Hace 54 años, salía a la venta “Please, please me” de Los Beatles. Con sus 14 canciones, comenzó a cambiar la mirada sobre el concepto de grabar un álbum hasta ese momento.
Edgardo Videla Delegado Comisión Interna de Cuyoplacas | Mendoza
Miércoles 22 de marzo de 2017
En 1963, el álbum debut de una banda o solista no era más que un descarado negocio de las discográficas, que consistía en anexar una lista de clásicos grabados a toda velocidad, al éxito alcanzado, sin la menor intención de ofrecer algo elaborado a los compradores. Una artimaña para hacerles pagar dos veces el mismo tema a los adolescentes. Tanto Los Beatles, como el productor George Martin, tenían la sensación de que podían dar algo más en su primer álbum.
Martin, sin una gran experiencia en grabaciones de rock, pensó en echar mano a su recurso más reconocido dentro de la industria: las grabaciones en vivo. Viajó a Liverpool a ver a Los Beatles en el Cavern Club, donde se presentaban a diario. La imposibilidad de instalar un estudio móvil en un espacio tan reducido, lo llevó a abandonar la idea, pero encontró la línea desde donde se iba a pensar el disco: Los Beatles deberían generar la misma atmósfera del Cavern, desde un álbum de estudio. Para ello, seleccionó cuidadosamente una lista de 14 canciones del repertorio habitual, con temas de Lennon-McCartney, y covers, muy propios, de sus temas favoritos.
A pesar de haber grabado solo dos simples, y sabiendo que grabarían su primer álbum, Lennon y McCartney, tenían una metodología de trabajo sumamente profesional para ser tan jóvenes. La dupla diferenciaba sus trabajos en “temas por encargo”, que eran los temas que componían para los grupos que el manager Brian Epstein estaba comenzando a regentear, o para que Ringo o Harrison, cantaran en la presentaciones. Los “temas de difusión”, que ellos suponían que tenían las condiciones para conseguir el éxito. Y, por último, “los temas de relleno”, que iban a completar el número de canciones para un álbum, pero que, cada cual estaba dotado de una identidad propia, y en general son temas bastante buenos. Esta forma de trabajar la composición se mantuvo hasta 1965, y la abandonaron al mismo tiempo que abandonaron las giras.
Uno x uno
La grabación del álbum “Plaese, please me”, se realizó el 11 de febrero de 1963, demandó entre 10 o 13 horas, (hay biografías que difieren entre 10, 12 y 13 horas). Ningún músico, productor, manager, y menos la discográfica, suponía que la grabación de un álbum, demandaría más de un día. En esa larga sesión, se grabaron 10 canciones, las cuatro restantes fueron las caras A y B, de sus dos primeros simples.
1-I saw her standing there: John y Paul, escribieron este gran rock and roll en Forthlin Road, la casa de Paul, en una estrecha colaboración durante septiembre de 1958, cuando los dos jóvenes autores decidieron faltar a clases, tal es así que la letra quedó escrita, después de muchos retoques, en un cuaderno de clases del Liverpool Institute, al que Paul concurría. El tema quedó completamente pulido durante las largas sesiones en vivo que Los Beatles harían en las noches de Hamburgo antes de llegar al disco. Musicalmente, sorprende lo avanzado de la línea de bajo. McCartney comentaría algunos años después a la revista” Beat Instrumental” de Inglaterra, que ajustó la línea de bajo copiándola en 1961, de “I’m talking about you” de Chuck Berry.
2-Misery: El 26 de enero de 1963, entre bastidores, antes de salir al escenario del Teatro King’s Hall, John y Paul, comenzaron a componer “Misery”, algunos días más tarde terminaron de arreglarla, en casa de Paul, y durante la grabación George Martin agregó e interpretó un solo de piano para el tema. “Misery,” fue el primer tema Lennon-McCartney, grabado por otro cantante. Kenny Lynch, un desconocido cantante que los acompañaba en una gira, les pidió la canción y ellos la cedieron sin ningún problema.
