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Red Internacional
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Libertades Democráticas. Capturaron en Brasil a uno de los represores prófugos por el crimen de Rodolfo Walsh

Ocurrió este martes. El expolicía Roberto Oscar González fue capturado por la Policía Federal de Brasil en Río Grande do Sul. La Izquierda Diario dialogó con Myriam Bregman al respecto.

Jueves 9 de julio de 2015

Al respecto la diputada nacional Myriam Bregman, abogada querellante en causas de lesa de humanidad y representante de Patricia Walsh en la causa por el asesinato de su padre, expresó ante la prensa su satisfacción por la captura de uno de los responsables directos del operativo de secuestro y muerte de Rodolfo Walsh.

El represor, uno de los prófugos de la megacausa ESMA, residía desde hace una década en una de las ciudades más importantes de Brasil. González, miembro de la Policía Federal, integró la patota de la ESMA, y fue uno de los responsables del asesinato del periodista, escritor y militante Rodolfo Walsh.

Sobre la captura de González Bregman señaló que “cabía sobre González un pedido de extradición desde el año 2011 y fue detenido en el mismo lugar de Brasil donde estaba también prófugo otro de los genocidas acusados por el asesinato de Walsh, Pedro Osvaldo Salvia. Pero este falleció hace unos días”.

Rodolfo Walsh, reconocido por su lucha contra el terrorismo de Estado, y por sus investigaciones periodísticas, como Operación Masacre y ¿Quién mató a Rosendo?, fue capturado por un grupo de tarea el 25 de marzo de 1977, en la ciudad de Buenos Aires, en la esquina de San Juan y Entre Ríos.

La abogada Myriam Bregman detalló los esfuerzos realizados junto a Patricia Walsh, la hija del escritor, para llevar a juicio a los responsables de este crimen “para condenar a los miembros de la patota de la ESMA que participaron del operativo, donde los represores capturaron a Rodolfo. Y seguimos la pelea en las máximas instancias de la Justicia porque el Tribunal Oral Federal N.° 5 había absuelto a dos de ellos, y logramos revertir esas absoluciones”.

Pedro Osvaldo Salvia es otro de los prófugos de esta causa y vivía con González, pero el pasado 18 junio falleció en un hospital. Los dos tenían pedido de captura y eran buscados en Brasil desde hace una década.

Bregman, una reconocida abogada que fue querellante en múltiples causas de lesa humanidad, llamó la atención sobre la cantidad de años que estuvo prófugo González: “Este no es un imputado más. Ya en el Juicio por la Verdad González había declarado que integró el grupo de tareas de la ESMA que fue buscar a Rodolfo Walsh. Es decir, que desde entonces este represor reconoció su rol”.

Tras el arresto, González fue alojado en dependencias de la Policía Federal en Porto Alegre, hasta que el Supremo Tribunal Federal de Brasil se pronuncie sobre la extradición pedida por la Argentina.

La megacausa ESMA

En el juicio, que comenzó a mediados del año 2010, se pudo demostrar el plan genocida que realizó la Armada. También, durante el juicio, a través de los testigos se pudo confirmar que Rodolfo Walsh llegó con vida a la ESMA, después que fuera baleado en pleno centro porteño. En mayo de 2011 se escucharon los fundamentos de la querella. En su alegato, la doctora Myriam Bregman, representantes de la querella de Patricia Walsh, sostuvo que la Armada en su conjunto actuó “en un plan sistemático de exterminio, un genocidio contra una generación militante a la que era necesario aniquilar para imponer un proyecto económico, político y social para cambiar regresivamente al país, aumentar la explotación de la clase trabajadora y disciplinarla, a la vez que redoblaban las ataduras al imperialismo”. Y acusó a Alfredo Astiz, Jorge “Tigre” Acosta, Julio Coronel, Juan Fotea, Ricardo Cavallo, Antonio Pernías, Juan Carlos Rolón, Jorge Radice, Ernesto Weber y Pablo García Velazco por el asesinato de Walsh, cuya Carta Abierta a la Junta Militar fue el eje del alegato, con citas textuales del escrito.

Pero Myriam Bregman también cuestionó que ese juicio dejó afuera a las compañeras y a los hijos de los sobrevivientes, que también estuvieron cautivos. “Hay 250 represores de la ESMA identificados y más de 800 compañeros estuvieron ahí secuestrados, pero este juicio es contra 18 victimarios por 86 víctimas”. Y objetó a la defensa de los represores que “el desguace de la causa, lejos de perjudicarlos, los beneficia”. Sus argumentos fueron que la Armada tenía archivos de su accionar genocida, tal como admitió el cardenal Jorge Bergoglio en su declaración. Además, Bregman recordó que el Tribunal Oral Federal Nº5 les negó el pedido de allanamiento al Servicio de Inteligencia Naval y a los domicilios de Acosta y Emilio Massera, donde presumiblemente podrían haberse encontrado documentos de Walsh.

La hija del periodista, Patricia Walsh, se conmovió y sostuvo que la “fuerza, claridad y lucidez” del alegato, que calificó de “impresionante y extraordinario porque estuvo a la altura de lo que nos hubiera pedido mi padre y sigue el ejemplo de su Carta Abierta”.