Las declaraciones de Muñoz Ledo sobre su desacuerdo con el documento firmado entre México y EE.UU. y el posterior despliegue de la Guardia Nacional en la frontera sur para satisfacer las demandas de Donald Trump, provocaron importantes debates de personalidades del Gobierno Federal además de reacciones dentro del MORENA.

Jesús Pegueros Estudiante de la Facultad de Economía de la UNAM | @DemoPegueros
Jueves 20 de junio de 2019
En días recientes las declaraciones de Porfirio Muñoz Ledo abrieron una serie de intercambios entre distintas personalidades del Gobierno Federal, debates que comienzan a tener repercusiones alrededor del partido gobernante, el MORENA.
Y es que el rechazo por parte del actual presidente de la Cámara de Diputados a ciertos acuerdos firmados en Washington, así como del despliegue de la recién creada Guardia Nacional en los puntos de acceso al sur del país, llamó la atención al punto de tener una respuesta del Presidente de la República.
Ya desde su participación en el acto de "unidad nacional" que se realizó en Tijuana convocado por AMLO, Ledo calificó como de "inmoral" la resolución de impedir el acceso a migrantes en la frontera sur y exigir el libre tránsito al norte. Añadió, en una sesión sobre comercio, que “la Guardia Nacional fue creada para combatir criminales, no para combatir migrantes”.
Añadió que las facultades para tomar una decisión y resolución de esas medidas no le corresponden a la Secretaria de Relaciones Exteriores (SER), puesto que la Secretaría de Gobernación es quien debe de tomar estas resoluciones. Según expone Muñoz, debido a esto el conjunto de medidas que se desempeñan actualmente violan la ley.
Tocando otros puntos, consideró que la respuesta a las provocaciones del mandatario de EE.UU. no puede ser sólo la aceptación de los dictados sin la preparación de elementos para la defensa, incluyendo el arancel a las armas, uno de los principales productos de destino a México y la coordinación con organismos internacionales, sin olvidar la alianza con Rusia y China.
Todos estos argumentos en realidad no distan mucho de la confianza en las instituciones y la reparación de las mismas en función de la fortaleza a la hora de la negociación con personajes como Trump. Esto no impidió que el debate conquistara una visibilidad que choca con la supuesta cohesión que mantenía AMLO a través de sus conferencias matutinas y que atrajera a personajes de la opinión pública, intelectuales, y militantes de su partido actual, el MORENA como John Ackerman, quien concordó con algunos de sus postulados.
Esto no quiere decir que haya una ruptura sustancial, la posibilidad fue descartada por el propio Muñoz al mencionar que se encontraba satisfecho con el acuerdo en días recientes y que su postura es pensar en llegar mejor preparados a la revisión de los 45 días.
A medida que pasan los días, se acerca el momento de ver los efectos de este convenio entre AMLO y Trump con casos barbáricos de humillación y violencia hacia los migrantes procedentes de Centroamérica. La reflexión sobre las alternativas que hay a este trabajo sucio en nombre del racismo norteamericano adquiere gran importancia.
La crisis migratoria se agudiza con la crisis económica que obliga a los trabajadores de un país a migrar a otro en busca de mejores condiciones de vida, en especial elevación del poder adquisitivo mediante el salario. 80% de la migración internacional y sin dudas, el caso centroamericano, está motivada por la búsqueda de un mejor empleo.
Los organismos a los cuales propone Muñoz Ledo crujen con la crisis política que se ve desdoblada como producto de la económica, la preponderancia de los capitales nacionales de las distintas burguesías a costa del desarrollo general, orillan a los distintos gobiernos a romper los tratados que atenten contra la ganancia de los capitales a los cuales representa y demás sectores que le brindan su apoyo.
El sentimiento de rechazo a los caprichos y locuras del actual presidente de los Estados Unidos es el motor de este debate que apenas comienza en la escena política mexicana. La subordinación que se intenta ocultar desde distintos flancos aparece como una realidad cada vez más evidente para millones. Hasta ahora ningún sector de los partidos ha optado por romper esta configuración y se puede esperar que continúe causando estragos a México en la campaña de Trump. A su vez es una prueba importante a afrontar por parte del MORENA, la primera de envergadura geopolítica sustancial.

Jesús Pegueros
Estudiante de la Facultad de Economía de la UNAM