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OPINIÓN. Desempleo, precariedad, cobre y riqueza

Sube el precio del cobre a niveles históricos, pero la riqueza que se extrae sólo va a parar al bolsillo de empresarios inescrupulosos, que hacen ricos a costa del saqueo de nuestros recursos naturales.

Miércoles 28 de abril de 2021

Quizás las personas versadas, viajadas o vividas entienden en algún porcentaje lo que significa la bursatilidad del metal rojo. Quizás lo vieron en alguna revista de economía de su trasnochado velador junto a la cama “King”, o quizás en el kiosko donde Don Alfredo vende papeles entintados; o quizás donde.

Pues bien, la realidad es otra y muy punzante: Las ganancias del cobre en específico van a dar a los bolsillos de quienes detentan los medios para extraer nuestros recursos naturales a destajo.

El lunes 26 de abril el precio del cobre llegó a su valor más alto en una década. Apuntó un precio de US$4,426 la libra, precio que varía según los días, bonanzas o desventajas y/o según los problemas que pueda tener la economía de un país, el balance político o la estabilidad según las normas internacionales; en este caso el nuestro, Chile; que después de una agitada agenda política de dos días, ha establecido el precio en cuatro, coma cuatro dos seis.

Toda esta verborrea de cifras, es sólo uno más de los problemas de visualización que sigue sosteniendo una economía reproducida en base al capital, y desdeñando cualquier acercamiento a lo que realmente importa en una sociedad que no tenga como fin último el enriquecimiento de unos pocos, a costa de la gran mayoría.

Acá no hay sociedad igualitaria, acá lo que hay es una avalancha de signos pesos o de esmerados números, dirigidos a quienes les llegue un bono, o algún beneficio de migajas. Acá somos solo estadística inerte, inmune a la corrosión de lo que significa US$4,426 pesos la libra. Pero… ¿de quién es aquella libra de cobre? Pues no es nuestra ya que 1/3 de la explotación de cobre fino pertenece a una de las empresas más grandes a nivel mundial de extracción del mineral (CODELCO), y los otros 2/3 pertenecen a empresas privadas y concesiones en donde solo se hacen ricos los grandes magnates.
Es así la realidad cuprífera.

Nunca fue el sueldo de Chile, más bien parece una limosna ajena.

Podríamos llenarnos de datos y de números o de cuestionamientos a cerca de lo que pasa en las grandes esferas de la minería, pero ¿quién podría entender los sablazos retóricos del empresariado? Quizás es un poco más simple, quizás es solo abrir la paginas de transparencia del gobierno y llenarnos de datos transparentes. Quizás sería una buena opción para conocer al minotauro tras el laberinto.

Luego de la medalla de oropel que obtuvo el gobierno actual tras una más de sus tantas derrotas políticas, es preciso seguir levantando voces y pancartas, lienzos y banderas, porque aún precisamos de una vida digna, aún queremos lo que subrayamos en octubre del 2019, con nuestro levantamiento popular y revolucionario. Hasta hoy hablamos de la libra de cobre o la chaucha para comprar pan.