3-Anna (go to him): Con esta balada, cantada por Lennon, Los Beatles comenzaron a registrar en disco, su admiración por los autores americanos. En este caso, grabando este tema de Arthur Alexander, de quien tenían varios temas como “A shot of a Rythm & Blues”, o “Soldier of Love” en su repertorio habitual, y que pueden escucharse en el álbum de 1994 “Live at the BBC”.
4-Chains: Dos homenajes en un mismo tema, para el debut discográfico de George Harrison, como vocalista principal. Por un lado aparecía la admiración por las armonías vocales de los “Girls Groups” americanos, ya que “Chains” había sido grabada originalmente por Las Cookies unos meses antes. Y por otro lado, la admiración de John y Paul por la dupla de compositores americanos conformada por Carole King y Gerry Goffin, ( The Loco Motion, Don’t ever change, Will you still love me tomorrow, entre muchos más) quienes eran, en ese momento sus referentes a la hora de componer.
5-Boys: Un tema de 1960, llevado al disco en USA por otro grupo de chicas, Las Shirelles. “Boys” era el número de Ringo Starr en las sesiones del Cavern Club, y el baterista se encargó de cantarlo en el disco con la misma contagiosa alegría, aportada sobre todo por lo divertido que resultaban los coros para Los Beatles y sus seguidores.
6- Ask Me Why: Otra composición de Lennon-McCartney, sobre una idea de John, influenciado por el sonido de la Mottown, cuna del Soul, al estilo de Smokey Robinson. Se grabó el mismo día que “Please, Please Me”, y era la cara B del simple. Es probable que se haya grabado en una toma, con Paul Y George, trabajando las armonías, y John en la voz principal que se quiebra levemente al final de la primera estrofa, detalle que pasó inadvertido, o fue considerado menor.
7- Please, Please Me: Tema que ya había sido grabado, y que sería su primer número 1.
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8- Love Me Do: Fue el primer tema que Los Beatles habían grabado. Fue el 11 de septiembre de 1962, y había llegado al número 17 de los Charts británicos, sobre todo apoyado por las compras de Liverpool, aunque en honor a la verdad, su manager Brian Epstein había encargado cuantiosas partidas para su tienda de discos, asegurando con esto que el tema apareciera en los 100 más vendidos. La composición había sido elaborada muy estrechamente entre Lennon y McCartney, de hecho, originalmente era John quien lo cantaba, pero a la hora de grabar, George Martin prefirió usar las habilidades de Lennon con la armónica, entonces fue Paul quien tomó la voz líder. Para la banda instrumental, Martin, sin saber que Los Beatles habían reemplazado a Pete Best, por Ringo en batería, había contratado a Andy White, un sesionista, para acompañar a la banda. La aparición de Ringo Starr no modificó su idea, pero la decepción de Ringo, lo llevó a grabar una toma con él en batería. Al escuchar ambas tomas no se distinguía diferencia entre una y otra. Por lo que decidió editar para el simple la versión con Andy White, pero para lanzar el álbum se incluyó la versión con Ringo.
9- PS.I Love You: Era la cara de B de “Love me do”, grabada en la misma sesión. También con White en batería, mientras Ringo Starr acompañaba con maracas. A George Martin, le gustó como repiqueteaban las voces e John y Paul, en las palabras principales de cada verso, y los cambios de acordes de mayores a menores. McCartney usó por primera vez un recurso recurrente de esta época, escribir una canción como quien escribe una carta. Se construyó el mito de que Paul, estando en Hamburgo, el año anterior, la había escrito para un amor de Liverpool, aunque McCartney siempre negó esto.
10- Baby, It’s you: Otra canción grabada en America por Las Shirelles, unos meses antes. Con Paul haciendo la voz principal, mientras John y George, hacen las armonías vocales. La letra original de Larry Williams y Burtch Bachara necesito algunos ajustes, para adaptarla a un enfoque masculino.
11-Do You Want To Know A Secret: Otro de Lennon-McCartney, esta vez, compuesto especialmente para George Harrison, quien se hizo cargo de la voz líder, con un marcado acento de Liverpool,, y con alguna dificultad para llegar al falsete que exigía unos de los versos. La mayor parte de la letra y de la música son de Lennon, que basó la melodía en el tema “Wishing Well”, del film de Walt Disney, Blancanieves y los 7 enanitos, de 1937, y que su madre, Julia, le cantaba como canción de cuna. El tema llegó al N°2, en la voz de Billy J Kramer, otro cantante de Brian Epstein, en agosto de 1963.
