A sala llena se presentó en la Feria del Libro, el viernes 6, el encuentro de Breton y Trotsky en México publicado por Ediciones IPS-CEIP.
Viernes 13 de mayo de 2016 00:44
Quienes llegaron convocados por la figura de Trotsky, el líder revolucionario, y los que llegaron por la de Breton, el principal representante del surrealismo, se fusionaron en una reflexión común en la que pudieron compartir ese punto de encuentro que es imaginar la sociedad socialista, la necesidad de liberar al arte y a la humanidad de las cadenas del capitalismo.
Abrió la presentación Elizabeth Yang destacando que “este nuevo título publicado por Ediciones IPS-CEIP inaugura una nueva colección dedicada al arte, la cultura y la comunicación. Publicaciones que hacemos con el objetivo de difundir y recrear el pensamiento marxista para aportar las ideas del socialismo revolucionario.”
Eduardo Grüner, autor del prólogo, dio una óptica poco habitual del encuentro entre Trotsky y Breton en 1938:
“El carácter revolucionario del arte está en su libertad creativa, no de si habla o no habla de la revolución o de la lucha de clases o lo que corresponda en cada caso. Entonces en ese sentido puede ser esa libertad creativa una suerte de matriz metafórica o de modelo simbólico que anticipa dentro de su espacio acotado eso que Marx llamaba el reino de la libertad, un reino de la libertad que no va conquistar el arte por sí mismo, que es la sociedad misma la que tendrá que conquistarlo, pero que el arte, (…) es una suerte de memoria anticipada de lo que podría ser el reino de la libertad en la sociedad en su conjunto cuando la sociedad logre efectivamente conquistarlo.”
Facundo Abraham, director de teatro, músico y participante de Artistas con el FIT, a partir de su propia experiencia como artista, dijo:
“Leí por ahí que Marx dice ‘transformar el mundo’, suma Rimbaud ‘cambiar la vida’, Trotsky señala ‘anarquía absoluta en el arte’ y de hecho hay una cosa maravillosa que dice ‘los trotskistas podemos caminar con los anarquistas sólo en el arte’, y cierra el manifiesto con algo bello, ‘la independencia del arte por la revolución y la revolución por la liberación definitiva del arte’”.
Por su parte Ariane Díaz, dirigente del PTS y del comité de redacción de la revista IdZ se refirió a las definiciones marxistas sobre el arte del libro.
“Para Trotsky en una sociedad socialista la producción artística no estará ya restringida a un pequeño sector de la sociedad, (…) Será, una práctica donde ya no primen los límites de la separación entre creatividad y trabajo, entre trabajo intelectual y manual. [...] El stalinismo a veces parece también haber comprendido estos elementos, pero para hacer todo lo contrario. Es cierto que hoy el realismo socialista no tiene el peso que tuvo y sirve más bien de esperpento con el cual es fácil discutir, pero no para rechazar al stalinismo, sino la idea misma de revolución socialista (…). El objetivo que teníamos con el grupo de compañeras y compañeros con los que hicimos el libro era mostrar que la tradición marxista revolucionaria estuvo no sólo lejos de esta “doctrina”, sino que tiene las herramientas para combatirla”.
Finalizando la charla, Noé Jitrik, escritor y crítico literario presente entre el público, destacó lo auspicioso de ese encuentro y que contemos con este libro para profundizar en esos debates.
Para cerrar subieron al escenario Natalia Rizo quien diseñó la tapa, Lorena Seoane que tradujo del francés y fue parte del equipo de edición, y los obreros sin patrón de Madygraf, una fábrica que en chiquito nos acerca al imaginario de una sociedad sin patrones.