Sergio Massa le pidió al presidente Macri “avanzar con el estudio que merece una medida de semejante calibre, respetando los plazos y procedimientos establecidos por las normas”.
Lunes 11 de julio de 2016 09:28
En una carta subida a su cuenta de Facebook el diputado y principal figura del Frente Renovador señalo que "el aumento de las tarifas debe ser asumido como un error serio y debe corregirse urgentemente para evitar que siga provocando daños irreversibles en el tejido social y en la actividad económica".
En otra parte de la misiva dice reconocer "al igual que muchos argentinos, la situación de colapso en que su gobierno recibió el sector energético y la urgencia de hacer modificaciones profundas que permitan un horizonte de sustentabilidad en una materia de la que depende el futuro económico de nuestro País".
Sergio Massa desconoce así no solo su paso por el gobierno anterior como Jefe de Gabinete, sino toda su trayectoria política como parte de la casta gobernante que fue cómplice de esta “situación de colapso”. Tampoco dirigió una sola palabra a denunciar a las empresas privadas que comercializan la energía y que a lo largo de los años no han invertido un solo peso para mejorar las líneas de distribución y la calidad del servicio que brindan.
Con miras a las legislativas de 2017 y con el kirchnerismo en desbandada, el Frente Renovador buscará capitalizar el descontento con las políticas de ajuste. Massa no se olvida de recordarle al Presidente los favores brindados en pos de la gobernabilidad: "Con la misma seriedad y responsabilidad con que ayudamos en leyes fundamentales como la salida del default o el pago a los jubilados, le pedimos que revise urgentemente esta situación que causa dolor e incertidumbre". El massismo viene jugando un rol fundamental tanto en diputados nacionales como en la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires para garantizarle a PRO-Cambiemos las leyes que necesita para aplicar el ajuste. La carta enviada a Mauricio Macri debe enmarcarse en este juego demagógico del futuro candidato que, lejos de toda sincera preocupación, lo impulsa el cálculo político mucho más que una genuina preocupación.
Fuente DyN