12- A Taste of Honey: Paul McCartney provocaba más de un suspiro femenino, en el Cavern Club, con la interpretación de este tema, que Lenny Welch cantaba en el músical homónimo de Brodway. La mano de Martin vuelve a jugar un rol importante, usando la sobre grabación de la voz de Paul.
13- There’s a Place: El tono introspectivo de la letra, y la excelente combinación de Lennon haciendo la voz más baja, y Paul la más alta, convierten al tema en un punto muy interesante del disco. La idea, aunque luego fue separándose de la original, fue inspirada originalmente por “There´s a place for Us” del musical “West Side Story” de Leonard Bernstein.
14- Twist and Shout: Un clásico de Los Isley Brothers de 1962. Intencionalmente Los Beatles dejaron este tema para grabar al final, ya que Lennon decía que se rompería la garganta cantándolo. McCartney recuerda que John, estuvo adormeciendo la garganta con pastillas, mientras que George Martin dice que la laringe de Lennon, sonaba a carne desgarrada. John, gritó desaforadamente la canción, haciendo una versión frenética si la comparamos con la original.
La Portada
Para la portada de “Please Please Me”, ni Los Beatles, ni su Manager, ni George Martín, estuvieron interesados en dedicarle tiempo, por lo que dejaron todo en manos de la discográfica. Aunque Martin, propuso sacar una foto en el insectario del Zoo de Londres, por lo de Beatles (escarabajos). Y recomendó al fotógrafo teatral Angus McBean para la tarea, quien luego de una sesión fallida, y luego de que Los Beatles rechazaran la idea del Zoo, logró la foto de portada en el N° 20 Manchester Square, Londres, la tarde del 20 de febrero de 1963.
Comparada con las portadas de la época, la fotografía fue de lo más común. Mostraba a cuatro muchachos asomados al balcón de un edificio subvencionado por el Estado, con trajes marrones y rostros sonrientes y despreocupados. Inconscientemente, estaban señalando en esa foto un rasgo distintivo de su carrera y un detalle que, más bien, trataba de ocultarse en la portada de un disco. Un edificio de las características donde ellos aparecían, era reconocer abiertamente su pertenencia a la clase trabajadora británica.
En la contraportada las notas de Disker, seudónimo de Tony Barrow, quien se convertiría en el publicista de Brian Epstein, indicaban a los fans, cual era el aporte de cada músico a cada canción.
Repercusiones
El álbum “Please Please Me” salió a la venta el 22 de marzo de 1963, y en un par de semanas se convirtió en el álbum más vendido del Reino Unido. Los Beatles fueron la banda más joven de la historia en colocar un álbum en el primer lugar. El disco fue muy bien recibido por la prensa especializada, que reconocía por primera vez a un álbum, como una unidad, dividida en una serie de canciones, con un estilo y una originalidad bien definida y elaborada, desterrando la idea del álbum como un engañoso negocio discográfico. La prestigiosa revista “Melody Maker” con una refinada orientación al jazz, recomendaba el álbum a sus lectores, y destacaba la tarea de Lennon-McCartney, como compositores.
En el público consumidor de rock n roll y Pop, el álbum despertó una novedosa motivación. Los adolescentes, ahora, se interesaban por quienes componían la canción, lo que demostraba el acierto de incluir las notas de Disker en la contraportada, y comenzó a instalarse la idea de que John Lennon y Paul McCartney, eran un tipo de compositores que el Pop nunca había dado.
El éxito del álbum, confirmó que Los Beatles se estaban convirtiendo en una banda altamente profesional, pero también que esto no se debía solo a sus habilidades, como compositores, músicos o intérpretes, sino también al trabajo y gran criterio, de su manager, Brian Epstein, y de su productor George Martin.
“Please Please Me”, a sus 54 años, mantiene la frescura que los cuatro chicos despreocupados de Liverpool, registraron en el estudio de grabación, intentando, con éxito, recrear la atmósfera de sus presentaciones en el Cavern Club.