El dirigente del PTS-FIT analizó la crisis brasilera y aseguró que “lo que puede desbaratar esta maniobra es que efectivamente los trabajadores irrumpan en la vida política de Brasil”.
Sábado 7 de abril de 2018 23:22
Chistian Castillo #Brasil "Es una caja de Pandora abierta" - YouTube
Invitado por el conductor Adrián Saloña, el dirigente del PTS FIT analizó la crisis tras la detención de Lula en las últimas horas.
“Hoy en Brasil estas medidas profundamente antidemocráticas están acompañadas con un ataque económico. Ese ataque económico ha tenido elementos de resistencia, ha tenido incluso paros generales muy exitosos pero la propia conducción sindical levantó el pie del acelerador especulando con la elección” aseguró.
Consultado acerca de qué perspectivas ve tras los hechos de hoy en San Bernardo do Campo, Castillo dijo que “no está claro todavía cuál va a ser la estrategia, más allá de que hoy muchos han dicho que Lula tomó el discurso como un discurso de campaña electoral. Hay una crisis abierta, una dinámica abierta, porque no es poco lo que está pasando. Hay una situación en donde el partido judicial en Brasil con el apoyo del alto mando brasilero toma la decisión de proscribir políticamente, encarcelando a quien tenía la mayor intención de votos en las próximas elecciones. Las consecuencias de esto se van a ir viendo en los próximos días. Posiblemente veamos protestas, veamos nuevas movilizaciones si es que el PT se juega a movilizar que es lo que hasta ahora no viene haciendo. La CUT, por ejemplo, en el medio de esto no convoco a un paro general. Algo que era elemental frente al encarcelamiento de al que ellos mismos consideran su dirigente no han convocado una medida de fuerza de todos los trabajadores más allá de los que se están movilizando frente a la sede del sindicato de metalúrgicos de San Bernardo, ligando esta medida de proscripción a la continuidad de un plan económico antiobrero y antipopular”.
Te puede interesar: Tras varias horas de tensión, Lula se entregó a la Policía Federal
Finalmente, sostuvo que “no hay que mirar la situación solo por el prisma de las decisiones que pueden tomarse hacia el proceso electoral ya que la crisis de todo el régimen político brasilero es profundísima” y remató: “¿Qué puede pasar? No se sabe. Ahora, lo que puede desbaratar esta maniobra es que efectivamente los trabajadores irrumpan en la vida política de Brasil. Como ya ocurrió cuando Dilma tomo los ajustes tuvo protestas muy grandes en el año 2013 protagonizadas por la juventud. Temer también vio una oleada de protestas muy grande desde que impuso el golpe y contra todas sus medidas. Por ejemplo, Temer no pudo hacer aprobar en Brasil la reforma previsional por el descontento enorme de los trabajadores y el pueblo brasileño. La apuesta es para una irrupción política de los explotados de Brasil, para no permitir que le cercenen este derecho democrático y que sigan avanzando en contra de sus derechos económicos y políticos”.