Conversamos con Lautaro Jimenez, senador provincial y pre candidato a diputado nacional por el Frente de Izquierda - Unidad en estas elecciones, para conocer más sobre su vida y el recorrido del FIT en Mendoza.
Sábado 13 de julio de 2019 00:00
En el marco de la campaña electoral que lleva a Nicolás del Caño como pre candidato a presidente por el Frente de Izquierda Unidad, comenzamos una serie de entrevistas a las y los referentes de la izquierda en Mendoza. Empezamos por Lautaro Jimenez, actual senador provincial y quien encabeza la lista de diputados nacionales en la provincia.
Lautaro tiene 33 años y sus compañeros de la secundaria lo cargan cuando se juntan, “a vos sos el único que no extraño, te veo todas las semanas en la tele”. Jimenez aparece una y otra vez opinando de política, discutiendo en el piso del canal 9 con el presidente de la Cámara de Diputados, y hasta fue atacado por el gobernador Cornejo cuando calificó a los legisladores del FIT como “patéticos” por participar de los cortes de calle que hacían distintos trabajadores. Se lo suele ver con Nicolás del Caño, Noelia Barbeito y sus compañeros del FIT acompañando cada lucha en la provincia, pero poco se conoce de él y cómo llegó a ser uno de los legisladores más resonantes de la provincia.
Me propuse hacerle una entrevista diferente, en los márgenes de la agenda política y de sus propuestas como candidato. Y luego de algunas vueltas para coordinar horarios, nos pudimos sentar a tomar unos mates y conversar sobre su faceta menos conocida.
- Sos quizás el senador provincial más joven de Mendoza, sin embargo ya tenés una trayectoria política bastante conocida: fuiste diputado y una de las cara públicas del FIT mendocino. Pero se sabe muy poco de tu vida, de donde venís. ¿Cómo recordás tus años de niño, tu familia?
- ¿Cómo fue crecer en una familia atravesada por el exilio y las ideas de izquierda?
Cuando era chico recuerdo que pasó un largo tiempo en Chile militando la campaña por el “NO” en el referéndum sobre la continuidad de Pinochet [1] . Las lecciones de ese proceso revolucionario y su derrota fueron una y otra vez discutidas en mi casa junto a mis padres y hermanos. Creo que eso es parte de algo más grande en realidad. Tenemos un enemigo poderoso, pero también una clase trabajadora con una causa. Y por esa causa la vida tiene sentido.
- ¿Y cómo llegaste de ahí a la militancia partidaria?
Mis primeras experiencias fueron en el PC y con ideas guevaristas y populistas de izquierda; con las que fui rompiendo a partir de lecturas y lecciones políticas del desvío en el que había caído el proceso abierto en el 2001. En esos primeros años conocí a la Mailé y el Franco, dos camaradas muy importantes con los que comparto la militancia desde ese entonces. La lectura de las ideas de Trotsky, la simpatía por la experiencia de fábricas recuperadas como Zanón y Bruckman, y las opiniones sobre procesos internacionales que nos impactaron mucho como las movilizaciones de Bolivia en el 2003, fueron claves para terminar eligiendo a los 17 años al PTS como mi partido, donde he participado desde entonces.
-¿Eso continuó cuando entraste a la Universidad?
En las escuelas del Algarrobal hice una experiencia docente muy valiosa en una comunidad humilde, barrios de hornos de ladrillo, pobreza y mucha discriminación, que reafirmaron mis ideas contra un sistema inmundo que condenaba a los niños a la pobreza y la explotación en pleno siglo XXI
- Estudiabas, trabajabas y militabas. ¿Dónde conociste a Nicolás del Caño?
- Eran realmente muy pocos, ¿cómo hicieron?
Éramos un grupo muy juvenil y pequeño, pero aprendimos muchísimo junto esas obreras del ajo, Antonia, Nilda, Juana, Marta, Andrea, Viviana, Carina, entre otras, tenían una fuerza y una valentía enorme, no les temblaba el pulso para hacerle frente a las patotas de la Cooperativa y los patroncitos de estancia acostumbrados a tratarlos como esclavos.
Acá podes ver: Los ajeros de Rodeo del Medio luchando contra la esclavitud laboral en el campo de Mendoza
Como dice la Noelia, una compañera que emergió también como una gran figura del Frente de Izquierda y el movimiento de mujeres en Mendoza, comenzaba a romperse ‘el mito de la Mendoza conservadora’
- Y cuando te recibiste de maestro ¿cómo fue ese cambio de las fábricas a la escuela?
- ¿ Cómo empieza la experiencia del Frente de Izquierda en Mendoza?
En el 2015 logramos que Nicolás del Caño, que se había hecho conocido en todo el país por acompañar los reclamos obreros contra los despidos -enfrentando represiones del gobierno kirchnerista y persecución de patotas sindicales como Diputado Nacional por ello- sea elegido candidato a Presidente como ganador en las PASO del FIT, y participó del primer debate público de candidatos presidenciales. Convirtiéndose en el principal referente de la izquierda a nivel nacional.
Como dice la Noelia, una compañera que emergió también como una gran figura del Frente de Izquierda y el movimiento de mujeres en Mendoza, comenzaba a romperse ‘el mito de la Mendoza conservadora’. Pero seguíamos siendo un partido fundamentalmente juvenil, con el desafío de mostrar una nueva práctica revolucionaria adentro y afuera de los parlamentos, junto a los trabajadores, las mujeres y la juventud que salía a luchar que permitiera construir nuestro partido enraizado en la clase trabajadora.
- ¿ Y cómo fue tu experiencia dentro de ese crecimiento de la izquierda?
- Después de todo, ¿ cómo te imaginás tu vida hacia adelante?
Estoy acompañando a lo obreros de la fabrica recuperada La Terre, que están en lucha porque que la justicia quiere rematar esa gran empresa de alimentos que Matas había destruido y abandonado. Ellos lograron volver a ponerla en produccion y la justicia quiere rematarla para que pase a quedar en manos de un empresario amigo del poder. También me ha llegado una invitación a participar de una charla sobre historia en Madygraf, una empresa recuperada de Buenos Aires que está organizando un ciclo cultural, y que me ha puesto muy contento la verdad. Y claro, estamos en campaña, recorriendo la provincia con Nico como candidato a presidente y Noelia a gobernadora. Es un año muy importante y de lucha.
Para el futuro, mi objetivo sigue siendo uno sólo: ayudar a construir un poderoso partido internacional de la clase trabajadora, que se prepare para vencer en la lucha por una sociedad sin explotados ni explotadores, libre de toda opresión y violencia.
[1] El 5 de Octubre de 1988 se realizó en Chile un plebiscito nacional. El triunfo del NO por más de 55% implicó la convocatoria a elecciones, tras años de dictadura de Pinochet