La ex presidenta fue entrevistada en el canal de noticias C5N. Criticó el ajuste del gobierno, aunque evitó hablar de la gestión de los gobernadores. Su objetivo hoy: una lista de unidad del peronismo.
Jueves 25 de mayo de 2017 22:31
Tal como estaba pautado esta noche a las 21 horas comenzó en C5N la entrevista a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, por parte de los periodistas Roberto Navarro, Víctor Hugo Morales, Daniela Ballester y Gustavo Sylvestre.
“Coincido plenamente” con los dichos de Mario Poli, arrancó planteando la ex presidenta, adhiriendo a las críticas de representante de la Iglesia en el Tedeum de hoy, cuando aseguró “no hay nada que festejar”.
La ex presidenta eligió el momento para retomar la campaña que había iniciada desde la mañana con afiches callejeros. “Yo no puedo evitar, un 25 de mayo, tener una suerte de emoción. Hace 14 años atrás Néstor asumía la Presidencia con un 22% de los votos, una crisis que sí era una “pesada herencia”, con desocupación, sin industrias, la gente sin esperanza. Y pasó el tiempo y me acuerdo del 25 de mayo del Bicentenario. Era inimaginable 7 años antes. La gente había vuelto a tener esperanza. Hoy, este 25 de mayo, veo desesperanza”.
También intentó diferenciarse de la actual gestión. “Cuando Poli habla de violencia, habla de la violencia que genera la pobreza, la frustración, la falta de oportunidades. Que la policía compre hidrantes o Taser es represión”, dijo la ex Presidenta, a pesar de que en su momento fuera cuestionada por las represiones que encabezó su ministro Sergio Berni contra distintos reclamos.
Tras criticar “un endeudamiento fenomenal, tarifas imposibles, una inflación galopante”, planteó una de sus principales definiciones de la noche: “el gobierno está protagonizando una formidable estafa electoral. Se dijo que no iba a haber tarifazo, que no iba a haber devaluación, que se iba a solucionar la inflación”.
Cristina fue muy crítica en relación a varias medidas de ajuste que lleva adelante el gobierno nacional, aunque evitó referirse a las provincias donde este es replicado bajo gobierno del PFV-PJ, como Santa Cruz.
Emergencia
La expresidenta ocupó parte de su espacio para reivindicar su “política antinflacionaria”. Entonces planteó una de las propuestas sobre las que volvería a lo largo de la entrevista: “hay que decretar una emergencia tarifaria, emergencia laboral, emergencia alimentaria y hasta le diría emergencia farmacológica. Y eso significa afectar intereses”. No aclaró si el Frente Para la Victoria va a aplicar la emergencia en las provincias en las que es gobierno.
Además se refirió al endeudamiento. “Hay que prestar muchísima atención, los recursos que van a ser tomados van a ser los de los jubilados”. La ex presidenta criticó el nivel de endeudamiento de la actual gestión y destacó la política previsional del kirchnerismo.
Aunque no habló sobre la gestión del peronismo en las provincias, la ex presidenta tuvo que reconocer el rol que venían jugado los parlamentarios del FPV-PJ, apoyando distintas leyes que propuso el gobierno. “Me hago la autocrítica de que el Frente Para la Victoria, no ha estado a la altura de las circunstancias, en relación a leyes que hayan perjudicado al pueblo. Me refiero a una parte…”.
Para demostrar que su reconocimiento no implicaba diferencias que no podían ser superadas, aseguró: “traicionaron es una palabra muy fuerte, no estuvieron a la altura, traición es una palabra muy fuerte, divisoria de aguas”. Yo no vine acá para hablar mal de este o el otro”.
Explicaciones
El periodista Roberto Navarro ensayó entonces una crítica: “pero Cristina, ustedes perdieron, el Indec no reflejaba lo que pasaba, había problemas”.
Cristina Kirchner respondió entonces apelando a la teoría del “estrangulamiento externo”. Responsabilizó los problemas de su gestión a los medios de comunicación y “presiones externas”. Aprovechó además para reivindicar el impuesto al salario.
Ante la consulta de porqué gran parte de la población había votado a Macri, deslindó cualquier responsabilidad: “creo que no hay gente que se sintió desamparada, sino que hubo un bombardeo mediático formidable”.
¿Candidatura o mensaje para una lista de unidad?
Recorrida parte de la entrevista, llegó la pregunta que muchos esperaban. “¿Va a ser candidata?”.
La ex presidenta respondió: “Hace unos días mantuve una charla con intendentes en el Instituto Patria. No estoy en esto porque estoy detrás de un cargo. Pero hay responsabilidades históricas. Siento la necesidad de unir, para ponerle freno al ajuste de este gobierno. Si es necesario que yo sea candidata, para darle mayor cantidad de votos, lo soy”.
Cuando le preguntaron por Florencio Randazzo, su candidatura y su propuesta de participar en unas PASO, la presidenta eligió sus palabras: “este candidato que usted menciona…que fue mi ministro durante 8 años. ¿Yo puedo ir a pelearme con él?".
Tras recordar que Randazzo había sido uno de sus ministros, reiteró su objetivo: “Mi rol es lograr que se construya la unidad, en base a una propuesta”.
La entrevista recorrió otros temas como la crisis en Brasil por las denuncias de corrupción, y sus alcances en Argentina, pero el tema que ya empezaba a repercutir es su definición ante las próximas elecciones. “Si es necesario que yo sea candidata, lo soy” había dicho. Para algunos volvería a confirmar su intención de ser candidata a senadora por la Provincia de Buenos Aires. Para otros observadores, sin embargo, es una estrategia para negociar con las otros sectores del peronismo una lista de unidad, entre ellos a quienes impulsan la candidatura de Florencio Randazzo y a los senadores que reconoció que habían apoyado leyes del gobierno.
El debate sigue abierto. Las negociaciones también.
El planteo de una lista de unidad entre los distintos sectores del peronismo - "y del campo nacional, popular y democrático" - volvería a plantearlo en las puertas del Instituto Patria, donde habló ante unas 700 personas que habían llegado hasta allí.