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Red Internacional
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Mala Educación. Cuatro grandes mentiras de Vidal contra el “Cartel de la Tiza”

Según la gobernadora bonaerense hay “narcos” que quieren destruir la escuela pública. Pero su relato está plagado de mentiras donde las y los docentes son el blanco de sus ataques.

María Díaz Reck

María Díaz Reck Docente y congresal de Suteba La Plata

Lunes 9 de abril de 2018 15:23

La semana pasada, durante el paro y la movilización a la Gobernación bonaerense en la ciudad de La Plata de miles de docentes, estatales, trabajadores de la salud y judiciales, María Eugenia Vidal se despachó con varias mentiras en algunas entrevistas concedidas a empresas periodísticas amigas, atacando a la docencia provincial y a las medidas de lucha contra el ajuste.
 
En medio de sus afirmaciones y sin esbozar ningún tipo de argumentación seria sobre semejante diagnóstico, Vidal dijo que “hay narcos que no quieren que se abran escuelas”. Sin dar nombres y apellidos, y haciéndolo en medio del ataque al gremio de trabajadoras y trabajadores de la educación, casi que podría decirse que en la cabeza afiebrada de la Gobernadora (quizás asesorada por su ministro de Seguridad Cristian Ritondo) se va delineando algo así como el “Cartel de la Tiza”, una banda de uniformados con guardapolvo que sólo busca un rédito personal a costa del sufrimiento y la deseducación de millones de niñas y niños.
 
Para sustentar semejante delirio Vidal se ve obligada a apelar a más de una falacia para intentar convencer a la población de que en las y los docentes está el germen de todos los males que azotan a la educación pública.

Las cuatro mentiras que se detallan a continuación son, quizás, las más importantes de todo el catálogo oficial.
 

Mentira 1: los salarios

 
En el programa de Canal 13 “El Diario de Mariana” la Gobernadora afirmó que la mitad de los docentes cobrarán un salario promedio de $ 28 mil a fin de año, considerando el plus de sumas en negro. “El aumento que estamos proponiendo es del 18.3 %”, agregó.
 
La realidad, muy alejada del relato de Cambiemos, es que una maestra de grado que recién se inicia cobrará $ 13 mil por cargo promedio, es decir, por debajo de la línea de pobreza, estimada en $ 17.600. El salario básico de un maestro de grado es hoy de $ 5.407 y con un 15 % pasaría a $ 6.218.
 
Mientras la mayoría de las estimaciones calculan que la inflación anual será del 25 % o más, y siguen aumentando los impuestos y el transporte (los boletos mínimos pasan a costar, en promedio, 50 % más que en enero), la propuesta de la Gobernadora es una burla a miles y miles de trabajadoras que sostienen diariamente la educación pública en la provincia.
 
Para llegar a fin de mes no queda otra que trabajar dos y hasta tres cargos. Esto atenta contra la salud de los trabajadores y sobre la calidad educativa por la que tanto dice preocuparse Vidal.
 
A su vez, ante la pregunta de los periodistas, la mandataria aclaró que lo que dijo durante su campaña electoral sobre que los docentes deberían ganar $ 40 mil “no fue una promesa de campaña” y reconoció que el Estado provincial sigue pagando salario en negro.
 
Y por si fuera poco cuando hay medidas contundentes en reclamo de salario, como la semana pasada, vidal se da el lujo de falsear la realidad. “Unas 300 escuelas estuvieron cerradas durante el paro” volvió a mentir Vidal, esta vez sobre la enorme medida de lucha del jueves.
 

Mentira 2: presentismo y “ocho días para enfermarse”

 
La embajadora del presentismo, que faltó el 65 % de las sesiones siendo presidenta de la Legislatura porteña, le dijo a las y los docentes que este “no es un castigo ni una penalidad hacia aquel que tiene que cuidar un hijo” y aclaró que hay ocho días para poder faltar por enfermedad (propia o de hijas e hijos) durante el año sin perder el premio de $ 6 mil anuales por presentismo.
 
