Se filtraron imĂĄgenes del jefe de la barra brava de independiente dialogando con la policĂa para ingresar banderas y barras al estadio.
Viernes 16 de septiembre de 2016
El pasado miĂ©rcoles 14 de septiembre, se disputĂł el partido entre Independiente y LanĂșs en estadio Libertadores de AmĂ©rica. El conjunto de Avellaneda logrĂł su clasificaciĂłn a la siguiente fase de la Copa Sudamericana tras vencer 1 a 0 al Granate, pero ese no fue sĂłlo el Ășnico hecho destacado del partido: se dio a conocer un video donde se lo ve a Pablo âBeboteâ Ălvarez -jefe de la barra brava de Independiente- charlando con autoridades policiales para dar vĂa libre para ingresar al estadio que permanecĂa cerrado.
Se ve una camioneta entrando con banderas y varios âhinchasâ bajando las banderas; Bebote no ingresĂł al estadio por tener derecho de admisiĂłn pero se hizo presente en los alrededores del estadio, luego se ve en el video al nĂșmero tres de la barra, NĂ©stor Bal, hablando con uno de los jefes de Udetyc (encargados del ingreso del pĂșblico en espectĂĄculos). Minutos despuĂ©s de la charla varios barras ingresaban al estadio sin tener alguna documentaciĂłn o entrada.
Esta es la impunidad con que se manejan las barras, supuestos hinchas de los clubes. No sĂłlo pasa en Independiente sino en todas las canchas del fĂștbol argentino. En el club Boca Juniors te cobran el espacio para poder colgar una bandera, para guardar la bandera debes abonar por la estadĂa de la bandera.
âLas barras estĂĄn para cuidar a los hinchas comunesâ pero se sabe que esto no ocurre, maltratan a niños que ocupan su lugar con empujones, golpes e insultos, donde estos personajes tienen derecho a entrar a un vestuario a amenazar jugadores o ĂĄrbitros como paso en el 2011 con la barra de River Plate cuando disputaba su partido ante Belgrano y que determinaba si el club de NĂșñez perdĂa la categorĂa.
Sabemos que tienen negocios como el de los âtrapitosâ, reventa de entradas, el puesto de choripĂĄn, puesto de venta de camisetas. Muchos dicen que es imposible terminar con esta gran problemĂĄtica que vive nuestro fĂștbol. A mi parecer no se quiere o no conviene combatir contra este cĂĄncer que tiene el fĂștbol argento. Queremos que vuelva a manos de la familia y que no pague el socio que paga su cuota mensual para disfrutar de este hermoso deporte, ese hincha que quiere compartir su pasiĂłn con sus hijos alentando al club de sus amores, pero cada vez van quedando mĂĄs lejanos esos domingos donde sĂ se podĂa ir a la cancha sin ver tanta impunidad en los tablones.
La pelota estĂĄ manchada con sangre y negocios turbios, el fĂștbol agoniza por estas barras que de poco van matando la gran pasiĂłn de los argentinos.