Se trata de una fábrica de calzado en la capital y una planta de elaboración de dulces en Bell Ville.
Viernes 12 de octubre de 2018 15:46
Hace un mes y medio, la CGT Regional Córdoba denunciaba que en pocos meses se habían producido en la provincia 1.300 despidos, sobre todo en las ramas del calzado y la construcción, y 650 suspensiones. Tres semanas después, se conocieron las cifras del Indec: solamente en Córdoba capital y alrededores hay 80.000 personas sin empleo, un 10,8 % de la población económicamente activa.
Ver: En Córdoba, el desempleo creció casi tres puntos en un año
El documento de la central sindical quedó viejo en pocos días. A mediados de septiembre empezaron las suspensiones (con distintos esquemas según la planta) en las automotrices, que afectan a casi 6.000 operarios.
También ese mes cerraron cuatro radios de Córdoba, dejando a decenas de periodistas en la calle. Al mismo tiempo, trabajadoras y trabajadores de los Servicios de Radio y Televisión (SRT), pertenecientes a la Universidad Nacional de Córdoba, reclamaban por la creciente precarización laboral y los recortes salariales.
En los primeros días de octubre ya cerraron dos fábricas. La primera es Cadein (Calzados del Interior), que ya estaba en concurso de acreedores. El viernes pasado habían anunciado que la actividad estaría suspendida por unos días, pero los trabajadores, que venían sufriendo distintas irregularidades como la falta de pago de aguinaldos, se presentaron en la planta de barrio Alta Córdoba el lunes. Allí se encontraron con que los empresarios ya habían empezado a vaciar el lugar durante el fin de semana y uno de ellos se había declarado en quiebra.
Los empleados denunciaron que el año pasado hubo 120 despidos y no se pagaron las liquidaciones finales ni indemnizaciones. A partir de ese momento, la firma arregló, por intermedio del Sindicato del Calzado, pagar sólo media jornada en blanco “para ahorrar en impuestos”. Además, los salarios no se pagaban más por depósito bancario y se abonaban en cuotas. Por el momento, los dueños no se han presentado en las audiencias que convocó el Ministerio de Trabajo de la Provincia y los trabajadores siguen haciendo guardia en la puerta de la fábrica.
Este lunes también se anunció el cierre definitivo de la fábrica de dulces Bel Top, con sede en Bell Ville y centros de distribución en Buenos Aires, Mar del Plata y Paraná. Hace aproximadamente dos años, Bel Top había procedido a reducir su planta de personal, que superaba las 30 personas, concediendo retiros voluntarios con indemnizaciones, para quedarse con 22 puestos de trabajo. Hace unos cinco meses, se suspendió la producción de dulces sólidos, postres y dulce de leche, quedando sólo la elaboración de mermeladas.