II Declaración de la Corriente Nacional 9 de abril de trabajadorxs de la educación frente a la vuelta a clases presenciales en todo el país. Exigen a CTERA y gremios provinciales asambleas para debatir y organizar un plan de lucha nacional junto a la comunidad educativa, de cara a una vuelta a la presencialidad que se da sin que desde el Gobierno nacional y los provinciales se invierta lo necesario para un regreso seguro garantizando condiciones sanitarias y educativas. Hay que impulsar comisiones de seguridad e higiene en cada escuela.
Miércoles 17 de febrero de 2021 10:53
El pasado viernes 12 en la Quinta de Olivos, el presidente Alberto Fernández anunció el acuerdo alcanzado para la vuelta a clases presenciales en todo el país, luego de reunirse con el Consejo Federal de Educación (CFE). Fueron parte de la reunión los ministros de cada provincia y CABA, Nicolás Trotta y los cinco gremios nacionales. Y se anuncia para el 18 de febrero la reunión Paritaria Nacional.
Millones de estudiantes y sus familias fueron afectadas por la crisis sanitaria y social. Junto a ellos sostuvimos la educación en 2020 con nuestros recursos. A pesar de esto, un gran porcentaje de estudiantes quedó excluido por falta de conectividad y dispositivos y hoy tienen que elegir entre exponerse al COVID o quedar fuera de la escuela. Entendemos la necesidad y deseo de muchas familias que quieren el retorno a las escuelas. Pero desde los gobiernos se hace de manera irresponsable para responder a los dictados del empresariado que quiere una apertura y vuelta a la "normalidad" de la actividad económica. Para la patronal y los gobiernos la escuela sólo es un depósito de niños y adolescentes para que sus padres vayan a trabajar sin necesidad de otorgar licencias. A ellos no les importa la educación ni la salud de millones.
Mientras el gobierno avanza en una apertura indiscriminada y sin condiciones de seguridad, una encuesta reciente de la consultora Analogías señala que el 63% de los encuestados opina que no están dadas las condiciones para la vuelta a clases presenciales en su provincia.
En el anuncio de la Quinta de Olivos sobraron discursos pero hubo un vacío de definiciones en cuanto a los recursos necesarios para que la vuelta a la presencialidad sea segura para trabajadorxs de la educación, familias y estudiantes y para que las escuelas no se conviertan en focos de contagio y rebrotes del COVID.
Acá, como en otros tantos temas, no hay grieta. El acuerdo se da luego de la gira del ministro Trottapor todo el país para apoyar a los mandatarios provinciales, que tuvo como postal final la foto con la ministra de educación porteña, Soledad Acuña.
En el presupuesto 2021 se prioriza el ajuste para cumplir los acuerdos con el FMI y especuladores frente a la educación, la salud, el trabajo y la vivienda. Se eliminó el IFE en momentos que la pobreza en la niñez y adolescencia supera el 60%. En educación, nominalmente se aumentó un 29% el presupuesto, lo que se licúa con la inflación proyectada por el mismo presupuesto que es de un 29%, aunque ya hay especialistas que dicen que puede llegar a un 50% anual.
Trotta anunció el llamado Fondo Covid 19 de $2300 millones para la inversión en infraestructura escolar y elementos de higiene y sanitarios. Son $35000 por escuela, lo que es completamente insuficiente. Entre enero y agosto del 2020 el 10% del gasto total del Estado fue al pago de deuda, mientras que lo presupuestado para educación no llega al 5% del PBI. Mientras tanto, le siguen otorgando super condiciones para sus ganancias a las patronales del campo, a las petroleras y al pago de una deuda odiosa, pero las escuelas no están en condiciones para abrir.
Experiencias de autoconvocados, organización sindical y luchas provinciales
La Ctera y las conducciones sindicales de gremios docentes dan notas en los medios, se reúnen con el Gobierno nacional y gobernadores, avalan las resoluciones del Consejo Federal de Educación y los protocolos elaborados a espaldas y sin consulta a los trabajadores de la educación. Pero a pesar de estas direcciones, las trabajadoras de la educación comienzan a mostrar cuestionamientos y resistencia a un regreso a la presencialidad sin condiciones, ya hay múltiples ejemplos de organización que los medios y dirigentes invisibilizan.
