×
×
Red Internacional
lid bot

Entrevista. Brasil como eslabón débil de América Latina

Entrevistamos a Daniel Matos, corresponsal Esquerda Diário– Brasil en Argentina, sobre la situación en ese país.

Jueves 26 de marzo de 2015

Foto: LID

¿Qué expresa la importante movilización del domingo 15 de marzo y los pedidos de juicio político a la presidenta?

  •  Las movilizaciones fueron en cierto sentido lo opuesto de lo que fueron las manifestaciones de junio de 2013 ya que mientras las primeras ligaban el odio a la casta política a los problemas sociales más estructurales, favoreciendo la entrada de la clase trabajadora y la juventud en el escenario político nacional, actualmente la bronca contra la corrupción está siendo instrumentalizada para fortalecer electoralmente a la derecha.

    A pesar del debate abierto sobre el impeachment (juicio político), los principales líderes políticos de la oposición no tienen el objetivo de derrumbar a Dilma y sí de desgastar su gobierno. Temen una mayor polarización social, además de que el escándalo de Petrobras afecta tanto al gobierno como a la oposición de derecha. Tanto la burguesía brasilera como la imperialista quieren evitar un agravamiento de la crisis económica y política.

    Pero aún así la situación puede empeorar mucho. ¿Que dirán los sectores que sufrirán el ajuste? ¿Qué pasará cuando la llamada “clase C” sea aún más golpeada por la recesión?

    ¿Cómo describirías el nuevo mandato del Partido de Trabajadores y el contexto económico y político?

  •  Las grandes manifestaciones de Junio de 2013 cuestionaron tanto la precariedad y los altos precios de los servicios públicos en el país como a la casta política que vive del Estado, involucrando no solo al PT sino también al opositor neoliberal, PSDB. La clase trabajadora aprovechó la nueva situación nacional para salir a la lucha protagonizando la mayor oleada de huelgas desde la década del 80.

    Las elecciones del año pasado hicieron que esta realidad pasara a segundo plano. Pero incluso así no dejó de expresase distorsionadamente en los discursos de “cambio” que todos los candidatos se vieron obligados a adoptar, escondiendo los planes de ajuste que preparaban para sus nuevos mandados.

    El choque entre los discursos mentirosos de cambio y los paquetes de ajuste implementados de inmediato por todos los gobiernos para responder a la recesión económica, sumados a los escándalos de corrupción y la crisis por la falta de agua, provocaron que la popularidad tanto del gobierno nacional del PT como los gobiernos de los estados del PSDB se derrumbaran a niveles inferiores a los que pudimos observar en Junio de 2013.

    El nuevo gobierno de Dilma se encuentra extremadamente debilitado no solo por la oposición del PSDB que salió fortalecido en las últimas elecciones sino también por el PMDB que es el principal partido de su base aliada y lo chantajea permanentemente para obtener mayores porciones de poder y exigir que el PT garantice la impunidad a sus aliados involucrados en el escándalo de Petrobras.

    ¿En qué consiste el ajuste que lleva adelante Dilma Rousseff?

  •  Dilma está implementado un ajuste fiscal para garantizar dinero público a los banqueros y aumenta las tasas de interés para contener la inflación y atraer capital extranjero en busca de mejores rendimientos, lo que da como resultado mayor recesión, aumento del desempleo y reducción salarial para proteger las ganancias patronales. Para eso, no duda en terminar con derechos sociales como las ayudas por enfermedad o del seguro de desempleo a los trabajadores, y pone en la práctica recortes presupuestarios que afectan fuertemente a la educación y a la juventud.

    ¿Cómo ha respondido la clase trabajadora a esos planes de ajuste?

  •  Los trabajadores de la Volkswagen del ABC paulista, así como los metalúrgicos de la General Motors de San Jose dos Campos en San Pablo, llevaron adelante dos huelgas que obligaron a la patronal a retroceder frente a la amenaza de despidos masivos. Los profesores de Paraná también llevaron adelante una dura huelga ocupando la asamblea legislativa del estado para presionar a los diputados, enfrentándose con la policía, y lograron hacer que el gobernador tucano (PSDB) retrocediera en las medidas de ajuste.

    ¿Qué perspectivas ves y cómo debería intervenir la izquierda en esta situación?

  •  La huelga de la Volks, General Motors y los profesores de Paraná muestran que existe disposición a la lucha pero que está contenida por las actuales direcciones petistas en los sindicatos y los movimiento sociales. La izquierda no puede tener una respuesta solo a los ataques económicos y sociales, dejando la bandera de lucha contra la corrupción en manos de la derecha.

    Los trabajadores y jóvenes que simpatizan con la idea del impeachment necesitan comprender que esto fortalece a la derecha. La izquierda necesita construir una alternativa a la crisis a partir de la clase trabajadora y del pueblo explotado y oprimido.

    Los sindicatos y movimientos sociales dirigidos por la izquierda clasista y opositora al gobierno necesitan crear un movimiento que exija una comisión investigadora independiente integrada por intelectuales y líderes populares, reconocidos por su honestidad e independientes tanto del gobierno como de la oposición de derecha. Una comisión con plenos poderes de investigación, que tenga acceso a todos los documentos en manos de la justicia y la autoridad para tomar declaraciones a los políticos y que de este modo se constituya como una alternativa al teatro montado alrededor de comisiones de investigación en el parlamento que solo sirven como escenario electoral y frente a la justicia que responde a los intereses de empresarios, del gobierno y la derecha tucana (PSDB).

    La lucha por una investigación independiente debe impulsar una campaña nacional para imponer que todos los funcionarios políticos ganen lo mismo que un profesor y sean revocables en cualquier momento por aquellos que los eligieron, pues es la única forma de terminar realmente con la corrupción.

    Este programa, ligado a la lucha por terminar con los ajustes y estatizar bajo control obrero y popular los servicios públicos que siguen siendo parasitados por la elite dominante, necesita ser debatido en asambleas de trabajadores y estudiantes, para poner en pie un plan de movilización que los haga emerger como una “tercera fuerza” en la situación política nacional, exigiendo que las organizaciones de los trabajadores tengan tanto espacio en los medios de comunicación como los partidos de la burguesía.

    El Partido Socialismo y Libertad (PSOL) y el PSTU que son los partidos más conocidos de la izquierda en Brasil, deberían poner sus parlamentarios y sindicatos al servicio de esta perspectiva.


  •