La agrupación de mujeres y diversidad sexual, Pan y Rosas, se pronuncia ante polémica tras entrampamiento de proyecto aborto en tres causales y ofensiva de la derecha y Democracia Cristiana.
Viernes 21 de julio de 2017
Este jueves, se rechazó en la Cámara de Diputados, pasando a Comisión Mixta el ya ínfimo proyecto propuesto por la Nueva Mayoría sobre la interrupción del embarazo bajo tres causales. La iniciativa, que sólo aborda un 3% de los casos de abortos clandestinos que se realizan en Chile, fue cercenada por la derecha, la Iglesia y la Democracia Cristiana y que, aún con todos estos límites impuestos, fue rechazado como muestra de su conservadora moral y como muestra de que no quieren resguardar la vida, sino que mantener el control político sobre el cuerpo de las mujeres, aunque ello implique la muerte, el encarcelamiento o poner en riesgo nuestras vidas.
Las mujeres manifestamos nuestro más profundo rechazo y repudio a esos diputados que votaron en contra del proyecto original. Hoy, con más fuerza que nunca, cuestionamos la dudosa moral de un Congreso que gobierna para los ricos y los más poderosos de este país. El aborto es una realidad que opera de facto, que existe y seguirá existiendo, que no se soluciona escondiéndolo bajo de la alfombra como muchos honorables parlamentarios nos quieren hacer creer.
A pesar de todo, no nos desesperanzamos, nos seguiremos organizando en cada lugar de estudio y trabajo, junto a nuestros compañeros, no sólo para conquistar las tres causales, sino por conquistar el pleno derecho y poder de decisión sobre nuestros cuerpos. Porque las mujeres en este sistema somos tremendamente discriminadas, condenadas y, aún así, porque es una necesidad y una realidad, abortamos por infinitas causales: por situación de riesgo social, por falla de anticonceptivos, por carencia de educación sexual, porque no queremos ser madres, entre otras.
Este 25 de julio, hacemos un llamado a salir a la calle por un aborto libre, legal, seguro y gratuito, por el total derecho a decidir sobre nosotras, sobre nuestros cuerpos, sobre nuestras vidas. Convocamos a que se plieguen las distintas organizaciones de mujeres, del movimiento estudiantil y de los trabajadores.
Que los empresarios, la derecha y las iglesias no decidan por nosotras. ¡Por un aborto legal, libre, seguro y gratuito!