En Tamaulipas se gesta una crisis migratoria de gran magnitud. La muerte de Oscar Alberto y su hija Valeria en las fauces del Rio Bravo, vuelve a fijar la atención en la frontera tamaulipeca.
Viernes 28 de junio de 2019
El contexto está marcado por el cambio de política de la 4T hacia los migrantes centroamericanos, debido a la presión del gobierno de Trump ante la amenaza de imponer el aumento de aranceles a los productos mexicanos. El giro brusco de la 4T que pasó de las “puertas abiertas” a la persecución de migrantes es la estampa de la crisis que viene.
Sin lugar a duda, la referencia en Tamaulipas para el trato a migrantes es tristemente célebre. Los datos obligados son la masacre de 72 migrantes en San Fernando Tamaulipas en 2010, las fosas clandestinas en el mismo municipio y ahora la muerte de estos dos migrantes salvadoreños en el Río Bravo a la altura de Matamoros. Su imagen dio la vuelta al mundo y nos hizo recordar al niño sirio Aylan Kurdi que se ahogó en una playa de Turquia tratando de emigrar.
Un problema global de causas estructurales
No es casual que el elemento que cruzó este cambio de la política federal en cuanto al tema migratorio sea la amenaza arancelaria de Trump. Ello habla de la línea agresiva sobre lo que el imperialismo estadounidense considera su patio trasero. Esto hay que enmarcarlo en la línea dura del FMI, el pago puntual de los intereses de la deuda y la injerencia militar, política y económica norteamericana en toda América Latina. Es decir, no es solamente la búsqueda de un beneficio electoral para Donald Trump, es para beneficiar los intereses imperialistas.
Además, los resultados desastrosos de este sojuzgamiento son múltiples y ahí están las causas profundas de la migración. Hablamos de un fenómeno de carácter internacional que desde el sentido común corre el grave riesgo de engendrar puntos de vista xenófobos y antiinmigrantes. Es contradictorio y hasta aberrante que aquello que millones han criticado por años respecto al trato a las y los mexicanos en EUA, se corra el riesgo de reproducirlo hacia quienes, en su mayor parte, solo quieren estar de paso por México.
El actual problema migratorio en la frontera contempla varios niveles, desde el hecho de que se enfrentara la repatriación y deportación de miles de mexicanos que de primera mano tienen que ser asistidos en la frontera. Ahora también, se combina un segundo fenómeno. La llegada de nuevas caravanas y grupos de migrantes centroamericanos y del Caribe que quedan estacionados en las fronteras. Y por ultimo el hecho de que la mayor parte de las grandes ciudades fronterizas son ya de por sí, focos de captación de migración interna que busca oportunidades de trabajo en el “paraíso maquilador”.
Como se planteó este jueves 27 de junio en el Colegio de la Frontera Norte en la mesa de análisis “Caravanas migrantes en Tamaulipas: entre la Violencia y la agencia”. Así como Matamoros, Reynosa o Nuevo Laredo, otras ciudades fronterizas de México tienen la particularidad geográfica de compartir los más de 2500 km de frontera con EUA. Esta condición es trágica ante las condiciones presupuestales, sociales y estructurales que tienen las instituciones de asistencia por parte de todos los órdenes de gobierno. Lo cual contrasta con el hecho de que Tamaulipas residen alrededor del 33% de los mexicanos deportados.
Las formas visibles de la migración en Tamaulipas
Se entiende en general que los migrantes centroamericanos huyen de la violencia social y la pobreza en los países de la región. Si bien como es sabido existe un fenómeno de trafico de personas que alimenta lo que hoy es un éxodo, ya no tiene como motor principal el “sueño americano”, ahora se busca huir de la violencia que existe en centro américa.
La oleada más reciente ha sido alimentada en mayor medida por las visas humanitarias que se venían promoviendo con la política de puertas abiertas. Jorge Lera, de la Universidad Autónoma Tamaulipas, aseveró que las ganancias del tráfico de migrantes hoy son cuantiosas para las redes criminales que están involucradas o sectores comerciales en México que se benefician con el tránsito de migrantes.
Oscar Hernández del COLEF, especialista en migración, manifestó que de acuerdo con encuestas realizadas por este organismo, la mayor parte de los migrantes centroamericanos provienen de Honduras, el Salvador, Guatemala y hasta Nicaragua. Que existe un índice importante de migrantes que huyen de los crímenes de odio, encarcelamientos y la política homofóbica de los gobiernos centroamericanos. Y que los migrantes manifiestan un abierto malestar por las extorsiones de las autoridades de migración, la policía federal y el ejército.
Por otra parte, el presbítero Francisco Gallardo, de la Casa del Migrante Diócesis de Matamoros del albergue migratorio, consideró que de conjunto con los recursos que se cuenta actualmente se está lejos de una asistencia humanitaria en el país. Mas allá de ello considero que las organizaciones sociales, religiosas y de derechos humanos vienen realizando grandes esfuerzos por ayudar a las y los migrantes. En complemento, José Martín Carmona Flores, director general del Instituto Tamaulipeco para los Migrantes, manifestó que la capacidad de los albergues está sobrepasada y que ello mantiene a cientos de migrantes en los puentes internacionales, en calles y en “casas de seguridad” de coyotes bajo la promesa de pasarlos al otro lado.
Serpientes y Escaleras en la política migratoria
En este sentido el titular de la dependencia concluyó que “hoy por hoy, bajo la actual administración del presidente López Obrador, las instituciones estatales de asistencia se encuentran en el limbo”. Esto se ve al haber pasado de una política amiga de “visas humanitarias” que prometían educación, salud y trabajo” con el programa “Estás en tu casa” de Peña Nieto y la política de “Puertas Abiertas” de López Obrador al giro brusco actual.
Éste se expresa en la abierta persecución de migrantes que actualmente arroja ya la cantidad de 550 mil migrantes retenidos y aprendidos. En esta situación que se podría ilustrar con el juego de serpientes y escaleras, la ubicación del gobierno estatal de Cabeza de Vaca, así como del gobierno municipal de Morena en el caso de Matamoros es de ineficacia ante este problema. Y el corolario es la política judicial anunciada de que habrá penas carcelarias a quien asista y se solidarice con los migrantes.
En sentido del ofrecimiento de trabajo que se ha hecho con el programa “Quédate en México”, la doctora del Colegio de la Frontera Norte, Cirila Quintero, aseveró que el límite de este programa es que no estuvo pensando de forma integral contemplando también garantizar el derecho de vivienda en el territorio, e igualando los derechos laborales y civiles para extranjeros y nativos.
La perspectiva de otorgar la posibilidad de contratación laboral, servicios de salud, educación y recreación, vivienda y plenos derechos, a ambos lados de la frontera, es una lucha que requiere de la movilización masiva multiétnica y multirracial. Los pueblos de América donde todos somos migrantes y hemos aportado a la historia, la riqueza social y la cultura histórica; lejos esta del odio racial y xenófobo de los gobernantes imperialistas que son nuestro verdadero enemigo.