Con la apertura de las importaciones a nivel nacional y con la complicidad del gobierno provincial, los trabajadores textiles son los primeros en pagar las consecuencias.
Miércoles 17 de agosto de 2016
La crisis del parque industrial de Trelew se profundiza tanto en la industria textil sintética, como en las peinadurías laneras, donde se están produciendo desde principio de año despidos y suspensiones de los obreros textiles.
A los atrasos en los pagos de la quincena y aguinaldo, se agrega que la mayoría de las fábricas están trabajando de lunes a jueves o semana por medio con un pago del 75% del salario de las horas caídas. Como ser Alter trabaja semana por medio o Propulsora Patagónica de lunes a jueves. La situación de Soltex es una de las más agobiantes ya que sus trabajadores hacen presencia en las instalaciones de la fábrica pero cobran el 25% de su sueldo semanal y generalmente con atraso.
En Casa Roma trabajan solamente con 6 personas, cuando el año pasado lo hacía al menos treinta obreros. Sedamil y Tendlarz son las únicas que por ahora trabajan regularmente. Por otro lado, las textiles que están bajo un régimen de cooperativa trabajan bajo pedidos y los obreros reciben un salario de hambre.
Hay que destacar que desde los años noventa se viene produciendo sistemáticamente el cierre de empresas textiles, y de la industrial de la confección. Antes de la década del noventa se llegó a tener mas de 7000 trabajadores, hoy no somos más de 1200 textiles.
La dirigencia sindical se ha convertido en administradores de la crisis y no llaman asambleas generales desde hace por lo menos 15 años. Los compañeros no se afilian a los gremios textiles AOT Y SETIA donde la burocracia se conforma con recibir el descuento obligatorio del 2 % que les hacen a los trabajadores por estar encuadrado.
Es necesario que se hagan asambleas por un plan de lucha e impulsar una política en defensa de los puestos de trabajo con total independencia política de todas las conducciones burocráticas de los gremios del sector, que están aliados a distintos sectores del PJ local o del dasnevismo, y que le hacen el juego en última instancia a la política de ajuste que implementa a nivel nacional el presidente Mauricio Macri.