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Red Internacional
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VIOLENCIA CONTRA MUJERES. Aumento del feminicidio es mayor al reportado por la 4T

Durante el informe mensual de seguridad pública en el país, se reportó un incremento en el feminicidio a nivel nacional. La estrategia para enfrentar la situación de violencia contra las mujeres bajo la administración de AMLO continua siendo un tema incómodo para el mandatario.

Martes 21 de julio de 2020

Hasta junio de 2019, se registraron 448 feminicidios, este año durante el mismo período se reportan 489 víctimas de este delito, sólo en registros oficiales. El informe brindado por el secretario de Seguridad Pública Ciudadana, Alfonso Durazo, reportó que en los últimos meses hubo un aumento del 7.7% en feminicidios en nuestro país, con respecto a las cifras del año pasado.

La cifras apuntan que durante enero se reportaron 74 feminicidios, en febrero 92, en marzo 78, en abril y mayo 73 cada uno, y en junio 99, la cifra más alta del 2020.

Sin embargo, estas cifras no cuadran con las reportadas por otras organizaciones. En junio pasado, #NosotrasTenemosOtrosDatos, plataforma donde confluyen feministas de partidos como el PRD, el PRI, MORENA, y activistas y actrices como Erendira Ibarra y Vanessa Bauche, reportó que sólo del 16 de marzo al 30 de abril, en el periodo en el que comenzaba la cuarentena, ellas tuvieron conocimiento de 405 feminicidios.

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Además, en una entrevista María Salguero, autora del mapa de feminicidios y miembro de esta organización, dijo que de esta cifras el 49% fueron irrupciones armadas y el 27% por violencia familiar. Cerca del 63% de los asesinatos son perpetrados por desconocidos, sólo el 7% por parejas y el 2% por familiares.

Con esto último, es claro que la derecha y el gobierno intentan hacer de nuestras demandas una disputa política, sin embargo ninguno de los sectores puede apostarse a dar una salida real a la violencia que vivimos.

Según información del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), entre marzo y mayo se reportaron 973 asesinatos de mujeres, entre feminicidios y homicidios dolosos.

Una de las problemáticas es que en México, el reconocimiento del asesinato de una mujer como feminicidio, para que se investigue como tal, resulta un trámite tortuoso para las familias y varía de acuerdo a la legislación local. Es muy difícil que los homicidios dolosos contra mujeres sean investigados con perspectiva de género, ni mucho menos que el feminicidio se entienda como un problema profundo.

Además, el hecho de que se reporte un número tan elevado de asesinatos perpetrados por el comandos armados, revela que:

"la violencia en contra de las mujeres, es un problema íntimamente relacionado con la ola de violencia que atraviesa el país, signado por la militarización, la guerra contra el narco, y la pauperización de la vida que exacerba problemas como la delincuencia organizada"

Las cifras muestran que no se trata de un problema individual, que se remite a la situación de cada hogar, como muchas veces se busca hacer creer.

En su informe, a pesar del significativo incremento en la violencia contra las mujeres durante el mes de junio, Alfonso Durazo y López Obrador, se mostraron optimistas con respecto a una disminución del 0.8% en homicidios dolosos a nivel nacional.

Respuestas que no resuelven

Así, la violencia que actualmente golpea la vida de las mujeres y la respuesta otorgada por el gobierno federal, debe ser un tema que miremos desde dos aristas. En primer lugar, el representante de la SSPC, mencionó que se buscará “una estrategia conjunta” para enfrentar el problema del feminicidio, y luego hizo hincapié en que existen diversos estados a nivel nacional que no han tipificado este crimen.

Sin embargo, aunque la tipificación es una necesidad urgente para buscar justicia cuando un feminicidio ha sido perpetrado y para visibilizarlo como fenómeno, no se mencionó nada acerca de medidas preventivas para evitar los asesinatos de mujeres y la responsabilidad del gobierno en la falta de medidas de esta índole.

Por ejemplo, la polémica campaña de “cuenta hasta 10” impulsada unas semanas atrás, para enfrentar la violencia en el hogar, luego de que AMLO calificara de falso el aumento en las llamadas de emergencia, no sólo era una burla para las mujeres víctimas de violencia doméstica, sino que, una vez más remitía a salidas que dependen de cada mujer - y en todo caso ¡de quien descarga acciones violentas sobre ellas!-, es decir individual.

Lo que AMLO, no le interesa ver sobre la violencia en nuestra contra, es que no hay forma de que esta cese si no se garantiza estabilidad laboral y salarios dignos, que permitan romper con la dependencia económica en el hogar.

Además, aunque las líneas de atención son importantes no resuelven por si solas el problema; hacen falta albergues con presupuesto público, que permitan que las mujeres víctimas de la violencia tengan un lugar a donde llegar, con sus hijos en caso de tenerlos, en donde además reciban atención psicológica, en lo que pueden rehacer su vida lejos de dicha violencia, que en el peor de los casos puede terminar en un feminicidio.

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Sin embargo, de acuerdo a las cifras dadas anteriormente, esto sólo resuelve cerca de un décimo de los riesgos de muerte para las mujeres. Esta es precisamente la segunda arista del problema, pues la violencia exacerbada que atraviesa nuestro país se descarga sobre las mujeres de manera aún más cruenta.

Con el plan de AMLO para enfrentar la violencia en los estados con índices más altos, anunciada hace unos días, todo apunta a fortalecer la estrategia de "guerra contra el narco" cuyos estragos los resienten los sectores populares y trabajadores en el país hace más de 10 años.

Para comenzar a enfrentar la violencia en contra de las mujeres, es necesario luchar por que el presupuesto que se otorga a la Guardia Nacional se redireccione a albergues transitorios y planes de vivienda dignos. Por otro lado, exigir salarios dignos, licencias pagadas por violencia de género, y que se otorguen seguros de desempleo; además de imponer la prohibición de despidos, para que ninguna mujer viva dependencia económica. Estas serían condiciones mínimas para frenar la violencia feminicida, sin embargo, para acabar con ella hay que cambiar radicalmente las condiciones estructurales que posibilitan esa violencia.

AMLO no puede tapar el sol con un dedo y aunque parte de su estrategia sea incluir la violencia feminicida en el informe de seguridad enunciado además por Durazo, jefe de estas fuerzas armadas, las mujeres sabemos que los militares están lejos de ayudar a enfrentar la violencia, dentro de nuestros barrios y colonias. Sabemos, por que lo hemos vivido, que con ellos en las calles aumentan los enfrentamientos armados y los abusos policiales, además de las violaciones en contra de mujeres y la desaparición forzada, pues ellos son de los principales operantes de las redes de trata. Urge la desmilitarización del país.

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Mariel Ochoa

Estudiante de la FCPyS