La Izquierda Diario te muestra que hay detrás de los ataques de la Ministra Claudia Balagué a los docentes. Tras las amenazas de descuento y las declaraciones que intentan deslegitimar la medida, lo que se esconde en realidad es la defensa de sus privilegios como funcionaria política: un abultado sueldo diez veces mayor que el de una docente que recién se inicia.
Martes 10 de marzo de 2015
Fotografía: youtube.com
La Ministra de Educación de Santa Fe no pierde oportunidad para atacar a las y los docentes que votamos el paro. Nos acusa de que tenemos una postura “incomprensible” y que nos sabemos agradecer el “gran salario” que tenemos en relación con otras provincias. Incluso dijo, para justificar el descuento, que “existe una ley suprema que dice que quien no trabaja, no cobra”, una burrada absoluta que viola la Constitución Nacional y los tratados internacionales.
Siempre nos preguntamos qué harían esos funcionarios si tuvieran que vivir con un salario de 6800 pesos como el que cobra cualquier maestra que se inicia o si soportarían la doble o triple jornada laboral a la que están obligados buena parte de las y los docentes para poder empatarle al costo de la canasta básica familiar. La respuesta es sencilla: No podrían. Ellos viven como ricos. ¿Por qué? La respuesta es sencilla:
El salario que percibe Claudia Balagué como Ministra de Educación es de 63.281,30 pesos.
Diez veces más que lo que percibe un docente sin antigüedad por un cargo.
Hace algunos años Binner, Bonfatti y compañía defendieron a los “pobres” propietarios de las tierras más productivas del país cuando fue el lock out agrario. Sin embargo fustigan contra docentes que rechazamos una oferta que está por debajo de la inflación.
Las y los docentes a la vez que peleamos por una educación de calidad denunciamos a esta casta política que tiene su expresión en todo el país. Por eso apoyamos el proyecto de ley del diputado nacional del PTS-Frente de Izquierda, Nicolás del Caño para que todos los funcionarios públicos ganen lo mismo que una maestra con 20 años de antigüedad. El mismo proyecto que impulsa el candidato a gobernador por el Frente de Izquierda, Octavio Crivaro.