La precandidata a Presidente del Frente de Izquierda - Unidad, Myriam Bregman, intervino en el Congreso acerca de la modificación de la ley de Protección Integral a las Mujeres para incorporar la violencia digital como una de sus modalidades. Denunció que el Congreso no trató nunca un verdadero plan integral para erradicar la violencia de género. A su vez denunció las consecuencias del ajuste, donde las más golpeadas son las propias mujeres trabajadoras.
Miércoles 5 de julio de 2023 20:11
Vamos a acompañar esta ley, porque efectivamente existen nuevos mecanismos, nuevos métodos, existe la violencia digital y telemática. Y las redes sociales han cobrado un gran protagonismo y se amplía el campo para reproducir la violencia contra las mujeres y las diversidades.
En Argentina casi el 61 % de las mujeres y niñas que usan las redes sociales sufrimos acoso. Es un número altísimo. Hay un informa que también indica que una de cada diez mujeres recibió amenazas relativas a difundir imágenes y videos sin aprobación. La situación es critica y eso nos lleva a acompañar esta ley. Pero no podemos dejar de señalar aunque sea brevemente cual es la situación en la que damos este debate. Acá hay una serie de varones, uno de ellos, Javier Milei, que niega y pide derogar la ESI, donde incluso un diputado de su espacio pidió reemplazar la ESI por pornografía, entonces podrían aprovechar los dos minutos que están en este recinto para escuchar lo que opinamos las mujeres y porque luchamos tanto por erradicar la violencia de genero y porque estamos tratando este proyecto.
Con estas estadísticas y a pesar de esto, el ministerio de las Mujeres, Género y Diversidad es uno de los dos ministerios con menos presupuesto junto con el de cultura. Esto indica no un problema presupuestario, sino un posicionamiento político profundo a la importancia que se le da a la violencia de género en nuestro país. Por eso, por más que tratemos esta ley, por más que estemos siempre viendo aspectos parciales, no puedo dejar de señalar que en este congreso, especialmente en esta Cámara de Diputados, no hemos tratado nunca un plan integral para erradicar la violencia de genero. Después de aquella ley del 2009 nunca se volvió a tratar una ley genérica.
En nuestro caso particular desde el Frente de Izquierda hemos presentado ya cinco proyectos al respecto. Siempre se cajonean, nunca llegan a ser tratados. Y sabemos que con una ley no se va a terminar el patriarcado y tampoco con un decreto presidencial, pero si que si se trataran estos temas se podrían paliar muchas de las situaciones que llevan a la profunda violencia de género y a que tengamos casi un femicidio por día en la Argentina. Por eso el tema de la ESI es tan importante. Aquellos que piden tan alegremente derogar la ESI porque creen que están haciendo algo gracioso y llaman la atención a nosotras no nos parece gracioso. Porque a pesar de las dificultades para implementar esta ley, allí donde se ha implementado a servido para identificar muchísimas situaciones de abuso infantil. Vale la pena seguir peleando porque esta ley se implemente.
Por suerte nos llegan un montón de anécdotas cuando recorremos los barrios, de que son las pibas las que les discuten a muchos varones que por ahí eligen alguna opción electoral que sostiene políticas de este tipo: "vos no podes votar en contra de mis derechos", "vos no podes votar en contra de lo que nosotras hemos peleado en la calle". Saludo a esas pibas que con tanta personalidad defienden los derechos de las mujeres todos los días.
Nosotros opinamos que la Ley de Educación Sexual Integral debería ser modificada en su artículo V, para que no siga quedando pendiente del ideario institucional la aplicación de la ley, porque esto a llevado a que las distintas iglesias traben su aplicación o que incidan muchísimo en el contenido de las mismas, mientras el mismo estado sigue sosteniendo y financiando la iglesia con leyes que provienen de la dictadura militar.
Para terminar quiero decir que todo esto lo decimos en un marco donde las mujeres sufrimos violencia, donde sigue existiendo una brecha salarial, donde todas las políticas de ajuste que se han implementado para cumplir con el FMI recayeron especialmente en salud, en educación, áreas completamente feminizadas, donde la mayoría de las trabajadoras son mujeres y tienen los peores trabajos, los peores pagos. Como las enfermeras, como las franqueras del hospital Garrahan que vienen luchando por sus derechos, como las jubilaciones. Hace poco recorríamos una feria de Merlo con Nicolás del Caño y se nos acercaron dos mujeres de 70 años y nos dijeron: "somos jubiladas, pero tenemos que venir los fines de semana a la feria a vender lo que tenemos en casa porque no llegamos a fin de mes". Por esas mujeres, por las raíces profundas que tiene el patriarcado en este sistema capitalista al que acompaña como una sombra al cuerpo, somos profundamente anticapitalistas y vamos a seguir peleando, más allá de todos los dinosaurios que tengamos alrededor.