Un ejemplo destacado, es el del SUTE (Sindicato de Trabajadores de la Educación de Mendoza) que esta semana estará impulsando asambleas en las escuelas y la próxima plenarios departamentales y provincial para desarrollar un debate extendido junto a la comunidad sobre las condiciones de los edificios escolares y las medidas de seguridad sanitaria que no garantiza el Estado frente a la pretendida presencialidad. En este proceso que se está impulsando, nuestra compañera Laura Espeche es una de las voceras del sindicato.
En Ademys (sindicato recuperado hace ya varios años), donde somos parte de la directiva junto a las agrupaciones docentes que conforman el FIT y otras, el sindicato volvió a ser un lugar atractivo para la re organización del activismo y la vanguardia. En su primera asamblea de 600 docentes votó un plan de lucha de 72hs, ya que CABA será la primera experiencia de apertura (junto a Jujuy) y hay que sentar una clara posición política. Pero además de votar este plan de lucha y el llamado a conformar comisiones de higiene y seguridad y militar en común con el Colectivo de Familias por un Retorno Seguro, hizo un llamado y exigencia a la UTE (sindicato mayoritario y de base de CTERA) para que se sume a la lucha. Este llamado ya cuenta con decenas de delegados de la conducción oficialista de la lista celeste que ven con buenos ojos unir en vez de dividir.
En Bs As, a pesar de la campaña de Kicillof de "regreso cuidado" desde las seccionales Multicolor (opositoras a la conducción de Baradel) se impulsan asambleas donde cientos de trabajadores denuncian que las escuelas están en las mismas condiciones de la gestión de Vidal cuando ocurrió el crimen de Sandra y Ruben. Por ello impulsan comités de seguridad e higiene por escuela. Además quienes fueron precarizados en 2020 exigen trabajo con derechos y se organizan como muestra el ejemplo de la comisión de docentxsprecarizadxs del SUTEBA La Matanza.
En Jujuy cientos de docentes se vienen movilizando contra el decreto 1807 de Morales que ataca derechos históricos e impone reubicaciones arbitrarias con la excusa de la vuelta a clases. Sectores autoconvocadxs están al frente del reclamo, exigiendo a las conducciones asambleas y plan de lucha unificado. En Tucumán también se movilizan en reclamo de que las escuelas no están en condiciones para el regreso a clases. Allí, los protocolos incluyen la figura del “docente vigía”, quien debería denunciar a sus colegas si incumplen los protocolos: una política persecutoria que esconde que no se invierte en los recursos necesarios para volver de forma segura. En esta provincia, se puso en pie una Mesa de Coordinación que nuclea a todo el arco opositor (todas las corrientes y docentes autoconvocados) que votó paro y movilización para el día de inicio del ciclo lectivo y exige a ATEP (gremio base de CTERA) que rompa con la política de complicidad con el gobierno de Manzur.
En Salta capital junto a varias localidades, las asambleas de docentes autoconvocadxs ya han votado que en caso de que el gobernador Sáenz no cumpla con las demandas salariales y de infraestructura para las escuelas, conectividad, nombramientos de personal auxiliar, etc; se tomarán medidas de no inicio ante los incumplimientos.
En Chubut, se organizan y movilizan contra el retraso de meses en el pago de los salarios y contra la megaminería. Las y los docentes se lo plantearon en la cara al Ministro Trotta en su reciente visita a la provincia.
En Neuquén desde Diciembre del 2020 el movimiento de jubilados de ATEN comenzó a reorganizarse en reclamo de sus salarios y la obra social provincial, generando un proceso entre jubilados de otros sectores como ATE y obligando a la conducción de los sindicatos tener que reclamar al gobierno una respuesta para el sector pasivo, que había quedado por fuera del bono por única vez y “en negro” entregado por el gobierno a estatales y docentes en actividad. En estos días la oposición organizada en los frentes Bermellón y Multicolor denuncia las maniobras fraudulentas de la conducción celeste en la convocatoria a asamblea y promueve la lucha conjunta con la comunidad educativa.
Para Río Negro la realidad de la educación no es diferente, y por eso desde seccionales opositoras como UnterCipolletti se han realizado acciones frente al consejo de Educación para que den respuesta ante las condiciones de las escuelas.
