En Guma y Minetti las compañeras de los trabajadores se organizan, sacando importantes conclusiones y aportando activamente a los procesos. Noelia y Natalia nos cuentan su experiencia.
Jueves 21 de julio de 2016 01:49
Noelia Reyna y Natalia Marchetti son las compañeras de la vida de Matías Ibarra, recientemente elegido delegado en Guma, y de Oscar Gariglio, trabajador de Molinos Minetti, respectivamente. Con ellas charlamos sobre el proceso que vienen haciendo junto a sus parejas, y ellas mismas, pasando desde opiniones sobre la actual presidencia de Macri hasta la necesidad de impulsar Comisiones de Mujeres.
Noelia Reyna: Me pregunto, como una persona como Macri puede ser nuestro presidente. De sólo verlo me produce mucha bronca e indignación, se nos ríe en la cara con su doble discurso mientras ellos se llenan los bolsillos y viven una vida de reyes, mientras hay gente que no tiene ni para comer, ya que hoy en día estamos pasando por tiempos difíciles donde casi nadie llega a fin de mes.
Estoy muy orgullosa del Mati por la persona que es y por lo que logró gracias al apoyo del PTS y de los compañeros que forman la agrupación y que día a día se van sumando más porque se tiene que acabar el abuso hacia los obreros y trabajar dignamente.
Para mí está muy bueno que hayan armado la agrupación (La Bordó) porque así los compañeros están más unidos, para luchar por el bienestar de ellos y de sus familias y, sobretodo, para que las patronales no abusen de ellos y cumplan con los derechos de los trabajadores. Antes era como que no sabían bien cuáles eran sus derechos y las patronales abusaban de eso.
Es necesario que las demás mujeres de los compañeros de Guma se sumen, porque así nos haríamos más fuertes y sobretodo porque ellos necesitan del apoyo de la familia.
Natalia Marchetti: El conflicto en Minetti me acercó a la realidad, a conocer la problemática de cada obrero en su puesto de trabajo.
La formación de la Comisión de Mujeres fue una manera muy importante de acompañar y participar en el conflicto. Acercar a la familia en conflicto y poder ser una ayuda en lo que necesitaran.
Participo de las marchas porque me parecen una forma de mostrar el descontento que tenemos con las gestiones de los gobiernos en contra de los trabajadores, estudiantes, mujeres y jóvenes.
Ahora sigo organizada con el PTS, porque me parece la mejor manera de poder enfrentar estas políticas capitalistas y burocráticas. Y porque la unidad hace que seamos más fuertes.
Esta realidad vivida cambió mi forma de pensar y actuar. Me abrió el camino para poder participar activamente como mujer. Desde este lugar invito a todas las mujeres a acercarse, a participar y compartir sus pensamientos, ideas y su realidad.