Persecución a trabajadores, despidos, patotas y falta de entregas de títulos en la Universidad comanda por el hijo de Raúl Othacehé, ex intendente kirchnerista del municipio de Merlo.
Matías Pore @MatPore
Viernes 15 de julio de 2016
La crisis por la que atraviesa la Universidad Nacional del Oeste se remonta hace dos años aproximadamente, cuando el ex intendente y uno de los principales barones del conurbano bonaerense, Raúl Othacehé, abandona las filas del kirchnerismo para cerrar un acuerdo político con el Frente Renovador de Sergio Massa. Dicho acuerdo terminará cuando Othacehé pasa nuevamente a filas del kirchnerismo, apoyando la candidatura del ex gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli. En 2013 al frente de la UNO (Universidad Nacional del Oeste) designó a su hijo, Martín Othacehé, quien con un alto grado de ilegitimidad, sigue siendo el Rector.
La "Asamblea" trucha por la cual se eligió al rector no fue reconocida por el Ministerio de Educación, por lo cual no se acepta su firma para los respectivos títulos de grados, afectando no solamente a quienes han finalizado sus carreras universitarias, sino también a quienes deben recibir sus títulos intermedios.
El Vicerrector Daniel Blanco contó a una radio local sobre la situación institucional:
“El Ministerio de Educación había tomado la decisión de no dar autorización para la expedición de títulos. En febrero de este año a través de asesores nuestros habíamos llegado a un acuerdo con la Secretaría de Políticas Universitaria, que pedía ir a una asamblea, que renuncie el rector, yo ponía mi renuncia y se eligieron nuevas autoridades. Eso nunca se llegó a hacer por lo que apareció esta división profunda dentro de la universidad“
Al hecho que los estudiantes se queden sin título que acredite su estudio en dicha universidad, sino que también existe una política represiva hacia los trabajadores que ponen a funcionar la UNO todos los días a pesar de esta difícil situación.
En conversaciones con una trabajadora no docente, quien no aportó su nombre por miedo a represalias, dio cuenta que Martín Othacehé persigue a los trabajadores con patotas, y grupos de choque que también estuvieron al servicio de la intendencia de Merlo contra la población merlense. Cuenta que incluso armaron siete expedientes para echar a trabajadores de la Universidad sin más motivo que oponerse al actual rector y al manejo irregular de la UNO, con varios familiares de Martín Othacehé como funcionarios.
La política de aprietes y persecución, es la que mantiene la falta de democracia en la UNO. Los trabajadores docentes, no docentes y el estudiantado son quienes padecen las consecuencias de esta política patoteril.
Lo que debe ser puesto en cuestión es cómo se elegirán las nuevas autoridades. Si van a ser los mismos que eligieron a Martín Othacehé quienes definan al próximo rector, que estará acompañado por buena parte de los funcionarios de la gestión anterior de la UNO y que el actual intendente Menéndez viene intentando que asuma uno ligado a él.
Esto dependerá de la participación activa de la comunidad universitaria para que se logre una real democratización universitaria que permita poner en pie una Universidad al servicio de los trabajadores y los oprimidos de la sociedad.