Desde Tucumán instó al peronismo a trabajar en unidad. “Nos quieren envolver en peleas y discusiones entre nosotros, no les voy a dar el gusto”, afirmó.
Maximiliano Olivera @maxiolivera77
Lunes 20 de noviembre de 2017

Cristina Fernández de Kirchner cerró su paso por Tucumán con un acto para finalizar un encuentro de mujeres peronistas organizado por Beatriz Rojkés de Alperovich. En un escenario dispuesto en el predio del Suterh en El Cadillal, la ex presidenta centró gran parte de su discurso en las reformas laboral, previsional y tribunal propuestas por el macrismo. Reclamó un “debate serio, abierto y participativo” en el Congreso, adelantando su intención de adquirir un protagonismo central en el Senado.”Lo menos que podemos exigir es que sea un debate amplio”, resumió.
“No queremos reformas entre gallos y medianoches, no queremos tratamientos exprés de las leyes”, sostuvo. La senadora electa por la provincia de Buenos Aires demandó que se espere la renovación de las bancadas en las cámaras legislativas. “En 20 días se van a renovar, ¿cuál es el apuro repentino? ¿Miedo a quién y a qué si tienen la razón?”, disparó. Sobre el tramo final de su discurso, Cristina Kirchner afirmó su “compromiso” para rechazar los proyectos oficialistas de reformas.
Por la “unidad del peronismo”
Además de una reivindicación idílica de los doce años de gobiernos kirchneristas, la ex presidenta dedicó unas líneas al peronismo. “Nos quieren envolver en peleas y discursos entre nosotros, no les voy a dar el gusto. Dicen ‘Cristina si’, ‘Cristina no’, no me jodan más”, dijo para explicitar su llamado al “peronismo y sus aliados” para trabajar juntos.
“Voy a coincidir con Bety en esto (de la unidad)”, dijo la exmandataria. Previamente la presidenta del PJ tucumano había afirmado que “no son momentos de divisiones en nuestro movimiento, todos los peronistas vamos a trabajar para ser gobierno de nuevo”. Los dichos de Rojkés y Kirchner se interpretaron como una respuesta al gobernador Juan Manzur, quien afirmó que la ex presidenta “forma parte de otro partido político, que es el de Unidad Ciudadana. Nosotros formamos parte del peronismo”. El mandatario se encuentra de viaje por Estados Unidos y no hubo encuentro oficial con integrantes del Poder Ejecutivo, a cargo del vicegobernador Osvaldo Jaldo.
Discurso y realidad
El discurso de Cristina Kirchner tuvo una fuerte impronta opositora a las políticas del “régimen macrista”, como definió al gobierno, pero no dejan de ser evidentes las diferencias con la realidad. Durante estos casi dos años de macrismo, Cristina Kirchner y Unidad Ciudadana fueron parte de la pasivización ante movilizaciones, como sucedió con el reclamo por justicia por Santiago Maldonado o con reclamos de movimientos sociales, a los cuales encomendó rezar.
Esto tuvo un correlato en el plano sindical, donde el caso más ilustrativo fue el de la UOM de Antonio Caló (definido antes como “el espejo de Cristina”) que en la Tierra del Fuego fue parte del acuerdo que congela las paritarias hasta 2020.
Y en el plano político es llamativo que en Tucumán la ex presidenta haya cenado con el senador José Alperovich y que en el escenario la haya acompañado la senadora Beatriz Mirkin. Ambos fueron parte del peronismo que votó cada una de las leyes que necesitó el macrismo, como el pago a los fondos buitres. Los que antes fueron llamados traidores, hoy son llamados a “enfrentar” al macrismo. Un llamado que puede ser extensivo a los gobernadores que vienen de acordar el “pacto fiscal” que significa un ajuste para los jubilados. Una quimera para quienes quieren realmente enfrentar el ajuste y el paquete de contrarreformas.