Fue en la sesión de ayer, donde tras la requisitoria de informe sobre los gastos en la construcción del hotel “Ansenuza”, el oficialismo archivó el pedido. La oposición abandonó el recinto y Unión por Córdoba quedó discutiendo en soledad los recortes del PAICOR.
Jueves 28 de abril de 2016
Ante la imposibilidad de dar respuestas concretas sobre el sobreprecio de más de $300 millones por la construcción de un lujoso Hotel en la localidad de Miramar mediante la Lotería de Córdoba, el oficialismo de Unión por Córdoba montó una serie de maniobras antidemocráticas para mandar al archivo el pedido de informe.
El pedido había sido solicitado por el bloque de Encuentro Vecinal al que el oficialismo respondió a través del medio de mayor tirada en la provincia y no en el recinto legislativo.
Luego de una hora de debate del asunto, y ante la requisitoria de votación nominal para dar lugar a la vuelta a comisión del pedido de informe, la mayoría schiarettista, cuya totalidad de legisladores no estaban en el recinto, dio por ganada una votación que en los hechos había perdido. Tres de sus legisladores volvieron corriendo a las bancas ante lo obvio de la maniobra.
El debate continuó con el intento del legislador Calvo de explicar cómo habían logrado multiplicar exponencialmente lo pautado en el presupuesto, poniendo al descubierto hasta allí inocultable: el sobreprecio en la obra pública. Sobre un presupuesto inicial de $50 millones, se terminó desembolsando $350 millones.
El escándalo por la construcción del Hotel en la localidad turística de Miramar, que fue inaugurado en noviembre del año pasado bajo la gestión del gobernador De La Sota, parece recién estar comenzando, y muestra una vez más los negociados entre el gobierno provincial y las empresas.
Cuando la lista de oradores (donde se contaban varios miembros de la oposición) no había llegado al final, y ante la imposibilidad de dar respuestas contundentes, el bloque de Unión por Córdoba, con el presidente González a la cabeza, envió al archivo el pedido de informes. Esto motivó que la oposición se retirara inmediatamente del recinto para no avalar la burda maniobra.
El quórum justo
Como resultado de las últimas elecciones provinciales que cambiaron la composición de la Unicameral, el bloque de Unión por Córdoba perdió la mayoría holgada que supo tener otrora.
Sus 36 legisladores le daban el quórum justo para imponer la mayoría automática sin la ausencia de uno sólo de sus miembros. Apenas iniciado el período legislativo de 2016, el ex legislador del Frente para la Victoria, Ricardo Vissani (Movimiento Evita) negoció su salto a la bancada de Unión por Córdoba para garantizarles un poco más de “tranquilidad” en las sesiones.
La legisladora del PTS-FIT Laura Vilches, que previó este tipo de maniobras del oficialismo, había solicitado en febrero que se activara el tablero electrónico para realizar, de cara a toda la cámara y bancadas, el recuento efectivo de los votos en cada discusión.
Discutiendo en soledad
En estas condiciones, sin la oposición en el recinto, el PJ cordobés quedó discutiendo solo un recorte presupuestario al Programa PAICOR (Programa de Asistencia Integral de Córdoba), que se encarga de garantizar la alimentación de los alumnos y alumnas en los comedores escolares. Con este recorte se reduce el padrón de la cantidad de niños y niñas que diariamente comen en las escuelas cordobesas.
Al respecto la legisladora Vilches dijo que “evidentemente el oficialismo no quería discutir el tremendo ajuste que pretenden hacer sobre los hijos de los trabajadores y sectores populares que día a día comen en nuestras escuelas. Al mismo tiempo que ajustan sobre los más vulnerables, no puede explicar un negociado de más de $300 millones. Lo que hicieron hoy en la Unicameral es escandaloso por dónde se lo mire”, concluyó.