En Tierra del Fuego también hay movilizaciones. En muchas provincias, surgen procesos de autoconvocados frente a la inmovilidad de las cúpulas sindicales, siguiendo el camino trazado por la docencia salteña.
Frente al ajuste del gobierno nacional y los provinciales nadie se salva solo. Es imperioso buscar la mayor unidad de las y los trabajadores junto a las familias y estudiantes para enfrentar el ajuste y luchar porque aumente el presupuesto para acondicionar las escuelas, contar con los elementos de higiene, sanitarios y tecnológicos, como también la creación de cargos con todos los derechos para atender las necesidades de la presencialidad en pandemia. No se necesitan “docentes vigías” sino creación de cargos, terminar con la desocupación y precarización docente e invertir en refaccionar y construir escuelas. El Estado es responsable.
Allí donde surgen procesos de autoconvocados como espacios de lucha y organización democrática frente a la pasividad dirigencial, como también las seccionales, cuerpos de delegados o sindicatos recuperados, son un punto de apoyo para buscar la unidad con la comunidad y otros sectores de trabajadores, construyendo espacios de autoorganizacióndesde donde fortalecer la pelea dentro de los sindicatos por imponer asambleas y planes de luchas unificados a las conducciones.
Nuestra corriente pelea por ampliar esta experiencia de lucha y organización, desarrollando la participación de la base con asambleas por escuelas, para dar la pelea dentro de los sindicatos hacia las conducciones que miran para otro lado, exigiendo y haciendo llamados a unirse a los planes de lucha votados desde abajo, para desenmascararlos y sacarlos de su cómoda cuarentena.
CTERA: ¿Oficina del Gobierno o sindicato?
Que las luchas queden aisladas por provincias es responsabilidad de la conducción de CTERA cuya orientación es apoyar las políticas del oficialismo nacional. Necesitamos asambleas de base, democráticas, en cada provincia para organizarnos junto a las familias y estudiantes para que las escuelas y colegios no sean focos de propagación del COVID. Por el acceso a la educación pública de calidad y en condiciones sanitarias seguras.
Sonia Alesso, Secretaria General de CTERA, declaró que hay que ir a una vuelta segura y que el Estado nacional y los provinciales deben garantizar todo lo necesario para ello. Al tiempo, señaló como ejemplo que en la Capital Federal según un relevamiento que hizo la UTE, más del 60% de las escuelas no están en condiciones para la aplicación de los protocolos. Casualmente Alesso sólo ve los problemas presupuestarios en el territorio del macrismo y “olvida” denunciar la situación en la que están el conjunto de las provincias muchas de ellas gobernadas por el Frente de Todxs o sus aliados. Mientras, desde la CTERA se acuerdan planes y protocolos con el CFE y los gobiernos, a espaldas de la comunidad educativa sin convocar a asambleas ni plan de lucha para imponer que se invierta lo necesario para una vuelta segura, permitiendo el regreso bajo condiciones inseguras.
El próximo jueves 18 en la reunión paritaria nacional la dirigencia va a ir a sentarse sin haber realizado una sola asamblea, ni planteado siquiera la posibilidad de un plan de lucha y el no inicio por el salario, las condiciones laborales, edilicias y sanitarias de la vuelta a clases.
Necesitamos recuperar lo perdido no solo durante el macrismo sino también en el primer año de Alberto Fernández: hay que luchar porque ningún docente esté por debajo de la canasta familiar con un cargo. Es inaceptable el salario inicial nacional de $27500 cuando , según el propio INDEC, una familia tipo necesita hoy un monto de $54.000 para no estar bajo la línea de pobreza.
Por todo esto, si se quiere luchar en serio por una vuelta a clases segura no alcanzan las declaraciones en los medios, se necesita organizar la fuerza de más de un millón de trabajadorxs de todo el país en unidad con las familias y los estudiantes.
La izquierda tiene una fuerza muy importante en todos estos sindicatos. Si a esto se le suma corrientes en las Universidades (donde quieren imponer una vuelta sin condiciones), en estudiantes secundarios y terciarios, y con movimientos de desocupados que están en los barrios y las familias de la escuela pública, tenemos una fuerza muy importante para imponer a la burocracia sindical de los Yasky, Baradel y Sonia Alesso, un plan de lucha. También es destacado el rol que cumplen otros sindicatos como ADOSAC en Santa Cruz, el movimiento Pedagógico en Misiones, AMSAFE (Rosario-GralLopez), GDA (Formosa), SECH (chaco), la Minoría en AteN que venimos impulsando en común un pliego de demandas para garantizar las condiciones de presencialidad segura.
