La UTA declaró el estado de alerta y movilización y postergó una protesta hasta el próximo jueves. Le adeudan la mitad del salario de junio a los y las colectiveras.
Lunes 20 de julio de 2020 20:26
Entrada la segunda quincena del mes de julio, el gobierno aún no garantiza el 50% del salario de junio y las dos cuotas que les adeudan del bono del decreto nacional. La audiencia convocada para el lunes a la tarde por el Ministerio de Trabajo se reprogramó para el próximo jueves, y la medida de paro de las colectiveras y colectiveros del transporte público de pasajeros continúa y lleva 21 días consecutivos en Rosario y la región.
Te puede interesar:Lunes agitado en el centro de Córdoba por piquetes móviles de choferes
Te puede interesar:Lunes agitado en el centro de Córdoba por piquetes móviles de choferes
Es un conflicto de envergadura nacional y es necesario profundizar las medidas de fuerza y la solidaridad para que la lucha por el salario triunfe y discutir una salida de fondo a la crisis del transporte público. Ni los ATP ni los subsidios son suficientes para los empresarios que amasan fortunas en base a las necesidades de los trabajadores y usuarios. La UTA podría garantizar asambleas y espacios democráticos para que los y las choferes puedan discutir la continuidad de las medidas de fuerza a mano alzada.
Te puede interesar: El Frente de Izquierda busca la estatización del transporte público
Te puede interesar: El Frente de Izquierda busca la estatización del transporte público
Con el comienzo de las medidas de aislamiento obligatorio, ante la caída del uso del transporte, los empresarios recurren nuevamente al argumento de que no llegan a “cubrir el costo”. Últimamente reciben subsidios de los tres niveles del estado donde la Municipalidad aporta 64 millones, la Provincia 56 millones y la Nación 105 millones mensuales, 2.700 millones al año sólo en Rosario. La otra parte, depende de lo que aporta cada usuario pagando uno de los boletos más caros del país.
Hay que apoyar a los y las choferes en su pelea por cobrar hasta el último centavo que se les debe, es hora que los empresarios que lucran con la plata del estado hagan públicos sus registros contables para que toda la sociedad conozca qué hicieron con los millones que todos los trabajadores y trabajadoras le han subsidiado todos estos años.