Por medio de una carta los profesionales dieron a conocer la problemática que enfrenta el servicio de ginecología y obstetricia del hospital regional.
Rebeca Rodríguez Osorio Médica. Agrupación de trabajadores de la salud "Abran Paso"
Domingo 18 de febrero de 2018

Una nueva problemática se ha dado a conocer en los últimos días en el ya cuestionado nuevo Hospital Regional de Antofagasta. Según constata El Mercurio, un grupo de médicos entregó una carta de denuncia sobre la falta de camas para el servicio de Ginecología y Obstetricia. En ella los profesionales describen los problemas que ha tenido la unidad, con ya dos traslados de servicios donde estaban usando de forma temporal camas pertenecientes a Cirugía en primera instancia y luego a Cuidados Medios, lo que “desde todo punto de vista clínico y sanitario, no es para nada recomendable” afirman en la carta.
No solo hay un problema de áreas destinadas exclusivamente para el servicio en particular, sino que además el número de camas, por ahora prestadas, es insuficiente para cubrir la demanda de hospitalización, que según los denunciantes es la mitad de las que contaban en el antiguo hospital. Esto entre otras cosas, impide una respuesta adecuada a las urgencias que se presentan y prolonga las listas de espera.
Esto es un problema que no solo afecta hoy y a este servicio en particular. Durante muchos años las denuncias sobre faltas de cama se han multiplicado. El Sistema de Salud Público simplemente no da abasto para cubrir las necesidades de salud de la población.
¿Falta de recursos? ¿Falta de profesionales? ¿Negocios y protocolos administrativos engorrosos para destinar recursos? Lo cierto es que sobran justificaciones con respecto a esta y otras falencias graves de los servicios de salud. La de hoy es que “el nuevo Hospital Regional de Antofagasta se encuentra en su fase de puesta en marcha, la que tiene una duración de 6 meses”. Pero, ¿por qué en este proceso de puesta en marcha, los límites son de estructura, espacios e implementación de éstos? ¿No es eso tarea de la concesionaria?
Lo lógico sería pensar que al momento de entregar las instalaciones de parte de la concesionaria al servicio de salud, éste debe contar con las condiciones adecuadas para su correcto funcionamiento y esto lógicamente incluye, de mínima, salas y camas para todos los servicios del hospital. No tiene sentido que después de los años que demoró la construcción del hospital, los problemas que se presenten hoy sean de infraestructura o de la implementación de éstos. No olvidemos la reciente denuncia de los estudiantes de medicina por la falta de residencia dentro del hospital.
Al respecto Karla Peralta, estudiante de medicina y militante de Vencer comenta: “En realidad, para las concesionarias los hospitales no son más que un producto que les proporcionará ganancias por años, y ni la salud de los pacientes ni las condiciones laborales de sus trabajadores y trabajadoras tienen importancia alguna para ellos. Lo vemos con la falta de camas, con la supresión del derecho al almuerzo de gran parte de los funcionarios, el no considerar la docencia en los planos del hospital.”