Tenemos que poner la fuerza de la izquierda y la oposición en nuestro gremio desde los SUTEBAs, Ademys, SUTE, ATEN y militancia de las agrupaciones opositoras, procesos de autoconvocados/as en todo el país tras la tarea de imponer a la CTERA y gremios de base un plan de lucha del conjunto de las y los trabajadores de la educación y las familias de nuestros alumnos por nuestras demandas. Debemos convocar a un gran plenario nacional de base de todos los sindicatos recuperados junto a lxstrabajadorxs de la educación que quieran pelear por esta perspectiva, desplegar la fuerza de las bases que exigen un plan serio de medidas para garantizar la educación pública que necesitan todxslxstrabajadorxs y sus familias.
Peleamos por:
Que nadie decida por nosotrxs. Asambleas abiertas presenciales y/o virtuales con mandato de base de todos los trabajadores de la educación junto a las familias y estudiantes, para definir los pasos a seguir.
Comisiones de higiene y seguridad en cada escuela, conformadas por trabajadorxs de la educación y las familias, en coordinación con trabajadores de la salud y epidemiólogos que supervisen las condiciones sanitarias. Que sean estas comisiones las que elaboren con verdadero conocimiento del estado de situación, los protocolos necesarios.
Acondicionamiento, refacción y construcción de escuelas. Se necesita urgente implementar un plan de obras públicas para generar miles de puestos de trabajos y que permita refaccionar las escuelas que lo necesiten, crear las ventilaciones necesarias, construir espacios abiertos, y construir las escuelas necesarias, dotar a todas las escuelas de elementos de higiene para el cuidado de todos y de todas. Estas obras deben ser controladas por los trabajadores de la educación, sus organizaciones y familias.
Vacunas para todxslxstrabajadorxs de la educación (docentes y no docentes).
Testeos a todo el personal de forma rotativa y hacer rastreo de contactos de casos positivos. Control por zonas y barrios. Vacunación a las personas de riesgo convivientes con niños y adolescentes en edad escolar. El gobierno tiene que explicar cuál es el plan de vacunación para la “primera línea”, como reclaman también lxstrabajadorxs de la salud.
Conectividad para todos y todas. Para una ocasional vuelta a la virtualidad se necesitan dispositivos tecnológicos y conectividad gratuita para docentes y estudiantes.
Ningún docente sin cargo y ganando menos que la canasta familiar. Basta de precarización laboral. Incorporación de todos los docentes que trabajan en forma precaria a la planta permanente de las escuelas, con plenos derechos estatutarios y con un salario igual a la canasta familiar por cargo. Trabajar todos, trabajar menos, cuidarnos entre todos.
Becas para todxslxs estudiantes cuyos ingresos en el hogar estén por debajo de la canasta familiar. Alimentos de calidad y en cantidad en todos los comedores escolares, destinado a toda la matrícula escolar para garantizar una alimentación saludable al alumnado.
Transporte escolar especial, gratuito y de calidad, para que lxs estudiantes y trabajadores no viajen hacinados en horarios de ingreso y egreso escolar y refuerzo de servicio de transporte.
Ninguna familia sin ingresos. Restitución del IFE con un valor no menor a $30.000.Licencias al 100 % para quienes tengan niños y niñas a cargo hasta que se garanticen las condiciones de seguridad para las clases presenciales.
Por un plan de lucha. Exigimos a la CTERA y a todos sus sindicatos provinciales, la convocatoria a asambleas y coordinación con todos los sindicatos, para cuidar la salud de todas las familias trabajadoras, para pelear por una vuelta segura con un plan de lucha nacional por todas estas demandas.
Para todas estas medidas plata hay, necesitamos que de forma urgente aumente el presupuesto educativo sobre la base del no pago de la deuda externa y al FMI. E invertir dinero en salud para mejorar todos los hospitales públicos, así como la unificación del sistema de salud público y privado.