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POLONIA. Crisis política y manifestaciones contra la reforma judicial en Polonia

El gobierno ultra derechista busca modificar el Tribunal Supremo a su favor. Manifestaciones contra la reforma y amenazas de sanciones por parte de la Unión Europea.

Diego Sacchi

Diego Sacchi @sac_diego

Viernes 6 de julio de 2018

El Gobierno polaco decidió continuar con su reforma judicial a pesar de la oposición de la presidenta del Tribunal Supremo y de las manifestaciones que se dieron en varias ciudades del país contra la medida oficial. A las críticas también se sumó la Unión Europea, lo que motivo la respuesta del ejecutivo polaco que reitero que la estructura de la justicia es una competencia interna de cada país.

Las manifestaciones contra la reforma se dieron durante todo el miércoles con epicentro en el Tribunal Supremo, en Varsovia, donde a última hora de la tarde se concentraban varios miles de personas. Una imagen similar se vio en los tribunales de todo el país, bajo el lema "En defensa de la legalidad constitucional, contra la reforma judicial del Gobierno del partido nacionalista Ley y Justicia".

El Gobierno polaco, en manos del partido de extrema derecha Ley y Justicia (PiS), puso en práctica la reforma de la justicia, que adelanta la edad de jubilación obligatoria de los jueces del Tribunal Supremo de 70 a 65 años. Con esa nueva ley se impondría la salida forzosa de 27 de los 72 magistrados antes de que finalice su mandato. Los opositores a esa medida critican que abre la puerta al control del poder judicial por parte del gobierno mediante la asignación de jueces afines.

La ley establece que los jueces que deseen continuar en el cargo deberán expresarle su voluntad de hacerlo al presidente polaco, Andrezj Duda, quien tendrá en sus manos la decisión de renovarles su mandato por tres años más.

La cúpula del poder judicial se enfrenta al gobierno

La presidenta del Tribunal Supremo, Malgorzata Gersdorf, se ha transformado en la principal figura de la resistencia contra la medida oficial. La asistencia de Gersdorf a su puesto de trabajo fue la expresión del desafío a la nueva ley, que desde este martes fuerza su renuncia y la de casi de la mitad de los magistrados de esta Corte.

"He venido para defender la legalidad", dijo Gersdorf a su llegada al edificio, acompañada por cientos de personas que la felicitaban por su entereza ante la polémica reforma. Una muestra de que las protestas callejeras contra la ley impuesta por el gobierno por ahora es canalizada por un ala del poder judicial.

La batalla entre el Ejecutivo y el poder judicial ha llevado a miles de polacos a salir a la calle para protestar contra el gobierno del partido nacionalista Ley y Justicia, que gracias a su mayoría absoluta ha logrado sacar adelante una serie de medidas conservadoras y antidemocráticas, entre ellas la reforma del sistema judicial.

Las manifestaciones se vienen sucediendo en Polonia. Miles de personas, en su mayoría mujeres, se han manifestado varias veces en contra de un plan para endurecer la legislación sobre el aborto. El detonante de estas concentraciones es el proyecto de ley para limitar la interrupción voluntaria del embarazo, una iniciativa que cuenta con el apoyo mayoritario de diputados del PiS y el respaldo de la iglesia católica.

Las manifestaciones contra la ley que reforma el poder judicial, a diferencia de las que rechazan la legislación que limita la interrupción del embarazo, por el momento han sido canalizadas por el sector de la justicia que se enfrenta al gobierno y se encuentra respaldado por el ejecutivo de la Unión Europea.

La Unión Europea amenaza con sanciones a Polonia

La Comisión Europea se opuso a esta reforma, considerándola un ataque a la división de poderes y al estado de Derecho, lo que ha llevado a abrir un nuevo procedimiento de infracción contra Polonia para proteger al Tribunal Supremo.

El primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, defendió ante la Eurocámara el derecho de cada país a configurar su sistema judicial "según sus tradiciones". Sus dichos fueron en respuesta a que la UE haya abierto un procedimiento de infracción a Polonia por la reforma del Tribunal Supremo. La disputa con el ejecutivo de la Unión Europea por este punto se da desde diciembre cuando los líderes europeos dieron un ultimátum sin precedentes para los derechos de voto de Polonia en el bloque regional, llamando a otros estados miembros para prepararse para imponer las sanciones a Varsovia.

Más información: La Unión Europea lanza un ultimátum sin precedentes a Polonia

Meses atrás Bruselas activó el artículo 7 del Tratado Europeo contra Polonia, al entender que sus reformas, entre ellas esta de la Justicia, menoscaban los valores europeos y la democracia.
Lo cierto es que el Ejecutivo de la UE busca controlar las medidas que viene tomando el gobierno ultra derechista polaco. Pero el avance de las fuerzas como Ley y Justicia, son producto de la degradación de la Unión Europea, de la crisis de su sistema de partidos y de las medidas tomadas por las principales potencias, que con los planes de austeridad condenaron a la miseria a millones de trabajadores y trabajadoras de los países más empobrecidos del bloque o imponen la militarización de buena parte de Europa bajo las medidas antimigratorias.

Parece difícil que la UE, con sus medidas cada vez más derechistas, sea una respuesta al avance del gobierno polaco. Hasta el momento ha sido la propia resistencia interna en Polonia, como las multitudinarias marchas de las mujeres, las protestas de la comunidad LGBTI y las que se sucedieron contra la reforma judicial, las que le han venido poniendo un freno.


Diego Sacchi

Nacido en Buenos Aires en 1977, militante del Partido de Trabajadores Socialistas desde 1994. Periodista, editor en la sección Internacional de La Izquierda Diario y columnista de temas internacionales en el programa de radio El Círculo Rojo.

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