El intendente de Centenario Javier Bertoldi, dió un paso atrás con el decreto municipal 1061/2015 en el cual pasaba a planta permanente a gran parte de su gabinete político.
Damián Peñiñori Corresponsal Centenario
Miércoles 16 de septiembre de 2015 15:10
Desde mas de una semana los trabajadores y trabajadoras municipales estallaron en bronca al enterarse del mencionado decreto ya que hace mucho tiempo vienen reclamando el pase a planta de gran cantidad de trabajadores que se encuentran bajo contratos basura ( denominados legajos 9000 y legajos 2000), que se terminen las contrataciones en negro, una recomposición salarial y recategorizaciones adeudadas.
Los trabajadores y trabajadoras vienen resolviendo todo en asamblea donde se reúnen de todas las áreas del municipio en el corralón municipal. Han realizado diferentes marchas por la ciudad en las cuales han escarchado a cada funcionario que fue beneficiado por el decreto, además de realizar cortes parciales y totales en la ruta pcial. 7 que lleva directo al corazón de Vaca Muerta. En el día lunes 14/9 realizaron un corte total desde las 7 de la mañana que se extendió hasta las 20hs con el cual lograron que se llamara a reunión en la subsecretaria de Trabajo de la Provincia de Neuquén. Finalmente durante la mañana de ayer, a través de medios locales, el intendente kirchnerista anunció que daba un paso atrás con el decreto que beneficiaba mas de veinte directores de áreas con sueldo de 20 mil pesos y la categoría mas alta que tiene el escalafón municipal. Los trabajadores anunciaron la continuidad de las medidas ya que si bien que caiga el decreto lo ven como un triunfo de su lucha, el intendente no dió respuesta a las demandas históricas que viene realizando el sindicato. Durante la jornada de hoy votaron volver a llevar el reclamo a la ruta.
Una burla a los trabajadores y una estafa al pueblo de Centenario
El decreto del actual intendente y electo diputado pcial por el PJ/FpV generó un amplio repudio ya que demuestra el verdadero rostro de esta casta política que vive de los cargos en el Estado beneficiando a amigos y familiares y dejando de lado las necesidades de trabajadores y trabajadoras de muchos años de servicio.
Solo con mencionar que las mujeres trabajadoras de las guarderías municipales UAF (Unidad de Atención Familiar) en su gran mayoría son trabajadoras de hasta 15 años de antigüedad contratadas con sueldos de no mas de 6 mil pesos o peor aún, trabajadoras en negro que cumple la jornada de trabajo completa cobrando tan solo $2.500. Con estas trabajadoras en particular el intendente se ensañó en sus salidas por los medios radiales diciendo que habían abandonado los niños y que iban a evaluar sanciones. Esto fue ampliamente repudiado por padres y madres que se reunieron en apoyo a las educadoras y votaron medidas de apoyo al reclamo. Todo esto contrasta con la situación de la Directora Marian Rivero (esposa del Secretario de Desarrollo Social) que “coordina” todas las guarderías, la cual era beneficiada por el decreto y de la cual se filtró su recibo de sueldo por redes sociales con un sueldo de 20 mil pesos. Además de la denuncia de las trabajadoras que dicen casi no conocer a la funcionaria, ya que nunca visita las guarderías. Esta misma situación se repite en cada sector de la municipalidad en donde la precarización laboral, el trabajo en negro y los aprietes son moneda corriente.
Bertoldi que se presentaba como el cambio ante años de gobiernos del MPN en la ciudad, termina con el mismo trato hacia los trabajadores y sosteniendo los contratos basura que dejaron los distintos gobiernos del MPN. Hoy casi no se ven las diferencias entre estos personajes de los partidos tradicionales, ya que todos coinciden en mantener sus privilegios de casta política al servicio de los grandes empresarios como lo fueron el pacto YPF-Chevrón y el gran negocio inmobiliario que se extendió en la ciudad a partir del fenómeno Vaca Muerta donde el precio de los alquileres, las tierras, los productos de consumo masivo están por las nubes en detrimento de las condiciones de vida de las familias obreras; además de los gravísimos problemas estructurales como lo son la falta de construcción de viviendas, escuelas (decenas de niños quedan todos los años sin escolarizar en todos los niveles) y el funcionamiento a pleno del hospital local y sus centros de salud.