Elementos de la Guardia Nacional y el Instituto Nacional de Migración (INM) impidieron el paso a la cuarta caravana migrante compuesta principalmente por haitianos y venezolanos que había salido en la mañana del sábado de Tapachula, Chiapas.

Emilia Macías @EmiliaMacas1
Martes 7 de septiembre de 2021
Con escudos en mano, agentes cercaron la carretera costera a las 5 de la mañana para impedir el paso a la caravana. Subieron a varias familias centroamericanas a camionetas reforzadas con barrotes en las ventanas mientras que otros pudieron escapar por la orilla del río o las calles cercanas a la cancha de basquetbol donde se encontraban, pero medio kilómetro después se encontraron de nuevo con los cercos.
#AlertaUrgente: Agentes del Instituto Nacional de Migración y Guardia Nacional, emboscan en horas de la madrugada a las personas migrantes que de forma colectiva pernoctaban en la localidad de Huixtla, #Chiapas, durante el operativo violento separaron a las familias@CNDH @CIDH pic.twitter.com/UqeUNjyHFQ
— Movimiento Migrante Mesoamericano (@MMMesoamericano) September 5, 2021
Más de un centenar fue detenido por los federales. Los restantes se escondieron en la vegetación de los montes durante más de tres horas porque seguían patrullando la zona. Esto se suma a las agresiones de hace una semana; en esta ocasión varios migrantes denunciaron ser detenidos con uso excesivo de la fuerza, además de que los agentes traían equipos antimotines.
Las caravanas llenas de personas con la ilusión de poder llegar a Estados Unidos o al norte de México para buscar mejores condiciones de vida, son reprimidas, detenidas y obligadas a regresar a sus países por un cuerpo represivo que responde a los intereses políticos y económicos con Estados Unidos.
En la mañanera de hoy, AMLO informó que escribirá una carta al presidente estadounidense, Joe Biden para "ordenar" el flujo migratorio. Explicó que no era posible dejar pasar a todos y todas las que querían llegar al norte del continente, pero pediría más visas de trabajo para más personas.
Pero una carta con un plan de regulación no es la solución, puesto que no garantiza derechos plenos para todos y todas, y mucho menos resuelve el problema de raíz.
Es urgente tirar todas las leyes antimigrantes, que sólo reflejan las políticas reaccionarias, racistas y conservadoras de ambos lados de la frontera, que sobre todo golpean a los más pobres, a la juventud y a las mujeres.
Por ello exigimos, plenos derechos para las y los migrantes, así como libre transito.
¡No más represión a los y las migrantes! ¡La clase obrera es una y sin fronteras!