Como prometieron los trabajadores aeronáuticos, el paro de este miércoles generó centenares de atrasos en los vuelos y decenas de cancelaciones en los 12 mayores aeropuertos del país.
Viernes 5 de febrero de 2016
La medida de fuerza en algunos aeropuertos incluso estuvo acompañada de piquetes y manifestaciones importantes. Sin embargo, podría tener mayor adhesión de los trabajadores si el sindicato del sector garantizara el piquete en todas las entradas.
Lo más importante a destacar de este importante proceso es la disposición de ir a la lucha que han demostrado los trabajadores aeronáuticos, a pesar de que las empresas han puesto en práctica una ofensiva de acoso moral y un plan de contingencia que, como preveíamos, tuvo la clara intensión de atacar el derecho legítimo de huelga de los trabajadores. No fueron pocos los trabajadores, principalmente de aire, que denunciaron las amenazas venidas directamente de gerentes y supervisores para intimidar a los que querían salir a luchar pero no podían arriesgarse, ya que en varios puntos de los aeropuertos no fueron garantizados los piquetes por parte de los sindicatos.
En momentos como estos, en los que la patronal utiliza la intimidación para impedir que el trabajador ejerza su derecho a huelga, los sindicatos tienen que ponerse en la línea de frente como instrumento de defensa, no exponiendo o aislando a los trabajadores librados a su propia suerte. Para los próximos días, organizar piquetes en las entradas alternativas de los aeropuertos es un deber fundamental de los sindicatos de trabajadores aeronáuticos de tierra –que poseen características distintas al personal de aire también en la cuestión de presentación al trabajo- consultando directamente con los trabajadores dónde están los puntos clave para realizar piquetes, garantizando así una mayor adhesión a la huelga.
Es escandalosa la tregua que el sindicato quiere dar frente al carnaval. Prometen en la prensa que van a garantizar el funcionamiento de los aeropuertos en el feriado.
Quieren desmovilizar y desmoralizar a los trabajadores que salen a luchar por un salario digno y la garantía de ningún despido frente a la crisis económica que vive el país.
Garantizar los piquetes y la democracia de base de los trabajadores es fundamental para hacer una huelga fuerte y derrotar a la patronal, que quiere descargar la crisis en las espaldas de los trabajadores aeronáuticos.