Existen diversas películas que abordan la forma en la que funciona el sistema político mexicano. Lleno de corrupción, ligazón al narcotráfico e impunidad. En esta nota mencionaremos tan sólo cinco de ellas.
Miércoles 21 de diciembre de 2016
El arte refleja su tiempo. Los conflictos políticos y sociales, así como el estado de ánimo de una población se puede encontrar en pinturas, obras de teatro, canciones o películas. En una sociedad tan violenta como la mexicana no es de extrañarse que haya decenas de películas dramáticas que reflejan los problemas que se viven en la sociedad.
Al mismo tiempo hay distintos directores y actores que se distinguen por llevar a la pantalla grande la realidad en la que vive la casta política en el país que vive votando leyes al servicio de los grandes empresarios, despilfarrando recursos y cada vez más cínicamente aliada al narcotráfico. Los medios de comunicación, la iglesia y los partidos patronales reproducen un régimen político podrido y en decadencia, veamos algunas películas que lo desnudan.
El infierno
Dirigida por Luis Estrada y protagonizada por Damián Alcázar, Joaquín Cosio “El Cochiloco”, Ernesto Gómez Cruz, entre otros actores y actrices conocidas en el cine mexicano. En la película “el Benja” es expulsado de los Estados Unidos y regresa a su pueblo, donde encuentra un panorama desolador provocado por la violencia y la crisis económica. Para salvar a su familia de la miseria, se involucra en el tráfico de drogas.
Esta es quizá la película que más crudamente refleja el clima de descomposición social que se vive en el país producto de la guerra contra el narcotráfico que al momento ha costado la vida de más de 150 mil personas. La película expone la asociación de los capos del narcotráfico con la casta política, pero sobre todo centra su atención en la realidad que viven los pueblos y comunidades alrededor del país; la miseria generalizada que lleva a que cientos y miles de personas se enrolen en las filas del narcotráfico.
La dictadura perfecta
Al igual que la anterior esta película fue producida por Luis Estrada y tiene a Damián Alcázar como protagonista principal. Este film destaca el gran reparto de actores y actrices, muchos de los cuales son conocidos personajes en Televisa, quienes sin duda conocen el funcionamiento de esta empresa, lo cual no es menor pues la trama de la película precisamente ronda al respecto de la forma en que esta televisora llega a acuerdos con representantes de partidos políticos empresariales y gobernadores para aparecer ante la opinión pública como representantes de los interés populares.
Carmelo Vargas el corrupto gobernador, aliado al narcotráfico bien podría ser la inspiración de Javier Duarte o de cualquier otro gobernador estatal de los partidos del Pacto por México que entregaron el petróleo del país y aplican una serie de reformas que benefician únicamente al capital extranjero y nacional. Una película donde se ve claramente el rol de las televisoras en mantener el podrido régimen político mexicano.
Cero y van cuatro
Dirigida por Carlos Carrera esta película aborda desde distintas ópticas la sociedad mexicana, su atraso cultural, el fanatismo religioso, la hipocresía que reina entre las mujeres burguesas, el machismo y los vínculos entre el crimen organizado y los políticos empresariales.
Cuatro historias se mezclan para dar una foto de la realidad en el país hace apenas unos años. Con una dosis de humor negro y abordando situaciones que se viven en la cotidianidad en el país, esta película es sin duda reflejo de un México que se debate entre la crisis económica y la descomposición social.
El crimen del padre Amaro
Con Gael García y Ana Claudia Talancón como protagonistas esta película está basada en la novela “Eça de Queirós” e intentó ser censurada por grupos católicos como Provida. Sin embargo al estrenarse rompió record de asistencia en los cines.
La película toca un tema delicado para una sociedad conservadora como la mexicana: el aborto. El joven sacerdote Amaro tiene un romance secreto con una joven de la comunidad, quien queda embarazada; al ver en peligro su carrera clerical Amaro convence a Amelia de practicarse un aborto clandestino, lo que le termina costando la vida.
En la película se aborda la forma en que el suceso es tratado por la prensa local para ocultar el suceso. Además en el film se enlazan el narcotráfico, la hipocresía del “celibato” católico, la “Teología de la liberación” vinculada a comunidades campesinas y el vínculo entre el poder político y el poder religioso.
La ley de Herodes
Por último una película que se convirtió en un clásico, una crítica directa al PRI que para cuando salió el film llevaba 70 años en el poder en el país. Dirigida por Luis Estrada y protagonizada por Alcázar, permite entender la forma en la que un partido se mantiene durante décadas en el poder, la cual no puede ser otra que a través de corrupción, asesinatos e impunidad.
Una película que pasó a la historia por ser la ventana fiel del atraso cultural y político en el país, del cual los políticos empresariales sacaron y sacan hasta la fecha, provecho.