Los movimientos de desocupados y trabajadores precarios vienen ocupando las calles por sus reivindicaciones ya que representan uno de los sectores mas golpeados por la crisis que descarga el Gobierno al servicio del FMI. Los jóvenes, los mas perjudicados, le contaron a este medio como la viven y por qué se movilizan.
Sábado 14 de septiembre de 2019 13:59
Cómo se vive la crisis | Testimonios juventud: Candela, FOL Berazategui - YouTube
El pueblo trabajador viene siendo brutalmente golpeado por las medidas económicas del Gobierno de Macri y, como vienen adelantando los candidatos de la oposición, precisamente Alberto Fernández, la deuda se va a seguir pagando y hay que renegociar con el FMI. Por lo tanto implica que el ajuste continuará y que será descargado sobre los trabajadores.
El aumento de la desocupación viene arrojando cada vez a más familias, mujeres y jóvenes a la pobreza e incluso a la indigencia. Los movimientos sociales reciben cada vez más familias y abuelos en los comedores. Conversando con La Izquierda diario desde el Fol (Frente de Organizaciones en Lucha) nos expresaron que se han triplicado la cantidad de personas que se anotan para las cooperativas de trabajo, que ni siquiera existe la posibilidad de hacer changas y que es muy creciente la cantidad de pibes que se vienen organizando y participando de las actividades que se realizan en los distintos merenderos y comedores.
La juventud, protagonista de las movilizaciones, como Candela, Micaela, Jorge, Alexander y Agustina, de distintos barrios opinan como la viven y por qué es necesario salir a las calles a luchar.
La situación es muy crítica pero eso no impide que Candela, como muchos jóvenes, la peleen para salir adelante. Aunque sea difícil que los jóvenes tengan perspectiva de futuro, ellos se la juegan comprometiéndose, ayudando, siendo parte del movimiento que se organiza para pelear por sus derechos.
El caso de Candela, una joven de 17 años que en su casa tiene un merendero, en el que cuenta que son muchas las mujeres con sus hijos que van a comer. Entre ellos, hay abuelos que se suman con las familias porque no comen si no acuden a los comedores.
Micaela, una joven desocupada que se está organizando para reclamar por puestos de trabajo. Cuenta que le gustaría tener un empleo para poder estudiar en la facultad, pero para eso necesita comprarse materiales, apuntes y otras cosas para las que no le alcanza.
Jorge, de La Plata, cuenta que tiene muchos compañeros que están sufriendo cada vez que quieren cargar la SUBE. Que se les complica mucho conseguir trabajo y que hoy en día con la crisis es más difícil para los jóvenes. Trabaja en un galpón como soldador. Con el gobierno de Macri en retirada, no tiene muchas expectativas en que un nuevo gobierno vaya a preocuparse por los jóvenes.
Alexander, de Punta Lara, dice: "Los pibes que nos esforzamos día a día no sabemos cómo mirarnos al espejo a la mañana y sonreir, porque apenas nos alcanza para darle de comer a los nenes. El que tiene un buen trabajo la puede pasar, pero los desocupados se están cagando de hambre. No sé qué va a pasar con el nuevo gobierno, pero si las cosas empeoran o siguen así vamos a tener que seguir luchándola".
Agustina, de Claypole, también está preocupada por lo difícil que es mantener los estudios para los jóvenes, entre los apuntes y el viaje. Denuncia que el Gobierno no les da cupos laborales ni aumento de becas. Cada vez son más los que terminan dejando o sacrificando otras cosas para seguir sus carreras universitarias. Muchos terminan en trabajos horribles y precarizados o con changas para poder mantenerse. O dejan la secundaria con la idea de volver más adelante en unos años.
Agustina opina que pagarle al FMI es dejar sin plata a las escuelas y a los hospitales. No ve nada positivo en el nuevo gobierno del Frente de Todos.