Este martes el Senado brasilero votó un sustitutivo al proyecto de ley (PLS) 33/2015 que profundiza de forma significativa la represión a la juventud. El proyecto es de autoría de José Serra del PSDB y fue tomado y llevado adelante por el PT y por Dilma, como una “alternativa” a la reducción de la edad de imputabilidad penal.
Jueves 16 de julio de 2015
El texto dice crear un “régimen especial de atención socioeducativa dentro del Estatuto del Niño y del Adolescente (ECA)” a ser aplicado a menores que practiquen conducta prevista en la Ley de Crímenes Hediondos (Ley 8.072/1990), como “violencia o grave amenaza”. Para estas, el tiempo de encarcelamiento (“internación”) puede extenderse hasta 10 años, siendo actualmente extensible a un máximo de 3.
El texto aprobado abre espacio para que muchos jóvenes se encuadren en la conducta necesaria para ser aplicado el proyecto. Son varios ejemplos, porque en “grave amenaza” puede encuadrarse la conducta de cualquier joven acusado de cometer robo con un cuchillo, o acusado de cometer robo en conjunto de otros jóvenes, o acusado de narcotráfico (equiparado a crimen hediondo según la ley) o incluso acusado de herir a policías en manifestaciones (ya que tramita proyecto de ley para aumentar las penas y tipificar como hediondo diversos tipos de uso de la fuerza para defensa contra la represión policial).
Además, el sustitutivo aprobado, presentado por José Pimentel (PT) establece que jóvenes de 18 a 26 años que hayan sido acusados de estos crímenes tengan penas de hasta 10 años y el encarcelamiento puede ser cumplido en “ala especial” de los presidios comunes.
Estas medidas contradicen el Estatuto del Niño y del Adolecente.
Fueron 43 votos a favor y 13 en contra, que ahora sigue para su análisis en la Cámara de Diputados.
Según Pimentel, el proyecto fue fruto de una articulación que involucró a todo el Senado y cerca de 17 gobernadores, lo que muestra que el PT negoció esta propuesta junto a todos los sectores del reaccionario Senado.
El proyecto modifica también el Código Penal para hasta duplicar la pena de quien cometa crímenes acompañado de un menor de 18 años o inducirlo a la práctia. Lo que, a pesar de que pueda no parecerlo, puede también expresar el carácter represivo, porque puede hacer que cualquier joven preso junto con un menor en manifestaciones tenga penas dudosas, como las aplicadas en Río de Janeiro entre otros lugares del Brasil, por “asociación ilícita” para manifestantes que en este caso estaría “duplicada”.
El gobierno del PT, su base y aliados maniobran cuando en la última votación del proyecto de reducción de edad de imputabilidad penal denunciaron el “golpe” de Eduardo Cunha (PMDB) para mostrarse preocupados con la propuesta de reducción de la edad de imputabilidad penal. Eso quedó claro ahora, poco tiempo después, cuando toman y articulan con todos los sectores del Senado un ataque tan represivo como la propia reducción de la edad de imputabilidad penal, como viene planteando Esquerda Diário en diversos artículos. (Ver acá, acá, acá y acá).
Como viene alertado este diario, lo que “unifica” a petistas, tucanos, Eduardo Cunha y todo el senado, como dijo Pimentel, es que esas medidas son parte de una reacción contra la juventud que fue protagonista de las movilizaciones de junio de 2013, que ataca en primer lugar a la juventud trabajadora y negra.