Este domingo el gobierno, a través de la subsecretaria de salud pública, Paula Daza, hizo varios anuncios que abren la posibilidad a retornar a una peligrosa normalidad. Más casos recuperados que activos, menos demanda de la esperada, retorno de cirugías y atenciones o el Carnet Covid muestran que para ellos el retorno es cuestión de tiempo.
Kevin Bustamante Médico de Familia, trabajador de Atención Primaria de Salud, militante del PTR.
Lunes 27 de abril de 2020
La mañana de ayer, Paula Daza, la subsecretaria de Salud Pública salió sola a dar el reporte diario del Minsal en materia de pandemia. Lo primero: 473 nuevos casos, 289 fallecidos y del total de 13.331 casos confirmados estarían recuperados el equivalente a 7.024, sobre 6.118 que aún siguen activos.
Esto quiere decir que hay 46% que aún son infectantes y 52,6 % estarían recuperados, es decir - en palabras de la subsecretaria- que "han pasado sus 14 días de aislamiento". No hace referencia ni a un test de control, ni PCR ni de anticuerpos, sólo los estandarizados 14 días, cuando eso es un promedio y no un seguro de inmunidad o de dejar de ser infectante.
Es así que el gobierno empieza a mostrar luces de sus planes al mencionar que "ya hoy" se están retomando las cirugías postergadas por la pandemia, que se retomarán las atenciones como el control de crónicos en consultorios, pues justifica que "el número de casos confirmados a la fecha no ha sido de la magnitud que se proyectó".
Es por esto que se están retomando algunas atenciones y cirugías pensando que se dicen hay una menor demanda de lo que se tenía esperado. Esto lo dijo al responder por los despidos y suspensiones (30%) en redes de salud privada como Red UC Christus, como para darle tranquilidad al mundo de empresarios de la salud en clave de un retorno pronto a retomar estas atenciones.
También dijo que debemos aprender por mucho tiempo a vivir con el virus y las medidas de precaución. Tranquilidad por un lado y cautela por otro, claro, si el distanciamiento social y la limitación a aglomeraciones sí son problema en Plaza Dignidad, pero no en el Hospital o el CESFAM.
Otro tema es el de Carnet COVID a quienes se hayan "recuperado" de la enfermedad que el gobierno reitera en decir que es un carné de "alta" que implica "menor riesgo de ser contagiarse". Cuestión que no nos dice nada, pues según la OMS aún no hay evidencia ni técnicas confiables científicamente probadas para certificar que haya inmunidad efectiva por el solo hecho de haberse recuperado de la infección viral.
¿Y los dirigentes de la salud?
Por otro lado, donde se encuentran los trabajadores de primera línea frente a la pandemia no hay certezas para volver a retomar las labores con normalidad. Desde la CONFUSAM, ayer se salió con una declaración en que consideraba irresponsable el llamado del ministerio a retomar atenciones presenciales, pero a su vez de manera muy ambigua no escatima en sentarse a dialogar con estos irresponsables "y exige sea anulado (el llamado) buscando en conjunto, en el seno de la Mesa Tripartita integrada por la CONFUSAM, la ACHM y el MINSAL, las fórmulas que permitan resolver la mejor manera de enfrentar los desafíos actuales".
Así las cosas, dirigencias buscan acuerdos de cuatro paredes, mientras somos las y los funcionarios de base quienes enfrentamos en primera línea la irracional racionalización de equipos de protección, siendo el 8% de los infectados y miles en cuarentena.
Ni dirigencias burócratas en "unidad nacional" con un gobierno corrupto, mentiroso y asesinos ni alcaldes subsanarán toda la crisis que están cargando sobre el conjunto de la clase trabajadora. Sólo el control de los insumos, su gestión y la reconversión de industria para la producción nacional de equipos médicos harán efectiva la protección de la salud de la población más vulnerable y una distribución de recursos en base a sus necesidades, es decir, las de la mayoría.