El Encuentro Nacional contra la Precarización y los Despidos del 1 y 2 de agosto resultó un hecho de enorme importancia ya que convocó a la clase trabajadora a impulsar un gran movimiento que se apueste a enfrentar la precarización.
Viernes 7 de agosto de 2020
El Encuentro Nacional contra la Precarización y los Despidos del 1 y 2 de agosto resultó un hecho de enorme importancia para la clase trabajadora que busca organizarse de manera combativa, aprobado por el Movimiento Nacional Contra la Precarización y los Despidos, recientemente, para impulsar un gran movimiento que se apueste a enfrentar la precarización laboral donde mantienen inmersa a la mayoría de la clase trabajadora del país.
Somos conscientes de que es imposible acabar con la precarización desde un sólo centro de trabajo –sea público o privado–, por lo que resulta indispensable construir un gran movimiento que exija la recontratación y basificación de todos los trabajadores en el territorio nacional, incluidos todos los profesores despedidos, de manera encubierta, por la Universidad Autónoma de la Ciudad de México. Ese es uno de los objetivos que persigue el Movimiento contra la precarización y los despidos, apuntando a imponer nuestros derechos al gobierno de la 4T.
En el encuentro se inscribieron y/o participaron del mismo , por primera vez en muchos años, varios cientos de trabajadores precarizados, afiliados o no a algún sindicato, de todos los sectores de la economía: obreros de las maquilas y de las fábricas de autos del bajío mexicano, profesores de todos los niveles educativos, trabajadores de las aplicaciones digitales, juventud estudiantil, jubilados, amas de casa, trabajadores de cultura, de dependencias estatales, del sector salud, entre muchos otros.
El Encuentro estuvo dividido en dos días de intensos debates cuyo objetivo es construir acuerdos políticos básicos, de tal forma que nos permita empezar a delinear un programa de lucha en conjunto contra la precarización de las vidas de la clase trabajadora.
Se inauguró el sábado, 1 de agosto, con una sesión en plenaria donde se leyeron y trasmitieron saludos de luchas obreras, actualmente, en curso como la Asamblea de Profesores de la UACM, SutNotimex, SINADOCO, Stuach, y otras. A continuación, sesionamos en las quince mesas de trabajo cuyo eje es un documento base desde donde se expone y problematiza la situación nacional, no sólo en su aspecto de derechos laborales sino también en temas como la militarización, el feminicidio, la crisis económica mundial, etc. Al finalizar el primer día, cada mesa redactó sus resoluciones con el objetivo de presentarlas al pleno del día siguiente.
El domingo, 2 de agosto, la jornada continúo en una sesión plenaria. Se dio inicio leyendo un documento donde se recogieron las resoluciones de cada mesa del día anterior. Se manifestaron los temas en que había consenso como son la lucha combativa en las calles contra la precarización, la organización independiente del gobierno y los partidos del régimen, la necesidad de impulsar comités contra la precarización y los despidos en los centros de trabajo y en los barrios; el llamado a un Frente de Profesionistas y Abogados Democráticos en Defensa de los Trabajadores, vinculado a este Movimiento, así como el llamado a una Asamblea Nacional de Trabajadores de la educación media superior y superior a realizarse en tres semanas, entre otras.
Así mismo, se expresaron, de forma democrática, tanto las diferencias como los matices, que planteamos seguir debatiendo con seriedad y fraternalmente en esta organización que estamos construyendo con más de 40 organizaciones de todo el país y cientos de trabajadores; pues, entre los acuerdos que tenemos hay uno que prima: las y los trabajadores debemos comenzar a construir nuestras herramientas que nos fortalezcan y preparen para las peleas que daremos por recuperar nuestros derechos, así como para enfrentar la crisis que quieren los poderosos descargar sobre nuestra clase.
La plenaria siguió con decenas de participaciones que expresaban el ánimo combativo de los asistentes. Mención especial merece el espíritu internacionalista que se manifestó en todo el Encuentro. Reflejó de ello fueron los saludos de organizaciones revolucionarias desde Estados Unidos y Costa Rica. En la mayoría de las mesas y en la reunión general se habló de la solidaridad con luchas en otros países.
Este Encuentro, como el Movimiento que estamos impulsando, es un importante avance en la organización de sectores de la clase trabajadora, tras una política combativa que apunta, ademas, a levantar una perspectiva alternativa a la burocracia sindical.
Es necesario avanzar en la consolidación de la fuerza conquistada hasta hoy y seguir construyendo esta organización permanente, que se ha propuesto el objetivo de acabar con la precarización en todo el país y devolver a los miles que fueron despedidos, a sus puestos de trabajo. Para eso, es fundamental tener una política activa para que los millones de trabajadores organizados en las centrales sindicales, se pongan en movimiento.
Por eso, el Encuentro votó llamar a los sindicatos y centrales en particular a las que se reclaman opositoras, a solidarizarse activamente con los conflictos en curso y a que tomen en sus manos la lucha contra la precarización y los ataques de la patronal, lo cual hasta ahora, lamentablemente no vienen haciendo.
Sin duda, una de las herramientas claves para organizar este movimiento es la conformación de comités contra la precarización en todos los centros de trabajo y colonias; Junto con ello se planteó la organización de una gran asamblea nacional de los trabajadores del nivel superior y medio superior para discutir las problemáticas específicas de estos sectores, ya que el día de hoy se desarrollan luchas por la defensa de los derechos laborales, del Contrato Colectivo de Trabajo, contra la precarización laboral y por la exigencia de un rescate de las universidades en quiebra.
Lo anterior está enmarcado en el contexto de un desastre económico internacional de proporciones inimaginables qué, como muchos economistas coinciden, puede ser peor aún que la gran depresión de 1929 y, quienes lo generaron, pretenden tirarlo encima de la clase trabajadora. Por estos motivos resulta tan importante que las y los trabajadores levanten la cabeza y recuperen la tradición de organización asamblearia que fue atrofiada por años de ofensiva neoliberal y traiciones del charrismo sindical, impulsando la unidad combativa y en las calles.