Ya en 2004 un estudio de la Unesco daba cuenta de las enfermedades más comunes y específicas del trabajo docente: padecimientos como las várices, disfonía, lumbalgias, hasta manifestaciones psicosomáticas como el estrés, gastritis, hipertensión arterial, disfonía, llegando a la angustia y la depresión.
 
La Gobernadora que percibe una dieta de $ 76 mil mensuales, que lleva a sus hijos a una escuela privada en Castelar y paga empleadas domésticas para atenderlos, está muy alejada de la realidad de las jornadas laborales docentes que son extenuantes y que llevan mucho más tiempo del que se está frente a los alumnos.
 
¿A sus empleadas domésticas también las obligará a enfermarse hasta ocho día al año solamente si quieren mantener todo el ingreso que les corresponde?
 

Mentira 3: “mejoramos la comida en los comedores”

 
Vidal hizo alarde de lo bien que comen las y los miles de estudiantes en las escuelas públicas bonaerenses. “Hay carne, verdura y leche”, afirmó sin titubeos. Pero los cientos de reclamos e imágenes de lo mal y poco que comen los chicos en la Provincia de Buenos Aires da por tierra los dichos de Vidal.
 
La Provincia en la gestión de Vidal destina $ 16 por estudiante por día para los comedores. Claro, comparados con los $ 6 que destinaba Scioli al final de su mandato puede sonar bien. Pero Vidal es la Gobernadora de Cambiemos, que devaluación brutal, tarifazos e inflación mediante llevó la canasta básica por las nubes. ¿Quién puede pensar que con ese dinero puede obtenerse un menú nutritivo?
 
Y Vidal es consciente de que muchísimos de esos estudiantes a veces tienen en la escuela su “mejor” comida diaria. Esta mentira, por eso, suena a cinismo cruel.
 

Mentira 4: “no se cerró ninguna escuela”

 
Cuando llegó el momento de hablar sobre el cierre de escuelas de islas, rurales y los bachilleratos de adultos, María Eugenia Vidal argumentó cínicamente que para los chicos “es bueno sociabilizar” e ir a escuelas con mayor número de estudiantes. Así defendió su plan de cierre de decenas de escuelas rurales y de islas, aunque tuvo que admitir que a partir del enorme rechazo de la comunidad isleña tuvieron que dar marcha atrás con esos cierres. Sin embargo, en el caso de su plan de ajuste sobre los bachilleratos de adultos, que se propone cerrar en toda la provincia, no dijo una palabra (ni tampoco le repreguntaron sus periodistas cómplices).
 
La realidad es que a partir de la implementación de la resolución 1657/17, los 441 Bachilleratos para Adultos de la provincia de Buenos Aires dejan de existir como tales. Se calcula que esto afecta a más de seis mil estudiantes mayores de edad y a cerca de dos mil docentes.
 

Un plan de lucha contra el ajuste de Vidal

 
Ante las mentiras y el ajuste encabezados por Vidal, es necesario darle continuidad a las medidas del jueves 5, donde se expresó la enorme bronca que hay entre las y los docentes. Robrto Baradel y el resto de los dirigentes del Frente de Unidad Docente (FUD) solo atinaron a anunciar para la semana que comienza asambleas de escuelas y nuevamente dejaron sin fecha a la Marcha Federal Educativa y el paro nacional como exigió la Agrupación Marrón impulsada por el PTS junto a independientes.

Los dirigentes de todos los gremios, empezando por Baradel, volvieron a mostrar, una vez más, que están más preocupados en las elecciones del 2019 que en derrotar al plan de ajuste del gobierno nacional y provincial.
 
A las mentiras y los ataques de Vidal no se los puede enfrentar solamente con discursos y alguna que otra movilización aislada. Es necesario un plan de lucha con paros y movilizaciones masivas y bien planificadas que muestren toda la fuerza y la predisposición de luchar de los docentes junto a la comunidad educativa.

Vidal puede querer darle forma a un tenebroso y peligroso “Cartel de la Tiza”. Pero a lo que le tiene miedo de verdad es a que los cientos de miles de docentes bonaerenses se transformen en una fuerza organizada e imparable en las calles luchando por sus derechos elementales contra el ajuste del gobierno de CEO y mentirosos.