Hace un mes el gobierno presentó la ley de Presupuesto para el próximo año. En este artículo nos referiremos a la “inversión” propuesta para educación, que desde ya se augura como insuficiente.
Miércoles 2 de noviembre de 2022

El gobierno de Gabriel Boric ya ha demostrado que abandonó sus principales ejes de campaña cediendo el programa a la derecha y a la ex Concertación. En la presentación del Presupuesto para el 2023 sus ejes marcados son: seguridad ciudadana, reactivación económica y la “protección social”.
Esto significa que Boric quiere destinar “$38 mil millones para ejecutar la nueva Política Nacional Contra el Crimen Organizado, y $25 mil millones para el presupuesto a Carabineros, duplicando el ritmo de crecimiento del presupuesto de esa institución”. [1]
En este artículo desglosamos la propuesta de ley.
Queremos detenernos en los anuncios sobre educación superior donde “se incrementan los recursos en un 7,3% con especial énfasis en fortalecer la Educación Superior Estatal incorporando un crecimiento del Aporte Institucional a Universidades Estatales de $10.128 millones”, nótese el contraste con la inversión en carabineros que es bastante mayor.
Para la Beca de Alimentación para la Educación Superior (BAES) aumentará el presupuesto a $279.967 millones que llegará a 672.696 estudiantes. Según dice el documento oficial “este presupuesto permitirá cumplir con el compromiso de incrementar esta beca en $3.000 mensuales, a contar de marzo de 2023, y en $2.000 adicionales a contar de julio de 2023, llegando a $42.000 mensuales para todas las regiones, con excepción de la región de Magallanes, donde llegará a $44.000.”
Si tomamos de conjunto el paquete propuesto, podemos darnos cuenta que es insuficiente para resolver los principales problemas de la educación pública y de alimentación. Desde hace años venimos viendo una crisis estructural de la educación, como lo han manifestado docentes y también estudiantes. No por nada desde la vuelta a la presencialidad han sido variadas las marchas, tomas y paros de jóvenes secundaries y de Universidades. De hecho, solo aumentaría 3 mil pesos la beca Junaeb, que con la inflación ni siquiera alcanza para la mitad del mes.
Desde Vencer creemos que esto es demostración de las prioridades de la coalición de gobierno, que muy por lejos de resolver los problemas estructurales prefiere dar migajas. Mientras a la repudiada policía sigue dotándola de recursos y de impunidad en su actuar.
Como hemos venido diciendo desde hace meses, nos proponemos ser una oposición por izquierda al gobierno de Apruebo Dignidad (FA, PC y la ex Concertación), porque de la mano de los empresarios y dialogando con la derecha no se conseguirá dar respuesta a las demandas que tiene la clase trabajadora y la juventud. Solo organizándonos de manera independiente y movilizándonos podremos enfrentar a la agenda securitaria de la derecha y del gobierno e invertir las prioridades. Creemos que hay que tocar las millonarias ganancias del empresariado con impuestos progresivos a esa clase para financiar la educación pública, nacionalizar los recursos naturales bajo el control de sus trabajadores y de las comunidades. Una política así solo se puede conseguir confiando en la autoorganización de la clase trabajadora y la juventud

Yuri Peña
Licenciado en Historia. Estudiante de pedagogía en la U de Chile. Militante de VENCER y del Partido de Trabajadores Revolucionarios