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Red Internacional
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IGLESIA Y ESTADO: ASUNTO SEPARADO. Catamarca: exigen que no prescriba la causa por abuso sexual donde está imputado un cura

Este martes 27 se decidirá si se hará lugar al pedido realizado por el cura Moisés Pachado para que prescriba la causa de abuso sexual por la cual está imputado. “El dolor no prescribe, la complicidad de la iglesia y del Estado no prescriben”, afirman desde el espacio Ni Una Menos.

Lunes 26 de octubre de 2020 00:00

Este martes 27 se conocerá si la Cámara de Apelaciones en lo Penal de Catamarca hará lugar al pedido del cura Moisés Pachado de prescripción de la causa de abuso sexual por la cual está imputado. En diciembre de 2018, una joven denunció a Pachado por abuso sexual cometido cuando ella tenía 9 años, entre 1997 y 2000. Durante ese periodo, Pachado era el párroco de la localidad de Hualfín, departamento de Belén (a 387 kilómetros al oeste de San Fernando del Valle de Catamarca).

Los jueces Edgardo Álvarez, Marcelo Soria y Mauricio Navarro deberán expedirse en la presentación de la Iglesia respecto a Pachado. Previamente el juez Oreste Piovano dictó un fallo estableciendo que la causa era imprescriptible. El argumento de la prescripción, por haber pasado más de 10 años, es la estrategia legal clásica para lograr la impunidad. “La iglesia presiona para que el abusador mantenga su impunidad, y con ello pretende seguir perpetuando el silencio de todas las y los sobrevivientes de abusos eclesiásticos”, afirmaron desde el espacio provincial de Ni Una Menos.

El obispo Luis Urbanc impulsa la defensa de Pachado, siguiendo todas las maniobras que la Iglesia realizó durante las denuncias contra los curas Renato Rasguido y Juan de Dios Gutiérrez. De hecho, un mes después de la denuncia, Urbanc se mostró junto a Pachado. Actualmente el sacerdote denunciado está protegido por el obispo y continúa dando misas.

La denuncia que realizó la joven contra Pachado está enmarcada por las importantes movilizaciones del movimiento de mujeres motorizadas por el #NiUnaMenos y #MeToo. Pachado incluso intentó desacreditar la denuncia declarando que “está de moda denunciar, sobresalir, defender ideologías y rechazar a la iglesia. A lo bueno y a las instituciones, algo de eso hay, con el tema de la ideología de género, etc.”. Posteriormente acusó a los “pañuelos verdes”.

La joven denunciante recibió a través de las redes sociales el testimonios de otras jóvenes que también fueron abusadas por Pachado. Al menos se contactaron cinco víctimas, tanto de Hualfín como de la capital.

Mientras la Iglesia protege a los abusadores y presiona sobre la Justicia para logar impunidad, el Estado que sigue financiando a esta institución reaccionaria que constantemente se opuso a todos los reclamos. Pero además se suma que el gobierno de Raúl Jalil (Frente de Todos) realiza negocios inmobiliarios con el obispado, en un contexto donde miles de familias exigen el derecho a un tierra y vivienda digna.

Durante la pandemia, las mujeres en Jujuy, Tucumán y Mendoza salieron a las calles frente a casos de violencia machista. El protagonismo de cientos de miles de mujeres en las calles desde hace años marca dónde reside la fuerza para pelear contra la prescripción de la causa contra el cura Pachado y por el juicio y castigo a todos los curas abusadores; y también para lograr la separación de la Iglesia del Estado.