecha.

Fracasado el intento de comprar los votos de los parlamentarios en la Cámara de Diputados, donde encontró la oposición de diversos partidos que al mismo tiempo ya negociaban cargos con Temer, Lula apuesta a apaciguar los ánimos y trazar un camino de conciliación con la derecha y los empresarios.

Un hombre cercano a Lula como Jacques Wagner en el gabinete de Dilma, luego de haber renunciado a la Jefatura de Ministros para que ese cargo fuese asumido por Lula (lo que el Supremo Tribunal Federal impidió), viene haciendo declaraciones a los medios planteando que él estaría a favor de elecciones anticipadas. Dilma recibió a 6 senadores que defienden esta propuesta, entre ellos Paim del PT y Randolfe Rodriguez del partido Rede (de Marina Silva y ex integrante del PSOL). Dilma se reunirá con dirigentes de los movimientos sociales cercanos al PT para discutir esta propuesta, que al momento cuenta con el rechazo de la CUT, según informan algunos medios. Esta propuesta de elecciones anticipadas fue sostenida siempre por Marina Silva, quien lidera las encuestas si las elecciones se realizaran hoy. También ganó eco esta propuesta en las editoriales de los principales diarios nacionales como Folha de São Paulo y recientemente en la publicación imperialista The Economist.

Lejos de confiar en la radicalización de los trabajadores y jóvenes que se indignaron frente a las posiciones reaccionarias expresadas en la Cámara de Diputados y que esperan medidas de ajuste más duras de un gobierno de Temer, el PT apuesta nuevamente a intentar convencer a diferentes sectores de la elite, senadores y diputados que sería más saludable para el país la realización de una nueva elección, que daría mayor estabilidad y ofrecería menores riesgos de la lucha de clases, como vienen advirtiendo diversos medios imperialistas.

Nuevas elecciones bajo las reglas actuales y la supervisión del Tribunal Superior Electoral dirigido por el golpista Gilmar Mendes, solo pueden garantizar un mandato popular, por medio del sufragio, de un nuevo gobierno ajustador con otro rostro que el del golpista Michel Temer.

El peligro de la acción obrera y la juventud para enfrentar el golpe consiste en que estas acciones pondrían en movimiento fuerzas que no se enfrentarían únicamente con los intentos golpistas en curso, sino que despertarían pasiones más difíciles de contener y mayores contradicciones, con los ajustes que Temer aplicará, que Dilma viene aplicando junto al petismo y sus aliados, como hace el PCdoB en la ciudad de Contagem (Mina Gerais), descontando los días de paro a los huelguistas de ese municipio.

No dejaría espacio para el habitual consenso entre derechistas en el parlamento y exigirían su enfrentamiento. La derrota del golpe por la lucha de clases dejaría su impronta en la situación política, impidiendo los habituales arreglos y métodos capitalistas corruptos que el gobierno del PT asimiló de la elite brasilera. Quieren evitar este escenario y por eso dejan que la CUT siga hablando de huelga general sin poner ninguna fecha mientras se intensifican las negociaciones por las elecciones anticipadas.

Con el PSDB uniéndose al apoyo de Temer, los grandes medios gastando tinta en editoriales defendiendo las medidas y ataques prometidos por Temer, como aumentar la edad jubilatoria que establece una edad mínima para hombres y mujeres de 65 años, las probabilidades de éxito en convocar a elecciones anticipadas no parecen muy altas. Se trata de armar un discurso “por la positiva” que pinte al PT de democrático y a los golpistas de más golpistas pues no aceptarían ni siquiera un proceso de elecciones. Es como Ricardo III, en la obra homónima de Shakespeare, luego de toda una pieza de intrigas, asesinatos y acuerdos, observa cómo su mano derecha se pasa al bando opositor en una batalla decisiva. Rabioso ordena la ejecución del hijo de su ex aliado, orden que no es cumplida por su tropa, que se encuentra derrotada y desintegrándose. Frente a la muerte inminente exclama, “un caballo, un caballo, mi reino por un caballo” para intentar escapar sin éxito del destino marcado. ¿Algún parecido con el PT y su relación con el PMDB y la elite política y empresarial del país?

El tiempo marcado para el reino de los acuerdos, intrigas de ministros, lores, senadores y diputados ya sonó. Sin embargo, a diferencia de Ricardo o de Dilma y Lula, la clase trabajadora puede apelar a más que un caballo electoral para huir de los embates. Puede imponer su fuerza mediante huelgas, manifestaciones. Desde Esquerda Diário insistimos en esta perspectiva y peleamos por exigirla a la CUT, a la Unión de Estudiantes Nacional (UNE) y a la central sindical Central de Trabajadores y Trabajadoras de Brasil (CTB) en los actos del primero de mayo.

A partir de una fuerza real, para enfrentar al golpe y luchar contra los ajustes, podríamos hacer mucho más que elegir quien encabezará este podrido régimen de corrupción y ajustes, imponiendo una Asamblea Constituyente Libre y Soberana que termine con este régimen construido bajo la tutela de los militares, que resguarda a parlamentarios reaccionarios, que funciona por sobornos, y dé respuestas de fondo a esta crisis política y económica que vivimos. Poniendo fin a todos los privilegios de políticos y jueces y para que sean los empresarios, y no los trabajadores, quienes paguen por la crisis.

Traducción: Liliana O. Caló