Con el voto de 180 diputados (el bloque del PSOE, Podemos y los partidos nacionalistas de Cataluña y País Vasco) fue aprobada la moción de censura contra el gobierno del PP.

Josefina L. Martínez @josefinamar14
Viernes 1ro de junio de 2018 11:07
Foto: EFE
Después de siete años de gobierno, el conservador Partido Popular es desalojado del poder, acosado por los casos de corrupción y una sentencia judicial que condenó a la organización política hace una semana.
El 24 de mayo, la sentencia del caso Gürtel (una trama de corrupción investigada desde hace 9 años) envió a varios cargos del PP a prisión y condenó al partido por financiar campañas electorales con dinero obtenido de forma ilegal. La sentencia también cuestionó el testimonio de Mariano Rajoy, quien había negado la existencia de una caja “B” en el Partido Popular, alimentada con dinero de empresarios amigos que después se beneficiaban de contratos del Estado.
La moción de censura es un mecanismo parlamentario por el cual una mayoría simple en el Congreso (176 diputados sobre un total de 350) puede poner fin a un gobierno y reemplazarlo por un nuevo presidente. La moción fue presentada por los social-liberales del PSOE (Partido Socialista Obrero Español), el principal partido de la oposición, que cuenta con 84 diputados. Es la primera vez que una moción de censura es aceptada y logra desalojar a un gobierno del poder.
El odiado gobierno del PP se venía manteniendo con el apoyo del partido de derecha Ciudadanos y con los votos del PNV y otros grupos menores, en un Congreso con la oposición fragmentada. El PSOE venía apoyando las principales políticas “de Estado” del PP y la monarquía, como la ofensiva represiva contra el movimiento independentista catalán mediante la aplicación del artículo 155 de la Constitución.
El grupo parlamentario de Unidos Podemos (Podemos, Izquierda Unida y grupos regionales), con 67 diputados, junto con Compromís de Valencia (4 diputados), fueron los primeros en anunciar que apoyarían la moción de censura contra Rajoy y la nueva investidura de Pedro Sánchez, sin exigir ninguna condición.
Los partidos nacionalistas catalanes (PDeCat y ECR) apoyaron la moción, mostrándose favorables a desalojar a Mariano Rajoy del poder, aún cuando Pedro Sánchez ha sido uno de los garantes de la ofensiva represiva contra Cataluña en el último año. Sánchez prometió retomar el diálogo desde el gobierno con el nuevo gobierno catalán, que logró formarse esta misma semana. En particular la situación de los presos políticos catalanes y los dirigentes que se mantienen en el exilio será una cuestión problemática para el futuro gobierno, que viene de apoyar la ofensiva represiva pero ahora necesitará el apoyo de los diputados catalanes para sacar adelante algunas reformas legislativas.
Con el apoyo de estos partidos y otros grupos menores, la propuesta de moción de censura sumaba 175 votos, por lo que se volvió una pieza clave el apoyo del PNV (Partido Nacionalista Vasco), con 5 diputados. ELPNV había apoyado hace tan solo una semana los presupuestos del PP, con la incorporación de un “paquete” de 550 millones especiales para el País Vasco. Pedro Sánchez se comprometió a gobernar manteniendo los presupuestos de austeridad aprobados por el PP para garantizarse los votos del PNV, quien finalmente anunció su apoyo a la moción de censura, sellando así la suerte de Mariano Rajoy.
¿Qué puede esperarse de un gobierno del PSOE?
El PSOE gobernará en minoría, por lo que contará solo con 84 diputados asegurados en el Congreso y para aprobar cada ley deberá negociar con el resto de los partidos. Será un gobierno débil, que se ha comprometido a convocar elecciones anticipadas en un plazo aun no determinado. El PSOE intentará -ahora desde el gobierno- recuperarse electoralmente hacia las próximas elecciones, donde el partido que mayor intención de voto cosecha actualmente es el derechista Ciudadanos.
El PP, con un discurso duro y sin reconocer la corrupción de su partido, ha prometido que va a impedir que el nuevo gobierno pueda hacer cambios legislativos, asegurando que no dará tregua desde la oposición. Su portavoz ha acusado al PSOE de “gobernar con los votos de los amigos de ETA”, en referencia a los 2 votos a favor de la moción de censura por parte de Bildu, organización de la izquierda vasca.
Por su parte, Unidos Podemos ofreció al PSOE formar un gobierno de coalición (aunque no lo puso como condición para votarlo, como hizo hace dos años), con el objetivo de lograr un “gobierno del cambio”. Sus dirigentes plantearon que se abre un “horizonte de esperanza” con la salida del PP del poder. La “lógica del mal menor” determina la política de Podemos, apoyando sin condiciones un gobierno de los social-liberales del PSOE, un partido que ha gobernado 20 años de los últimos 40 en el Estado español, como los mejores gestores de las políticas neoliberales. El PSOE ha sido un campeón en la defensa de la monarquía y la “unidad de España”, la integración en la UE y la OTAN, o la defensa de las grandes empresas multinacionales españolas que se quedaron con el jugoso negocio de los servicios y la extracción de materias primas en América Latina.
El bipartidismo español (cambiar al PP por el “mal menor” del PSOE) ha sido la trampa del régimen desde sus orígenes para contener el descontento social, ofreciendo una cara “progresista” a las mismas políticas conservadoras. Ese mecanismo fue cuestionado hace 7 años cuando los indignados ocuparon las plazas españolas el 15M, al grito de “PSOE y PP: la misma mierda es”. Hoy esa trampa vuelve a ponerse en funcionamiento, con la colaboración de Unidos Podemos. En el próximo período los trabajadores y los movimientos sociales tienen el desafío de sortear esa trampa y recuperar la movilización obrera y popular en las calles, para luchar por un programa de reivindicaciones sociales y democráticas, de forma independiente a todos los partidos del régimen.

Josefina L. Martínez
Nació en Buenos Aires, vive en Madrid. Es historiadora (UNR). Autora de No somos esclavas (2021). Coautora de Patriarcado y capitalismo (Akal, 2019), autora de Revolucionarias (Lengua de Trapo, 2018), coautora de Cien años de historia obrera en Argentina (Ediciones IPS). Escribe en Izquierda Diario.es, CTXT y otros medios.