El Consejo Nacional de la Industria maquiladora y manufacturera de exportación (Index) y el Consejo Mexicano de Negocios exigieron al presidente López Obrador una solución a las huelgas en Matamoros por el “estado de indefensión que se vive”.

Óscar Fernández @OscarFdz94
Miércoles 20 de febrero de 2019
Ambos organismos se manifestaron en comunicados exigiendo al presidente López Obrador que dé solución al conflicto obrero-patronal en Matamoros, en el cual los trabajadores han parado en exigencia de un 20% de aumento salarial y un bono de $32,000. El Index en su declaratoria manifestó:
“En unidad sectorial, el Consejo Nacional index, a nombre de sus 21 asociaciones, consejeros nacionales y membresía representada, suscribimos la ‘Declaratoria Matamoros index 4T’, seguros de que nuestra cultura laboral, conocimientos, visión productiva, capacidad de planeación y ejecución, sumará para resolver en favor de la industria de Matamoros y de México”.
Evidentemente que cuando mencionan que la “crisis que vive Matamoros”, como ellos describen el conflicto, debe resolverse “en favor de la industria de Matamoros y de México”, en realidad se refiere a sus ganancias y no a las condiciones laborales de la frontera y la industria maquiladora, las cuales ya hemos descrito con anterioridad en este diario. La indignación del Index se hace más patente cuando aseguran que la “4T” debe asumir consecuencias, “pero no con silencio gubernamental, ni permitiendo que nuevas formas de sindicalismo sorprendan al sector industrial con implementaciones contra reloj”.
Es decir, los paros de los trabajadores exigiendo mejoras salariales para subsistir y la oleada de huelgas que les siguió no deberían existir para el Index porque son una “nueva forma de sindicalismo” que interrumpió las labores usuales de la industria, de ahí que mencionen que éstas “sorprenden al sector”. Por supuesto que la patronal está muy indignada después de décadas en las que las burocracias charras de la CTM permitieron que los empresarios se enriquecieran a costa del salario y las condiciones de vida de los trabajadores, pero una vez éstos reclaman, su “nuevo sindicalismo” no es tolerable.
“En México, dejamos de ser maquiladoras y pasamos a ser grandes manufactureras, cuando le dimos nuevas formas a la economía nacional con el impacto económico y social que tiene la inversión extranjera directa en el país y sus regiones”.
Según ellos la explotación de los trabajadores es positiva porque le da nuevas formas a la economía nacional y atrae inversión; por eso, pretenden resaltar los “beneficios” que ellos obtienen a costa de miles de trabajadores que desgastan sus cuerpos en las fábricas.
Alejandro Ramírez Magaña, expresidente del Consejo Mexicano de Negocios, por su parte, culpó a los trabajadores de su situación. “Será indispensable que no se tolere la extorsión a trabajadores y empresas por parte de algunos líderes porque solo así, continuaremos abonando a la generación de más empleos y no a su destrucción como sucedió recientemente en Matamoros, Tamaulipas”.
Se refiere a los cierres de empresas anunciados como en el caso de Coca-Cola, cuyos trabajadores fueron a huelga, a lo que la patronal respondió anunciando que se irá de la ciudad en un virtual lock-out. Añadió:
“El que un grupo reducido de manifestantes, pueda tomar de rehén una parte productiva del país y ocasionar pérdidas directas, -que, de acuerdo con cifras de la CONCAMIN superan los 24 mil millones de pesos- sienta un mal precedente sobre la prevalencia del estado de derecho de un país. Esto no abona a generar las condiciones de confianza, indispensables para la inversión”.
Es decir, importan más las ganancias de la empresa y sus 24,000mdp que las condiciones de vida de los trabajadores y su 20-30. Por ello el Estado debe intervenir imponiendo la ley de los empresarios (o como ellos dicen, el estado de derecho) para que regresen las inversiones.
En ambos casos vemos cómo la clase empresarial le exige al gobierno que continúe lo que por décadas se le permitió bajo gobiernos priístas y panistas. ¿Pero la 4T realmente traerá los beneficios que millones le exigieron en las urnas?
Hay que ver la respuesta de sus gobernadores y políticos para darnos una idea de hacia dónde apuntan. Ya el presidente municipal de Matamoros, del MORENA, desconocía las huelgas en su municipio desde el inicio.
La lucha de los trabajadores de la maquila en Matamoros, así como las distintas huelgas de sectores como el de los universitarios (como el SITUAM y el STUABJO) y el paro de trabajadores de la SEMARNAT o de los despidos en el DIF, dan cuenta de que la realidad del trabajo en México sólo favorece a los empresarios. Se rehúsan a dar el 20-32 porque noquieren que les toquen el bolsillo y por eso reclaman por las "pérdidas" potenciales que la huelga ocasiona.
Pero las vidas de los trabajadores valen más que sus ganancias y la oleada de huelgas muestra el potencial que tiene la clase obrera tomando su destino en sus manos con sus propios métodos: la huelga y la imposición de ésta a los charros. Y por supuesto: hasta quebrarles su "estado de derecho" a los patrones y gobiernos que los cobijan, imponiendo el estado de derecho de los de abajo, el gobierno de los trabajadores del campo y la ciudad.

Óscar Fernández
Politólogo - Universidad Iberoamericana